Edición Cero

Héctor Mérida C. Defensoría Regional de Tarapacá.- Alivio, tranquilidad, gratitud. Esas fueron las principales reacciones captadas por los defensores penales públicos entre los detenidos tras... Las largas jornadas nocturnas en terreno de los defensores penales públicos durante estos inquietos días de manifestaciones en Iquique

Héctor Mérida C. Defensoría Regional de Tarapacá.- Alivio, tranquilidad, gratitud. Esas fueron las principales reacciones captadas por los defensores penales públicos entre los detenidos tras las movilizaciones sociales y sus familiares, a quienes, en su mayoría, atendieron en las noches, directamente en las comisarías donde permanecían en espera que se decidiera su situación procesal.

Tal tarea, asumida cada día y noche, con mayor despliegue desde el sábado 19 de octubre, tras las primeras protestas en Iquique, forma parte de los protocolos de la Defensoría para casos que ameriten una revisión más inmediata y cercana de los procedimientos con que se investiga o detiene a los ciudadanos, en especial si su número crece de manera inusual, como ocurrió a partir del inicio de las marchas por las calles de este puerto

Esa presencia en terreno supuso una intensa interacción de los defensores penales públicos también con las familias de detenidos, cumplida en las puertas mismas de las comisarías de Iquique, Alto Hospicio y Pozo Almonte, labor en la que participó el equipo que, en Tarapacá, alcanza a 23 abogados especializados. Las jornadas incluían recorridos al mediodía, en la tarde, noche y hasta pasadas la una de la madrugada.

Y es que la función de defensa penal encomendada a esta institución contempla su intervención desde el primer momento en que se conoce que se investiga o se le atribuye un delito a una persona. En el panorama reciente eso significaba acudir donde los ciudadanos apenas se conocía su detención por la policía, lo que ayudaba a clarificar la situación de los imputados y a verificar su salud, bienestar y respeto a sus derechos desde el punto de vista de la justicia.

EXPERIENCIA ENRIQUECEDORA

“Es una experiencia muy enriquecedora, porque uno puede sacarlos de la confusión sobre su suerte, explicándoles el procedimiento que se va a seguir en sus casos. Cuando uno termina de explicarlo, ellos se sienten muy aliviados”. Las impresiones son del defensor Rolando Soto, uno de los que recorren los sitios de detención para verificar la situación de cada afectado.

Otro de ellos, Mario Villablanca relata que ha sido “muy gratificante, por el alivio que uno puede transmitir a esas personas, sobre todo en las condiciones que se dan tras una detención nocturna, en que hay grupos de detenidos”. El abogado destaca que también es importante para los usuarios “que al fin alguien les escuche su versión de los hechos, de poder contar lo que experimentaron”.

Para Eduardo Cabrera, lo destacable en “la tranquilidad que siente uno transmitiendo información que calma la ansiedad de personas, explicándoles los pasos que seguirán tras su aprehensión, tanto de los detenidos como de sus familiares”. El defensor local también resalta que los demás abogados del equipo sienten el impacto positivo de tal labor en terreno, en que logran realizar un trabajo efectivo que les hace acudir a altas horas de la noche a los recintos policiales. “Lo más efectivo ha sido ir después de las 11 de la noche, cuando ya han llegado los imputados y se puede saber de su bienestar físico, explicarles sus derechos y de lo que les corresponderá como procedimiento pena que, en la mayoría de los casos era la libertad esa misma noche”.

Ricardo Rivera es otro de los defensores que le corresponde llegar a los cuarteles para revisar la situación de los detenidos y él destaca “el alivio de ellos al saber que serán asistidos jurídicamente, que podrán consultar por lo que viene y de sus derechos. Todos, incluidos sus familiares, piden más información y cuentan las circunstancias de sus detenciones, todo lo que les permite descargar su tensión”.  Consultado por lo que personalmente siente al cumplir su trabajo en este tipo de circunstancias, responde: “uno siente la satisfacción de ser parte también de ese interés porque se puedan lograr mejores cosas para la gente. Pienso que, haciendo bien nuestro trabajo, cumplimos una labor social que responde también a la coyuntura y eso puede ayudar a las personas”.

“EQUIPO SÓLIDO”

Respecto a este despliegue de los equipos jurídico, el Defensor Regional de Tarapacá precisa que es sólo la materialización de los protocolos de atención habituales. “Claro que circunstancias especiales nos obligan a intensificar nuestra presencia en los sitios donde se mantiene a detenidos por eventuales faltas o delitos penales. Así ha ocurrido ahora, pero eso es lo que el Estado chileno espera que cumplamos con celo”.

El personero destaca que las exigencias de estos últimos días ha significado un cierto esfuerzo adicional, pero que se está cumpliendo cabalmente “porque contamos con un equipo sólido de abogados, profesionales y administrativos, los cuales están altamente motivados y preparados, lo que la gente ha notado también en estos días, agradeciéndolo cuando salimos de las comisarías a detallarles la situación de sus familiares detenidos”.