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Monseñor Javier Prado Aránguiz , obispo emérito de Iquique y de Rancagua, quien presidió el Te Deum Ecuménico en la Catedral de Iquique, en... Monseñor Prado Aránguiz afirmó en Te Deum: “El país sólo se construye en el amor”

Monseñor Javier Prado Aránguiz , obispo emérito de Iquique y de Rancagua, quien presidió el Te Deum Ecuménico en la Catedral de Iquique, en reemplazo del obispo titular, monseñor Marco Ordenes, manifestó en su homilía que “ el país solo se construye en el amor”, por lo que es necesario tener un corazón y una menta abiertas para corregir lo que no está bien, “buscar lo que se puede mejorar y proyectar así un futuro  tratando de construir entre todos la nación fraterna y solidaria que queremos”.

Agregó que no es posible que las odiosidades y el rencor, el odio y la violencia envenene el alma nacional. “La historia presente y futura tendrá sentido si el mundo se construye sobre la roca firme de Cristo y su Evangelio. Sólo en EL encontraremos seguridad y esperanza. Desterrarlo por completo de la sociedad, sería contribuir a su ruina y destrucción”

El prelado, aseguró que “estos días de aniversario de la Patria, reafirmar nuestro compromiso con ella, para colaborar en la construcción de una sociedad con alma, con espíritu, con trascendencia, que permita al hombre situarse en su relación con Dios y con los demás hombres, que ayude al ser humano a no perder de vista sus orígenes y su destino, permitiendo valorar la actualidad de la palabra evangélica “No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mt, 4,4).

Solo de Pan

Monseñor Pardo afirmó que existe hoy la fuerte tentación de vivir sólo de pan, es decir, sólo pensando en lo material, preocupados de tener más, en lugar de ser más persona. “Con demasiada frecuencia se mira el trabajo, no tanto como medio de subsistencia, de realización personal y de instrumento de servicio a la comunidad, sino como la capacidad de producir más para tener más”

Agregó en su homilía que “Este afán de éxito económico es el que hoy ha nublado algunas mentes, ya sea para buscar caminos ilícitos de enriquecimiento personal o para abrigar en su corazón una tremenda insensibilidad social, que les impide mirar con claridad las necesidades del prójimo. A veces se llega a tener un corazón duro frente al desamparado, al que no tiene trabajo o al que sufre injusticias en el trato laboral. Se suele olvidar que el patriotismo y la fe se prueban frente al dolor y la adversidad, no sólo de las grandes catástrofes que suelen acontecer en nuestra “loca geografía”, sino también en las aflicciones cotidianas, en las del diario vivir, en las que preocupan a tantos hermanos nuestros. Una vez más recordamos las palabras del Beato Juan Pablo II que nos dijo en Chile que era necesario crear “la Cultura de la Sociedad”.

“Nos duele mucho vivir en una sociedad en la que hay muchos trazos de egoísmo, en donde, a veces, el derroche de unos pocos, la mala distribución de la riqueza y la falta de sensibilidad de personas e instituciones, hiere el corazón de los más necesitados, ayudando a crear una situación de frustración y descontento, que por desgracia, muchas veces se expresa en una violencia innecesaria como con frecuencia, lo podemos apreciar!, afirmo monseñor Prado.

El obispo Emérito de Iquique y Rancagua afirmó “en nuestro servicio a la Iglesia, inspirado en el profundo amor de la Patria, se inscribe nuestro llamado permanente a defender los grandes valores humanos y cristianos que contribuyen al correcto funcionamiento de la sociedad y sin los cuales ella se corroe y destruye”

Finalmente,  llamó “a trabajar por inspirar a la nación un álito de vida que brota de la dimensión espiritual del ser humano, a buscar la construcción de un mundo solidario en el que reine la justicia, la verdad, la paz, el amor y el perdón”.

Al Te Deum Ecuménico por la Patria asistió la intendenta de Tarapacá, la diputada Marta Isasi, la alcaldesa de Iquique, Myrta Dubost, seremis de Tarapacá, autoridades civiles y militares.