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Anyelina Rojas Valdés.- Casi medio siglo después las razones por las que luchaba el Procurador Fiscal del Consejo de Defensa del Estado, Julio Cabezas... Rinden homenaje a procurador Fiscal fusilado en Pisagua en venganza por perseguir la corrupción y el narcotráfico

Anyelina Rojas Valdés.- Casi medio siglo después las razones por las que luchaba el Procurador Fiscal del Consejo de Defensa del Estado, Julio Cabezas Gacitúa, como el crimen, contrabando y narcotráfico, lo que le valió ser ejecutado en Pisagua por la recién instalada dictadura de Pinochet, el 11 de octubre de 1973, lejos de desaparecer, han recrudecido, a niveles jamás pensado.

Es por ello, que la historia de este hombre bueno, sin militancia política y conocido como el “abogado de los pobres”, víctima de la dictadura, a manos del fiscal corrupto por excelencia, Mario Acuña, cobre hoy mayor vigencia. Y su legado, sea luz para seguir luchando por construir un país, sin corrupción. Sin duda, una tarea difícil, porque implica recorrer un camino lleno de baches.

49 años después de la ejecución de Julio Cabezas, condenado a fusilamiento por un concejo de guerra carente de toda legalidad, congrega a autoridades y organismos de derechos humanos, para rendir un homenaje y rescatar su legado.  La iniciativa a esta convocatoria, la realizó la Seremi de Justicia y Derechos Humanos, a través de su titular, Camila Castillo que, en un hecho sin precedentes, sumó al Consejo de Defensa del Estado, representando por Marcelo Fainé Cabezón, ya que don Julio Cabezas, era procurador de ese Servicio.

Sin duda, que la participación en este acto de memoria de Marcelo Fainé cabezón, actual Procurador Fiscal, sorprendió. Y más aún, sorprendió su discurso, donde llama por su nombre a la dictadura, habla de fusilamiento como un acto de profunda insensatez y odiosidad en un acto desprovisto de derecho. El padre de Fainé, del mismo nombre, fue gobernador de la provincia de Iquique, designado por Pinochet.

Recordar también, que una sala del Consejo de Defensa del Estado, lleva el nombre del extinto procurador, por lo tanto no es la primera vez que tiene un reconocimiento a nivel institucional.

Dice Faine en su discurso, presentado en la Plaza de Justicia, donde una escultura en fierro recuerda a Julio Cabezas, que el abogado “estaba convencido que la corrupción es más posible entre aquellos que son menos sancionable, y por eso con esfuerzo, tenacidad y valentía, pretendió que la ley se les aplicara a todos por igual y se sancionara drásticamente esas desviadas conductas”. Más antecedentes, en documento anexo.

Discurso homenaje a don Julio Cabezas

Recordemos que Julio Cabezas Gacitúa, ingresó en 1965 como abogado auxiliar al Consejo de Defensa del Estado de Iquique y tres años más tarde asume como Procurador Fiscal, cargo que ostentaba al momento de ser detenido, luego de presentarse voluntariamente a la VI División de Ejército; y posteriormente fusilado por agentes del Estado.

TERCERA GENERACIÓN

Como ya se sabe, esa opción por lo correcto, le costó la vida.  Y como señala su nieto -que no conoció a su abuelo y se construyó una imagen de él por el relato familiar-, “su caso fue una injusticia, su caso fue una venganza; ningún caso en la dictadura fue algo bueno, pero este demuestra que hubo bastante corrupción”.

Por eso le parece que es necesario volver a estos procesos y poner en valor la memoria, a partir del conocimiento de lo que sucedió; y que eso permite construir una moral diferente. Pero, además, releva a otras figuras “que como don Julio (como llama a su abuelo) merecen ser recordados y estar dentro de la memoria del país (…) No fue el único que murió buscando justicia y algo mejor para el país”.

Cuando su nieto Bernardo, habla de venganza, hay que recordar que Julio Cabezas, investigaba a Mario Acuña Riquelme, que llegó a Iquique a modo de castigo del poder judicial, por estar involucrado en narcotráfico. Tras el golpe militar, el magistrado asumió como fiscal militar y de inmediato mandó a detener al  don Julio Cabezas siendo asesinado junto a otros prisioneros en el campo de concentración nortino. Su hijo Patricio halló sus restos en 1990, en la fosa clandestina de Pisagua.

EL ACTO DE MEMORIA

En el 2018 se genera una suma de voluntades por rescatar la figura de Julio Cabezas lo que permite, gracias a una donación de Hervoj Ostoic, instalar un busto y una placa en la Plaza de Justicia, ubicada en la explanada de los tribunales. Cuatro años después, este 25 de octubre, se recuerdan los 49 años desde su fusilamiento.

Al respecto, la Seremi de Justicia y DDHH; Camila Castillo, señaló que “para nosotros como gobierno es muy importante hacernos cargos de lo que ha sucedido en el país, hacernos cargo de nuestra historia y de cómo los actos de memoria nos permiten avanzar hacia el futuro de un país que tolera las violaciones a los derechos humanos”.

Además destacó la figura de don Julio Cabezas, como un ejemplo de funcionario público y de los principios y deberes que debe honrar el camino de esta  función.

https://www.youtube.com/watch?v=w1IwpmJW44w

CORRUPCIÓN HOY Y AYER

El Delegado Presidencial en Tarapacá, Daniel Quinteros hizo una analogía entre lo que ocurría hace 49 años y la actual situación. “Julio cabezas dio su vida por defender el estado; por una lucha contrala corrupción, contra el crimen organizado, contra el narcotráfico. Hoy día tenemos el deber y la obligación, el deber y la necesidad de tomar ese legado y seguir trabajando para defender el estado y defender la sociedad”.

En la misma línea, desarrollo su mensaje Luis Caroca Vásquez, Presidente de la Corporación de Derechos Humanos y Sitios de la Memoria de Tarapacá, quien destacó el legado de Julio Cabezas, “para los jóvenes de ayer, que representa la persona de un señor súper luchador, contra los grandes  grupos económicos, mafiosos, traficantes…”.

Destaca esa lucha que dio el extinto procurador fiscal, que logró articular en la entonces Provincia de Iquique, a las entidades públicas pertinentes, tras el objetivo de combatir el narcotráfico y contrabando de alimentos, común en aquellos años, donde Iquique “era un corredor del tráfico de la droga”, antecedentes que constan en la Revista Los Intocables, que realiza la denuncia, involucrando a “notables iquiqueños”, siguiendo esa línea para investigar el contrabando y la ruta de la mafia.

SENADOR SORIA

Para el año 1973, el alcalde de Iquique era el actual senador, Jorge Soria Quiroga. Por lo tanto, le correspondió trabajar con Julio Cabezas, de quien tiene un gran reconocimiento por la labor que realizó.

Sin embargo, su accionar se da en un contexto, en que los jóvenes políticos, aspiraban a una mejor sociedad, donde “el ejemplo de Julio Cabezas fue enorme: Aprendí mucho de él, como un intelectual”, afirma el senador, quien destacó también, el rol “de todos los intelectuales de izquierda que tenía Iquique”.

Durante su periodo como Alcalde, Julio Cabezas fue destacado como hijo ilustre de Iquique.

NUNCA MÁS

La historia de Julio Cabezas Gacitúa debe ser contada. Y no olvidada. Porque expone episodios turbios de nuestra vida como ciudad y como país, que no debieran ocurrir jamás. Lo paradójico es que hoy como ayer, la corrupción está instalada, con una seguidilla de malas prácticas. Pero, como dijo el Delegado de Tarapacá, Daniel Quinteros, el Estado somos todos, por lo que tiene sentido seguir luchando por esa sociedad sin corrupción, con justicia para todos, como el asesinado procurador soñó.

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