Edición Cero

La cuarentena nos trae distintas experiencias, especialmente aquellas referida a la fata de alimentos y las casi nulas condiciones de muchas familias para poder... Abnegado sobrino aprovecha la licencia de la cuarentena, para sacar a pasear a su tío de 91 años

La cuarentena nos trae distintas experiencias, especialmente aquellas referida a la fata de alimentos y las casi nulas condiciones de muchas familias para poder sobrellevar esta crisis sanitaria. Pero también hay historias que es necesario destacar y que acá se la contamos.

Don Francisco Barreda Valdivia, de 91 años, conocido iquiqueño que mantuvo durante muchos años un local de lotería en calle Barros Arana, es un hombre adulto mayor, pero con mucha claridad de pensamiento.  Incluso, hasta hace un par de años era independiente y se movilizaba sólo, desde su hogar, hacia Obispo Labbé con Tarapacá, donde vive su sobrino Bernardo Petersen Barreda.

Sin embargo, un día cualquiera, don Francisco fue asaltado, cayó al suelo y se lesionó la cadera. Sin pensarlo, Bernardo, conocido en Iquique como Nano, se lo llevó a vivir a su casa. Y así los pilló la pandemia.

Don Francisco sostiene a Nano cuando era un bebé.

El abuelo estaba acostumbrado a pasear todos los días por las calles de Iquique y mirar la playa desde su silla de ruedas, pero la cuarentena se lo impidió, hasta hace unos días, cuando se autorizó que los adultos mayores puedan salir y pasear al aire libre.

Entonces Bernardo, que cuenta con el apoyo de una enfermera para los cuidados de su tío, sale con don Francisco cuando la norma sanitaria lo permite y enfilan hacia el sector de la Playa La Gaviota.

Una de las tantas imágenes de don Francisco, en las marchas del estallido social.

ESTALLIDO SOCIAL

Bernardo Petersen, excandidato a Concejal y Consejero regional, recuerda que su tío, cuando él era un bebé, lo tomaba en brazos y lo sacaba a pasear. Hoy los papeles se cambiaron y es él que procura el cuidado y esparcimiento de don Francisco.

Incluso, como su tío tiene plena conciencia, durante el estallido social lo acompañó a todas las marchas, siendo reconocido por los manifestantes y antiguos iquiqueños. Todos trataban de fotografiarse con él.

Bernardo y otro hermano, estuvieron detenidos en Pisagua. Y su tío siempre se preocupó de ellos porque el lazo familiar es muy fuerte.  Por eso hoy con mucho amor se preocupa de don Francisco y accedió a compartir esa experiencia con nosotros, mediante un video donde nos comenta su experiencia.

Nano Petersen

Conoce acá el testimonio de Bernardo Petersen, que aprovechando que los adultos mayores pueden salir a pasear, el como lo hacía desde antes de la pandemia, lleva a su querido tío, don Francisco Barreda, para que recorra la ciudad y pueda ver el mar que tanto ama.

Publicado por Edición Cero en Domingo, 2 de agosto de 2020