Edición Cero

El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Iquique condenó al joven de 20 años, Diego Alejandro Contreras Bustos a la pena efectiva... Condenan a 3 años y un día a manifestante que arrojó artefacto incendiario. Su padre señala que la justicia opera con rigor sólo para quienes no tienen poder

El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Iquique condenó al joven de 20 años, Diego Alejandro Contreras Bustos a la pena efectiva de 3 años y un día de presidio, como autor del delito de arrojar artefacto incendiario en la vía pública. El hecho ocurrió en enero de este año, fecha desde la cual se encuentra en prisión preventiva en el recinto Penal de Alto Hospicio. La familia de Diego se encuentra devastada, porque siente que el peso de la ley cae sobre sobre las personas que no tienen recursos ni influencias, mientras que si se trata de aquellas que ostentan el poder están, corren la mejor de las suertes.

Como ejemplo, el caso de Martín Larraín Hurtado, quien, pese a haber ocasionado la muerte de un joven al atropellarlo, mientras estaba de “carrete” con sus amigos,  nunca fue a la cárcel.  Es hijo del exsenador y presidente de Renovación Nacional, Carlos Larraín y hoy goza de plena libertad.

 EL FALLO

El Tribunal aplicó, además, al joven Diego Contreras Bustos las accesorias legales de inhabilitación absoluta perpetua para derechos políticos y la inhabilitación absoluta para cargos y oficios públicos durante el tiempo de la condena.

 El tribunal  acreditó, según establece en un comunicado, que alrededor de las 22.40 horas del 13 de enero de 2020, el acusado se encontraba junto a un grupo de personas en  la llamada zona cero, ubicada en calle Héroes de la Concepción, entre Tadeo Haenke y Las Rosas. Según establece, allí se ubica a Diego manipulando un artefacto incendiario que arrojó hacia los vehículos policiales que se encontraban en el lugar.

Además, que  no cumpliendo los requisitos establecidos, “no se sustituirá la sanción privativa de libertad por alguna de las contempladas en el citado texto legal, debiendo cumplir la pena de manera efectiva”, consigna el fallo.

DOLOR FAMILIAR

El hecho por el que se condena a Diego Contreras,  se dio en el contexto del estallido social y las manifestaciones que protagonizaban principalmente jóvenes. Hoy, su padre, Pedro Contreras, señala que si bien aconsejaba a su hijo que no se expusiera, también entiende que luchaba por una sociedad más justa.

“Desde ese día, como familia, hemos pasado días muy malos. Preocupados por Diego, porque además esto lo ha tenido que vivir  en periodo de cuarentena, sin que lo podamos ver. Ha sido muy triste”, señala.

Pedro es un hombre de trabajo. Se desempeña como conserje en un edificio de Iquique y se define como una persona honorable, dedicada a su trabajo y a su familia. Jamás ha tenido problemas con la justicia ni es adicto a algún vicio. La madre de Diego, con la que está separada hace años, pero con la cual le une una buena relación, también es una persona honorable y que ahora ha sufrido mucho, pasando noches en vela, días de angustia e incertidumbre.

“La incertidumbre era tremenda. Nos decían que serían 8 años de condena, o cinco; que habría otras situaciones… en fin. Era un dolor interminable. Ahora ya sabemos que son tres años y un día. Es injusto, porque como no somos personas de poder, para nosotros la justicia opera de otra forma”, relata.

De su hijo señala que está tranquilo, que la preocupación que tiene, encarcelado, es el sufrimiento de sus padres. “El lo que hace es pensar en nosotros, en su familia. Incluso nos pide perdón por este dolor que nos ha ocasionado. Yo le digo que lo apoyamos y que pese a todo, será sobrellevará esto y que será una gran persona”.

Cabe señalar que, junto a Diego, otros dos jóvenes son procesados en el contexto del estallido social, se mantienen en prisión preventiva y en espera que sean condenados. “Es injusto, ellos están presos pero el beneficio de las luchas sociales, las reciben todos”, concluye don Pedro Contreras.