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Hasta Santiago viajó Isabel Grandón Vega para participar en un encuentro de la organización “Hijos y Madres del Silencio”, en la esperanza de seguir... Madre a la que le arrebataron a su bebé hace 40 años, se practica toma de huellas genéticas, con la esperanza de reencontrase con su hija

Hasta Santiago viajó Isabel Grandón Vega para participar en un encuentro de la organización “Hijos y Madres del Silencio”, en la esperanza de seguir luchando para encontrar a su hija, que le fue arrebata hace casi 4 décadas, desde un hospital en Santiago. Isabel vive y trabaja en Iquique hace más de 30 años y no ha parado de luchar para saber el paradero de su bebé, que hoy debe tener 40 años. En esta ocasión, participará en la toma de muestras de huellas genéticas, lo que espera que le ayude en su desesperada búsqueda.

En efecto, la Agrupación Madres e Hijos del Silencio realiza la “Primera Jornada de Adopciones Ilegales y Tráfico de Niños en Chile”, en la que Isabel Grandón Participará. Las tomas de muestra las hará el Servicio Médico Legal, SML, en el Museo de la Memoria y DDHH, Santiago.

“Voy llena de ilusiones porque lo que más anhelo es conocer y reencontrarme con mi hija antes de partir de este mundo. Han pasado 40 años y hasta ahora nada, sólo engaños. En la Agrupación de Madres e Hijas del Silencio, se hace un trabajo serio, por lo que confío que al tener un banco de huellas genética, tanto de las mamás como de los niños, pueda dar un resultado y yo pueda encontrar a mi niña”.

Isabel dio a luz a una bebé sana el 10 de octubre de 1980, en un hospital de San Miguel, Santiago, pero después le informaron que estaba enferma y que había fallecido. Nunca le entregaron su cuerpo, por eso, años más tarde, siendo una mujer más madura, inició la búsqueda que mantiene hasta hoy.

Está convencida que la desaparición y supuesta muerte de su hija, se enmarca en las adopciones ilegales que se han realizado en Chile y el tráfico de niños. Por eso hoy forma parte de la agrupación “Hijos y Madres del Silencio”.

OTRO CASO DESESPERADO

Este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer-, Isabel marcó junto a las mujeres, para visibilizar “la lucha que damos las madres que buscamos a nuestros hijos. Y no vamos a parar porque a nosotras, aprovechándose de que éramos jóvenes y sin poder, nos robaron a nuestros hijos”.

En esta ocasión, se sumó a la marcha Esmeralda Malla Briceño, a quien le robaron sus hijos gemelos, en 1990, luego de dar a luz en un hospital de Santiago, Hoy vive en Alto Hospicio y trabaja como taxista. Ella era una adolescente de 18 años y su pareja de 19, por lo tanto en aquella época ambos eran menores de edad.

No sabía que eran gemelos, porque nunca se practicó ecografía. Así nace su primer hijo, que era un poco pequeño y de pronto aparece el segundo bebé. Supuestamente los llevaron a las incubadoras y a ella a una sala de recuperación. Allí escuchó la conversación de unas enfermeras que comentaron que los niños eran pequeñitos y muy lindos.

“Ese comentario me quedó hasta hoy. Y creo que mis hijos pueden estar vivos en algún lado, por eso los busco”.

Recuerda que al día siguiente de dar a luz los fue a ver en la incubadora, pero les informan que habían muerto, por eso el comentario que escucho, le hace dudar de la versión. Además el hospital supuestamente se hizo cargo de la sepultura en el Cementerio General de Santiago, pero al buscarlos en los registros, nunca los encontró”.

Ambas mujeres siguieron con sus vidas, pero el dolor y la esperanza de rencontrarse con sus bebés, persiste hasta hoy.

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