LabAncestral ya suma 80 mil km recorridos en Tarapacá. En presentación de etapa 3 del proyecto, se destacó el trabajo territorial realizado
Actualidad 1 abril, 2026 Edición Cero 0
El proyecto LabAncestral, ejecutado por un equipo multidisciplinario de la Universidad Arturo Prat y financiado por la ANID, presentó sus avances, desafíos y proyecciones estratégicas ante las y los decanos de las facultades de la casa de estudios, en una instancia orientada a fortalecer la articulación académica y consolidar el impacto territorial de esta iniciativa científica.
Busca rescatar prácticas ancestrales y promover un modelo de desarrollo agroalimentario sustentable en la provincia del Tamarugal.
Durante la exposición, el director del nodo, Dr. Jorge Olave, señaló que el ciclo 2026-2027 estará marcado por desafíos asociados a la actualización de la hoja de ruta, profundización de iniciativas priorizadas, el fortalecimiento de la gobernanza del proyecto y el impulso a su internacionalización, incluyendo actividades académicas en el extranjero. En paralelo, destacó el avance de una misión científica vinculada al rescate de germoplasma y el desarrollo de un modelo de laboratorio natural en áreas protegidas, orientado a fortalecer la biodiversidad y la resiliencia productiva del territorio.
En esa misma línea, la directora alterna Dra. Margarita Briceño explicó que la creación de un banco de germoplasma surge como uno de los requerimientos regionales priorizados en la planificación participativa del proyecto. Este proceso contempla rescatar material genético y semillas locales mediante un trabajo gradual con comunidades rurales, integrando conocimientos ancestrales con exigencias técnicas contemporáneas. La iniciativa proyecta alimentar un banco central en la provincia del Tamarugal, contribuyendo a la preservación de la biodiversidad y al fortalecimiento de los sistemas agroalimentarios del desierto.
Uno de los elementos que más impactó a las autoridades académicas fue la magnitud del despliegue territorial del equipo. Según comentó el decano de la Facultad de Recursos Naturales Renovables (Faren) de la UNAP, Aliro Villacorta. Desde su implementación, LabAncestral ha recorrido más de 80 mil kilómetros en la Región de Tarapacá, realizando trabajo directo con comunidades, establecimientos educacionales y organizaciones productivas.
Esta distancia equivale a dar la vuelta al mundo alrededor de 2,3 veces en el eje ecuatorial, evidenciando el nivel de intervención requerido para desarrollar investigación aplicada en un territorio marcado por la dispersión geográfica, condiciones climáticas extremas y una alta presencia de comunidades indígenas.
En esa misma línea el decano de la Faren, destacó que este trabajo en terreno ha permitido levantar información técnica sobre prácticas agrícolas y ganaderas tradicionales, además de generar procesos de vinculación temprana con niños, agricultores y actores locales, fortaleciendo el capital social y la apropiación territorial del conocimiento científico, además de contribuir al acercamiento de la ciencia a estudiantes, sembrando vocaciones científicas en edades tempranas y a posicionar el territorio como un espacio activo de aprendizaje.
“La verdad es que conocíamos el proyecto de manera general, pero con el nivel de detalle que vimos hoy quedamos sorprendidas por el impacto que logra en las comunidades. No solo por los huertos escolares con la participación de niños y niñas, sino también por el rescate de prácticas ancestrales, que es algo muy importante reconocer”, señaló la decana de la Facultad de Ciencias de la Salud, Macarena Antilao Bugueño.
En esa misma línea, la directora de docencia Camila Valdés Caucoto afirmó que el modelo de trabajo colaborativo constituye uno de los principales atributos de la iniciativa. “Este proyecto es hermoso por estar inserto en los territorios y por trabajar desde una co-construcción, no desde la imposición. Es un orgullo para todas las facultades que participan, especialmente para Ciencias de la Salud con académicas que están directamente involucradas”.
Desde la Facultad de Ingeniería y Arquitectura también se relevó la magnitud del trabajo desarrollado. Su decano, Miguel Segovia Rivera, explicó que la presentación permitió comprender con mayor profundidad el alcance territorial del proyecto. “Hoy me llevo una visión distinta, mucho más profunda. La magnitud de las tareas realizadas y su importancia para el desarrollo de la región es evidente. Este territorio es único en el país, fronterizo, con alta presencia de población indígena y con un conocimiento acumulado durante siglos”.
Segovia agregó que la iniciativa representa una oportunidad relevante para rescatar ese patrimonio cultural y proyectarlo hacia nuevos modelos de desarrollo. “LabAncestral tiene una importancia fundamental no solo para la universidad, sino también para toda la región. Me interesa incentivar que más académicos de nuestra facultad puedan colaborar en mayor profundidad en esta iniciativa”, indicó.

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