Edición Cero

Familias extranjeras, principalmente de Bolivia, Venezuela y Colombia, afectadas por la crisis que provoca la pandemia de Coronavirus, están imposibilitadas de poder cumplir con... Crisis sanitaria impacta también en la económica de familias extranjeras vulnerables para pagar arriendos de habitaciones

Familias extranjeras, principalmente de Bolivia, Venezuela y Colombia, afectadas por la crisis que provoca la pandemia de Coronavirus, están imposibilitadas de poder cumplir con los arriendos de las habitaciones, por lo que, en algunos casos  se les solicitó la entrega de las piezas, según reportes que han llegado a este medio.  Esta situación la están viviendo muchas personas y familias vulnerables, que al provenir de otros países  y manteniendo precarias condiciones, optan por arrendar piezas. A su vez, los propietarios que realizan esta actividad, necesitan mantener los ingresos.

En efecto, la relación entre arrendador y arrendatario, cuando ambas partes enfrentan una crisis económica, es un tema que está en el tapete. Principalmente, las dudas apuntan a si es posible cortar con los arriendos y proceder  al desalojo.

Cuando los arriendos son vía contrato y habiendo pago del arriendo, documentado con el comprobante del recibo del dinero, el desalojo se produce mediante un proceso judicial, según indicó el abogado Leonardo Escárate, a quien consultamos en general sobre este tema y  a la relación de arrendador-arrendatario

“El contrato de arriendo puede ser también consensual, es decir, no escrito. Cuando no esté escrito, se podría entender que hay arrendamiento igual si se cumplen requisitos como pago de renta,  ocupar la propiedad entre otras condiciones”.

Entonces, en caso que exista esta relación contractual, por escrito o no, explica el abogado que no se puede lanzar a los ocupantes así como así, porque se requiere necesariamente resolución judicial. En ese caso, los ocupantes pueden negarse a hacer abandono del lugar y lo que debería existir es un  juicio de término de contrato de arriendo, para que se produzca el desalojo.

Si el arrendamiento fue informal, e incluso sólo con pagos por mano y sin recibos, entonces es difícil configurar la existencia del contrato.

Eso en lo legal. Sin embargo, hoy se vive una situación extraordinaria