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Cambio 21 / Natalia Guerra, la madre del bebé sacrificado por la secta de Colliguay, declaró cómo conoció al fallecido líder Ramón Castillo, el... Madre del bebé asesinado por secta: “Cuando puse a mi hijo sobre la tabla llorana, no me di cuenta cuándo paró de llorar”

natalia guerraCambio 21 / Natalia Guerra, la madre del bebé sacrificado por la secta de Colliguay, declaró cómo conoció al fallecido líder Ramón Castillo, el funcionamiento del grupo y la situación que llevó quitarle la vida a su hijo de tan solo dos días de vida.

Según la declaración a la que tuvo acceso “Tele13” y que da a conocer Cooperativa, Guerra afirmó que “todos en la comunidad sabían que, después que mi hijo naciera, debía ser asesinado por Ramón Castillo Gaete. Todos sabíamos que debía ser así y que debíamos obedecer sus instrucciones. El era Dios”.

Guerra dijo que descubrió a Castillo, conocido como “Antares de la Luz”, a través de unos seminarios que éste realizaba y gracias a Pablo Undurraga, uno de los imputados por la causa.

“Una vez que asistí por primera vez al seminario, evalué que lo que se me había enseñado y lo que yo buscaba en la vida, sobre todo la exploración de mi ser interior, concordaba perfectamente”, dijo Guerra, de 35 años.

Especificó que comenzó a vivir junto a “Antares” y Undurraga en 2009. En 2010, se trasladaron hasta Olmué donde realizaron seminarios y vendían sushi, lugar donde conocieron al resto de los integrantes de la desbaratada secta y comenzó la admiración por Castillo.

“En ese momento María del Pilar Alvarez, David Pastén y yo sabíamos que ‘Antares’ era Dios, dado que él mismo nos dijo eso y, por lo tanto, nosotros éramos sus discípulos, le debíamos obediencia y una actitud de humildad, verdad que todos acatábamos estrictamente”, especificó en la declaración realizada el pasado 18 de abril.

Respecto de las actividades que realizaban en Mantagua, donde se instalaron posteriormente, relató que eran “las denominadas tomas, actividades nocturnas en habitaciones cerradas, en las que ‘Antares’ tomaba ayahuasca, que es una sustancia medicinal, un brebaje que se toma para tener alucinaciones”.

Agregó que “‘Antares’ traía la droga y Pablo solo lo acompañó para traer ayahuasca desde la selva peruana una vez, lista para el consumo en botellas”.

“Si no cumplía su orden, me quemaría viva”

Guerra indicó que fue en una de estas “tomas” que Castillo le ordenó ser su mujer ya que era una revelación y que debían que empezar a tener relaciones: “Ante ello, yo me negué. En esa oportunidad se me hizo consumir ayahuasca durante tres noches. Las dos primeras noche me negué a ser su pareja, pero la tercera ‘Antares’ me dijo que si no cumplía su orden, me quemaría viva”.

“Yo, aunque enamorada de otra persona, accedí e inicié una relación de pareja con él”, reveló la mujer.

Tras varios meses en esa relación, Guerra se realizó un examen donde descubrió que estaba embarazada. Al enterarse ‘Antares’ de su estado, le ordenó no abortar y decide ocultarla. De este plan estuvo a cargo Carolina Vargas, quien arrendó una casa en Los Andes.

“Carolina Vargas era la encargada de visitarme en Los Andes. Ella me traía alimentos, nunca dinero. Portaba mi teléfono, pero solo podía usarlo para hablar con ella, con nadie más”, sostuvo.

No es hasta el 20 de noviembre de 2012 que Guerra inicia el trabajo de parto y el grupo la traslada hasta Colliguay, donde la “llevaron hasta un cerro en el cual había una casa de adobe abandonada. Allí intenté tener la guagua, pero, pese a mis esfuerzos, no pude. Eran las dos de la mañana del día 21 de noviembre”.

Al ver que el parto era inútil, decidieron trasladarla hasta la Clínica Reñaca, donde tuvo a su bebé cerca de las 05:00 horas. Al mediodía del 22 de noviembre le dieron el alta y le entregaron a la mujer el certificado de parto.

“Debíamos ir al Registro Civil para realizar la inscripción, pero se supone que ese no era el plan. Carolina Vargas se quedó con el certificado, ella se encargó de todo”, aseguró.


“No me di cuenta cuándo paró de llorar”

Viajaron hasta Mantagua donde los esperaban los miembros de la secta y “Antares” la rapó. Posteriormente fue enviada hasta la casa de Los Andes, desde donde pudo enviar un correo electrónico a su hermana. El 23 de noviembre, en la tarde, tres miembros de la secta pasaron a buscarla y la trasladaron junto a su hijo hasta Colliguay.

Allí la volvieron a llevar hasta la casa de adobe, donde “Antares” permanecía junto a “una excavación rectangular de un metro por un metro de ancho y un metro y medio de profundidad. Había encendido una especie de hoguera, salían llamas desde su interior”.

Undurraga le ordenó a Guerra que los acompañara con el líder, quien le instruyó “que trajera a mi hijo, pero antes debía colocarle una cinta de embalaje en su boca para que no se escuchara su llanto. Le puse la cinta en la boca”.

Castillo le ordenó que pusiera al lactante en una tabla. “Cuando puse a mi hijo sobre la tabla se encontraba llorando, no me di cuenta cuándo paró de llorar. Yo también estaba llorando”, declaró.

“El era Dios”

“Antares” ordenó a Undurraga a poner más leña en el lugar donde estaba el cuerpo de su hijo y luego le dijo a Guerra que lo ocurrido era parte de su karma. Luego, obligó a todos a acampar en el sitio durante un mes.

“No se hablaba del tema, ya que en parte era mi karma y yo no podía autocompadecerme porque hacer eso era ego y el ego es oscuridad”, comentó.

“Todos los miembros de la comunidad tenemos un pacto de silencio respecto de lo que ha pasado. Sin embargo, ya no puedo más con esto. Necesito contar la verdad por el bien de todos”, concluyó en la declaración a la que tuvo acceso “Tele13”.

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