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Pedro Oróstica Codoceo.- Nuestra región  ha sido pródiga en recursos naturales y humanos. No obstante, desde su traspaso a la administración chilena en 1879,... Economía sostenible para Tarapacá

Pedro Oróstica Codoceo.-

Nuestra región  ha sido pródiga en recursos naturales y humanos. No obstante, desde su traspaso a la administración chilena en 1879, se evidenció su aislamiento y la falta de Estrategias de Desarrollo Regional de mediano y largo plazo. Y esto le hizo padecer severas y evitables crisis económicas sociales, de haberse implementado previsiones desde la planificación central.

Pero fue evidente que, eso no era  prioridad para nuestros gobiernos centrales, ante lo cual las autoridades regionales de esas épocas  poco o nada podían hacer al respecto. Eso  muestra la historia.

De ahí,  la importancia que adquirió el quehacer del alcalde de Iquique Jorge Soria Q. desde la década del 60’ del siglo pasado hasta el año 2016, con sus reconocidas demandas a los gobernantes  que se sucedían en el poder; Eduardo Frei Montalva; Salvador Allende Gossens; Patricio Aylwin Azócar; Eduardo Frei Ruiz- Tagle; Ricardo Lagos Escobar; Michelle Bachelet Jeria, en sus dos  períodos; Sebastián Piñera Echeñique, igual en ambos períodos. Ello mientras ejercía como primera autoridad comunal. Es decir, una confrontación sin parangón en la política de nuestro país.

Fue así que,  desde el municipio se produjeron, entre otras obras: inéditas soluciones habitacionales;  rescate de patrimonio público; incremento de la construcción de altura; clínicas móviles para la salud de la población; construcción de parques; penetración de avances tecnológicos en la educación municipal; creación de Colegio Deportivo; construcción ruta costera Iquique–Tocopilla; construcción ruta Iquique–Oruro; hermanamientos e internacionalización de la capital regional; liderazgo en las propuestas y construcción de rutas bioceánicas para los países vecinos; etc.

A ello, debe sumarse la participación  que le cupo  en el establecimiento de la Zona Franca. La cual, desde un inicio, fue considerada junto al puerto,  y las mencionadas carreteras que unen Atlántico  y Pacífico,  como eslabones indispensables para esa esquiva  sostenibilidad. Y que al día de hoy, no han encontrado  las decisivas anuencias  de modernización que se precisan. Por cuanto, estos tres eslabones, más la incorporación del turismo, de las  energías renovables y una economía circular, deben bastar para alcanzar ahora esa economía regional sostenible para el siglo XXI.

Pero en Tarapacá, con cifras de  desempleo sobre el promedio nacional, esos eslabones peligran más que nunca. De ahí que,  alcaldías, gobernación, representantes regionales electos al Senado y a la Cámara de Diputados; universidades, estamentos empresariales y comunidad toda, puedan ser  vistos en un generoso trabajo mancomunado que neutralice esas cíclicas adversidades  que ya han tenido ocurrencia en este territorio regional.

En resumen, la  sostenibilidad económica es alcanzable pero, dada la dependencia al poder central, quedamos siempre expuestos  a decisiones tomadas lejos  de nuestra realidad.

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