Edición Cero

Mariela Basualto Avalos/Seremi de Desarrollo Social, Tarapacá Este viernes 1 de abril se cumplieron dos años desde el gran terremoto de 8,2 grados Richter que... Reconstrucción de Tarapacá

Seremi-Mariela-BasualtoMariela Basualto Avalos/Seremi de Desarrollo Social, Tarapacá

Este viernes 1 de abril se cumplieron dos años desde el gran terremoto de 8,2 grados Richter que afectó a la región de Tarapacá y que provocó víctimas fatales y numerosos daños materiales.

Los daños en infraestructura, carretera, vivienda y servicios fueron cuantiosos, más aún cuando un gobierno recién instalado se encontraba en operaciones hacía solo dos semanas. No obstante ello no fue un impedimento para que se brindara una atención oportuna a las múltiples necesidades surgidas en la región de Tarapacá tras la catástrofe y donde el ministerio de Desarrollo Social tuvo un rol importante.

Cabe destacar que la labor de la Secretaría Ministerial fue fundamental junto a los municipios para encuestar a las personas damnificadas. Los funcionarios públicos se repartieron por los sectores más afectados, para que las familias pudieran acceder a los beneficios que dispuso el gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet para esta emergencia.

Tras los sismos  se aplicaron 10.842 Encuesta Única Familiar de Emergencia con lo que familias  accedieron a beneficios como subsidios de arriendo y acogida, lo que asciende a  un total de 14 mil millones de pesos.  Hasta marzo de 2016 se entregaron 2.342 subsidios post terremoto de Arriendo o Acogida Familiar.

Un total de 1.523 subsidios pertenecen a propietarios de viviendas dañadas e inhabitables por el terremoto, con quienes se debe continuar hasta la entrega de una solución definitiva por parte del gobierno. Mientras que 359 no son propietarios, pero también pudieron acceder a la ayuda gubernamental por 15 meses. En la asignación de subsidios no hubo segregaciones ni diferencias, se benefició a todas las personas damnificadas con apoyo material y psicosocial.

El gobierno tras las difíciles primeras horas post sismo implementó una serie de medidas a favor de la comunidad afectada. La Presidenta Bachelet comprometió y cumplió con viviendas de emergencia de alto estándar, iniciándose un proceso de construcción colectiva para denominar así el proceso de interacción entre las autoridades y los vecinos,  y así poder materializar la canalización de la ayuda, la entrega de los subsidios y permitir que las personas accedieran a arriendos con montos acordes a la realidad regional.

Hubo muchas personas que se sumaron a esta cadena solidaria, así como instituciones, empresas y fundaciones para trabajar en forma solidaria y mancomunada tras la catástrofe.

En algunas poblaciones se levantan los muros de contención y los vecinos de Las Dunas tendrán sus condominios sociales reconstruidos tal como se les prometió con un diseño de participación. Con ellos tuvimos la posibilidad de trabajar desde las primeras horas después del sismo, un proceso que fue difícil por la magnitud de los daños de sus hogares, pero que con diálogo y trabajo en terreno los dirigentes y vecinos supieron valorar y apreciar la labor y entrega de las autoridades. Es necesario evaluar lo avanzado y confiar en la palabra empeñada del gobierno para seguir construyendo.

Zona Franca reconstruyó los galpones y mejoró la infraestructura tras los daños sufridos por el principal centro de comercio y el puerto de Iquique, en lo referente al muelle fiscal, que resultó con serios daños a causa del terremoto tendrá su infraestructura reparada este año, reiniciando sus actividades de carga y estiva.

También los pescadores de caleta Riquelme, los que fueron afectados por el tsunami post sismo, se les entregaron las herramientas para poder reanudar sus actividades.

Con la experiencia vivida en Tarapacá en el marco de la emergencia por los efectos del gran sismo, se implementaron pautas de emergencia y asistencia que se usaron posteriormente en el incendio de Valparaíso, los aluviones de la Tercera Región y la evacuación por la erupción del volcán Calbuco. En el terremoto de Tarapacá se aplicó la Encuesta Familiar Unica de Emergencia (EFU), la cual de acuerdo a la experiencia en la zona, fue posteriormente modificada por el Ministerio de Desarrollo Social, el que implementó la Ficha Básica de Emergencia (FIBE) con información más precisa para ayudar a las familias damnificadas en una catástrofe.

A dos años de la tragedia, existe el compromiso del gobierno de la Presidenta Bachelet por avanzar en la reconstrucción. Las familias tendrán sus viviendas reconstruidas y de calidad como se hizo en el sector de Santa Rosa de Alto Hospicio, donde adultos mayores recuperaron sus casas reconstruidas con material de calidad y eliminando los riesgos de socavones que antes les afectaba.