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Periodista Anyelina Rojas V-.Tras conocer el avance en el proceso que lleva el ministro Mario Carroza, por las muertes ocurridas en Pisagua entre 1973... Familia de fusilado en Pisagua, José Sampson:”A estas alturas preferimos la verdad a la justicia”

JUANA Y FOTO DE SU ESPOSOPeriodista Anyelina Rojas V-.Tras conocer el avance en el proceso que lleva el ministro Mario Carroza, por las muertes ocurridas en Pisagua entre 1973 y 1974, que tuvo un nuevo avance al dictaminarse acusaciones por los delitos de secuestros y homicidios calificados, contra el sub oficial ® Miguel Aguirre, la familia de José Sampson Ocaranza, fusilado el 30 de octubre de 1973,  si bien reconoce este avance, señala que después de casi 41 años de ocurridos los hechos, prefieren la verdad a la justicia.

“Qué sentido tiene a justicia hoy, si la mayor parte de los culpables están muertos. Nosotros queremos la verdad, porque pensamos que todavía hay personas que pueden entregar información que nos permita recuperar los restos de nuestros seres queridos. Y de alguna forma, con ello, cerrar este duelo”.  Añaden que las dos personas, acusadas en el proceso aludido, sólo son un eslabón de una larga cadena de culpables, muchos de los cuales murieron en la más completa impunidad.

LA FAMILIA  BRLa viuda de José Sampson Ocaranza, Juana Trujillo recordó que para el 11 de septiembre su marido, que era el Relacionador Público del Municipio de Iquique, siendo alcalde Jorge Soria, se encontraba en Santiago.  Decidió volver a Iquique preocupado por su mujer y sus tres pequeños hijos. “Además, nos aseguraron que si se entregaba –era requerido por un bando militar- no le iba a pasar nada malo”.

Sampson de 33 años y dirigente del Partido Socialista, se entregó a Carabineros en el puesto de Alto Hospicio. De inmediato fue trasladado a la Comisaría de calle Zegers (donde hoy funciona la empresa Eliqsa).  “Fue torturado brutalmente. Y lo digo porque logré verlo cuando era trasladado al Regimiento de Telecomunicaciones. Se veía muy mal, golpeado, con su cara hinchada”, recuerda Juana.

El 26 de octubre es trasladado a Pisagua. Llega a la cárcel, siendo recluido en el primer piso, en un cuarto de aislados, donde comparte con sus compañeros Rodolfo Fuenzalida Fernández (43), Juan Antonio Ruz (33), Freddy Taberna Gallegos (30), todos altos militantes del Partido Socialista.

CERTIF DEFUNCION BREl 29 de octubre, Sampson y sus compañeros fueron sometidos a un Consejo de Guerra, que operó bajo completa ilegalidad, por el cual fueron condenados a  muerte. El fusilamiento se produjo a las 6 de la mañana del 30 de octubre de 1973, cambiando por completo la vida de estas cuatro familias.

“Como a las 2 y media  de la tarde vino una patrulla militar a mi casa, y me trajo el certificado de defunción…. Todas las viudas recibimos el mismo documento, en el cual se dice: causa de muerte: fusilamiento Juicio en tiempo de guerra” –dice sin contener la emoción. “No lo podíamos creer…”.

LEGADO A LA FAMILIA

Mientras estaba en cautiverio, Sampson se las ingenió para escribir a su familia. En un cuadernillo le escribe a su mujer, a sus pequeños hijos. “Para nosotros es un legado; sus palabras, escritas hace tanto tiempo, nos siguen hablando y entregándonos un mensaje”, recuerda su hija Sandra. No cumplía 4 años, al momento de la detención de su padre.

A las 17.30 hrs, del 29 de octubre, escribe Sampson a su esposa:

“Amor: Ha sonado l viejo reloj de Pisagua, indcándome que son las 17.30 hrs. He sido  notificado que el Consejo de Guerra solicitó la pena de muerte. No albergo ninguna esperanza”.

Y así con una lucidez impresionante, a horas de enfrentar al pelotón de fusileros, sigue escribiendo y entregando un mensaje a su familia. Y pese a no ser un hombre creyente, dice que en el cautiverio volvió los ojos a Dios, que está en paz y tranquilo. Más adelante le pide a su mujer que jamás se vista de negro por su muerte. “Quedan  nuestros hijos, a ellos dedícate por entero…”

Avanzan las horas y cae la noche helada en Pisagua. Quizás qué pasaba por la mente de Sampson y sus compañeros. José, decide escribir una nueva carta a su mujer. La letra refleja su nerviosismo. Son las 22.15 hrs. “Amor, ya todo acabó. Se termina mi sufrimiento y calvario. En la madrugada seré fusilado. Me alejan físicamente de tu lado pero sé que siempre estaré allí, en ese hogar, junto a ti, junto a mis cachorros”.

1 A MI ESPOSA BR     Parte  de algunas de las cartas                                       ultima CARTA BR

VERDAD POR JUSTICIA

Enterada la viuda, sobre las acusaciones levantadas por el juez  Mario Carroza, siento que ello tiene, a estas alturas, poco sentido

“Si la mayoría de los culpables están muertas. Veo acá –en la acusación- a un señor Aguirre, a un señor Vega  ¿Y los otros donde están? ¿Los que dieron la orden? Muertos están Larraín, Forestier y todo el séquito de manos negras,  los que dieron las órdenes. Ahora acusan a un Aguirre a un Vega… Esa justicia no me sirve de nada, porque no lo van a hacer revivir”.

Interviene su hijo mayor, Demetrio, quien señala que la familia ya está cansada y quisiera descansar. Por eso no renuncian a la esperanza de recuperar el cuerpo de José Sampson:

“Estamos cansados de abrir y cerrar el tema. Partamos de la base que no se enjuició nunca a Pinochet y a los que participaron en un golpe de estado, donde hubo muertes y graves atropellos a los derechos humanos… De allí, de partida,  la justicia ya está mal. En otros países sí se enjuiciaron y procesaron a los que fueron las cabezas de estos hechos”.

“En Chile no ha habido justicia. Acá tenemos en este caso a dos tipos. A dos de cuántos que estuvieron involucrados en las muertes, en el funcionamiento del sistema; en el que dio la orden, en el que los remató; en el que participó sacándolos quizás, el 76.  Y me dicen que hay dos acisados…”

Estimada que todos los familiares tienen algo que decir.  “Nosotros en un tiempo igual lo queríamos verdad y justicia. Pero nos dimos cuenta que esos dos valores, simultáneamente era imposible tenerlos. Entonces qué había que hacer, preguntarnos su queríamos verdad o queríamos justicia.   Con la muerte de Mario Acuña (ex fiscal de Pisagua) ya es imposible pensar en justicia, porque uno de los principales responsables de las muertes,  no sólo de mi padre y su grupo, sino que de muchas muertes, nunca fue enjuiciado. Los culpables no estuvieron preso, como Forestier y Larraín, entonces después de tantos años, nos damos cuentas que es imposible la justicia.

Más aún, estima que estos avances judiciales, son un peldaño más en las carreras de los jueces, pero que no representa verdadeRa justicia. “No renunciamos a saber la verdad. Cambiamos verdad por justicia”, concluyen.