Esteban Baeza Ivo, máximo puntaje en Matemáticas 1: “Esfuerzo constante por lograr las metas y tener imagen de uno mismo, siendo coherente con eso»
Crónicas 7 enero, 2026 Edición Cero 0
Anyelina Rojas V.- Mil puntos, la máxima puntuación en la PAES, Matemática 1, logró el joven hospiciano, egresado del Liceo Los Cóndores de esa comuna, Esteban Baeza Ivo, quien agradeció el apoyo recibido por su familia, en todo su proceso estudiantil; como asimismo de valiosos profesores que siempre le exigieron de acuerdo con sus capacidades.
El joven, feliz por el logro en Matemática 1, y habiendo sacado sobre los 700 puntos en las otras pruebas, señaló que este resultado es el fruto de su esfuerzo constante y de ir siempre más allá del aprendizaje. “Cuando un tema me interesaba o llamaba mi atención, no me quedaba ahí, seguía investigando por mi cuenta”, relata.
Con una increíble capacidad reflexiva, dice Esteban que le apasionan las matemáticas, porque desde las distintas formas en que se resuelvan los problemas, es posible llegar al mismo resultado. “Las matemáticas son el lenguaje del universo, sin embargo, las materias humanistas, de arte, son besarías para la formación integral de una persona”, sostiene desde sus 18 años, añadiendo que la conexión entre las matemáticas y las ciencias, a las materias humanistas y el arte, “no son incompatibles, de hecho es necesaria esa conexión, porque el mundo no es sólo matemáticos”.
Dice que su vocación también es la de traspasar los conocimientos en la disciplina matemáticas, pero que, gracias al apoyo de sus profesores, especialmente de Pablo Cortés, fue definiendo que la licenciatura y pedagogía, acotaba las posibilidades de desarrollo profesional. Sin embargo, estudiando otra carrera, como Ingeniería Civil Informática que es la que tiene en la mira, le permite desarrollar esa materia, pero también hacer clases.
DESDE NIÑO
Nos cuenta Esteban, que desde muy pequeño fue inquieto por el conocimiento. Sentía muy fuerte esa típica curiosidad infantil, pero que, en su caso, iba más allá. En esta etapa recuerda a su padre, Julián Baeza, “quien desde pequeño alimento mi imaginación por desarrollar mis límites al máximo, la frase que más llevo grabada de él es, sigue tu sueño, no el mío ni el de nadie”.
Julián, el padre, jugaba con él; no sólo a los juegos tradicionales. “Me acuerdo de que nos sentaba en una silla para contar un cuento y que lo demás pidieran ir imaginándolos. No un cuento que supiéramos, algo creado en nuestra mente y contado como un relato”.
Otro juegos mentales, también, que le hacían explorar lo desconocido, desde su mirada de niño. Esto que se vivía en el hogar, se extendió también en la escuela, porque tuvo profesores que, viendo sus capacidades, le pasaban más ejercicios para que desarrollara sus conocimientos.
Esteban vive junto a sus padres y dos hermanos. Uno está en pareja y tiene un hijo, de modo que Esteban ya es tío. Sus padres, trabajan en una PYME que crearon, y que constituye el sustento familiar.
De su madre, Pamela Ivo, con quien siempre discute dijo que “esos mismos conflictos me hicieron pensar de forma distinta; siempre apoyándome para que reciba la atención del mundo y reconozcan mis logros. Ella se encargó de forjar un carácter muy decidido, y eso me ha ayudado a prevalecer en la vida sin importar lo que enfrente. Ella fue una fuente de cariño y amor que me ayudó a formarme”.
De Camilo Baeza, su hermano mayor, con quien sostuvo las típicas peleas de hermanos y compartió juegos, “siempre intento guiarme, no por la parte intelectual, sino por la emocional; fue el primero en hacerme ver los errores que cometí. La razón por la que digo que para entender el mundo debes usar la lógica y los sentimientos, usar solo una te eclipsa”.
Al momento de celebrar este logro académico también tuvo palabras para Agustina Baeza, su hermana menor. “Es una pequeña yo, que alimentó las ganas que tengo de enseñar. Estoy muy orgulloso de ella y espero que algún día supere todo lo que ella piensa que soy, porque tiene la capacidad de ganarme en cada aspecto”.
Al cerrar este momento de recuentos y reconocimiento, Esteban dijo que hacía extensivo su agradecimiento general a su familia y amigos “que me apoyaron en este viaje, siendo ésta sólo mi primera parada. Espero mostrarles que llegare más lejos de lo que imaginan”.
IMAGEN DE UNO MISMO
Le preguntamos, qué les diría a los jóvenes de su edad y nuevamente nos sorprende con su reflexión. Creo que lo importante es estar en conexión con la imagen que uno a construido de sí mismo; la visión que tengo de mí. Por ejemplo, yo me he construido como una persona capaz, inteligente, que puede superarse a sí mismo; entonces, cuando tengo frustraciones y me comporto todo lo contrario a lo que soy y la visión que tengo de mi mismo, vuelvo a eso y logro superar la frustración y a volver a estar en esa visión de mí mismo, que he construido”.
En la misma línea refuerza: “Hubo momentos de mucha frustración, en que no quería seguir adelante, pero hacía esa reflexión porque esos momentos no eran acorde a lo que soy”.
“Así -añade-, todo lo he logrado con un esfuerzo constante, superando los malos momentos”, y si esto les sirve a otros jóvenes, le parece muy bien. A ellos le dice que, aunque haya adversidad o las condiciones de vida no son las óptimas; e incluso si son muy complejas, saber quién es y que quiere; tener la fuerza de luchar y de ser de acuerdo con lo que la persona construye de sí mismo, se puede lograr.
SUS CERCANOS
El proceso de preparación para enfrentar la PAES, los realizó junto a su amigo y compañero Jeshua Astorga. Ambos fueron al pre universitario Pedro de Valdivia, y para asistir a clases debían tomar locomoción de ida y vuelta entre Alto Hospicio e Iquique.
Son muchos e interminables los agradecimientos. Padres, familia, profesores. Sin embargo tiene uno especial para su polola. “He recibido ayuda y motivación de su parte -Anna Sánchez y sus padres-. Lo digo como una mención honorifica en la preparación mental que requirió todo el esfuerzo que hice, ella siempre estuvo ahí y sus papás me trataron como un hijo más mientras a veces iba a ayudarlos en la feria de la Quebradilla”.
Esteban tiene 18 y está con su polola desde los 15; y ambos y ambos nacimos exactamente en el mismo día, el 3 de julio de 2007.
SUENA EL TELEFONO
Esteban ha tenido varias llamadas de universidades. Al parecer ya tiene definido seguir sus estudios de ingeniería civil informática en la Universidad Federico Santa María, en Valparaíso.
Al concluir nos sorprende. Cuenta que estudiar en Chile es la segunda opción, que es viable para su familia. Su opción original era estudiar en Canadá, lo que espera hacer con algunas pasantías como estudiante.

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