Dejando un legado imperecedero en su familia, estudiantes y colegas, partió a la inmensidad el profe Antonio Bussenius
Crónicas 16 enero, 2026 Edición Cero 6

Foto del archivo familiar.
Anyelina Rojas V.- Cuando un profesor, es un maestro, deja huellas imborrable en sus alumnos. Y eso fue Antonio Bussenius Cortada, QEPD, para muchos estudiantes que tuvieron el privilegio de conocerlo en el aula y en la vida cotidiana de un establecimiento escolar.
La familia de Antonio -donde obviamente dejó sus huellas imperecederas- informó de su fallecimiento, la noche de este jueves. Ahora que emprendió el viaje eterno, se realizan los rituales de despedida, amasando sus recuerdos y enseñanzas. Sin responso religioso, porque el profe no adhería a religión alguna.
Antonio es velado en el Tanatorio Cubillos, ubicado en Francisco Bilbao con Padre Hurtado, hasta las 23.00 horas; mientras que este sábado 17, a las 10.00 horas, su féretro será trasladado hasta el crematorio de La Huyca, para sus exequias finales.
LA FAMILIA
Antonio Bussenius Cortada, nació en Santiago y fue criado en la comuna de Conchalí. A Iquique llegó en 1990, desplegando de inmediato una gran labor educativa en diversos colegios. El Lirima, colegio particular, fue donde permaneció mayor tiempo: dos décadas, dejando huella imborrable en sus alumnos.
En 1998 se casa con Mariana Sandoval, también profesora de Historia, madre de Daniel Parada Sandoval, hijo de su primer matrimonio, y a quien Antonio Bussenius crio como propio. “Siempre le dije Toño, pero era mi papá. Me guió en la vida junto a mi madre y me dio su apoyo en todos los sentidos. Tenía su genio, su carácter estructurado y muchísimo conocimiento. Nos deja acá muchísimos libros, que con mi madre leían y se intercambiaban”, relata el joven, hoy de 37 años.
Recuerda que Antonio amaba la pedagogía, que le gustaba recorrer todos los rincones de la región; que escuchaba música clásica y andina y muy pocos cantantes actuales. También le gustaba el cine… en fin, era un hombre muy culto y acunaba muchos conocimientos.
Su mundo social, estaba marcado por el mundo de la historia. Sus cercanos, en su mayoría, eran profes de historia. “Con el Toño, uno podía conversar toda la noche sin aburrirse”, recuerda Daniel.
De este matrimonio con su madre, nació su hermana, Marianne, en quien también dejó un legado imperecedero. También amó a sus gatos. Hoy la blanquita, está triste como sabiendo que ya partió.
Antonio era hermano mellizo de Horst Bussenius, destacado psicólogo ya fallecido. También le sobreviven otros dos hermanos mellizos, Walter y Carlos, menores que él.
FUMADOR EMPEDERNIDO
El profe Bussenius era un fumador empedernido, por lo que tuvo muchos problemas respiratorios, sin embargo, siguió con sus clases… y con el cigarro. Por lo mismo debió jubilarse en forma anticipada, a los 59 años, teniendo varios episodios complicados, de los que logró salir.
De su época de fumador, su familia y sus alumnos intentaban que dejara el cigarrillo, pero seguía fumando. Y su voz se fue poniendo cada día más pastosa por efecto del tabaco
La vida tiene muchas sorpresas. El cigarrillo no lo mató. Presentó otros problemas de salud, a nivel digestivo, que no logró vencer, partiendo a meses de cumplir los 72 años.
IMPACTO EN SUS ESTUDIANTES
Trabajó en muchos colegios: Academia Tarapacá, Academia Iquique, Colegio Gabriela Mistral, Colegio Lirima y Liceo A-7. También hizo clases en la Universidad del Mar y en la Universidad Bolivariana. Toda esta carrera pedagógica, dejó un estela de discípulos. Uno de ellos es Diego Zarricueta Rojas, parte de este portal, quien es antropólogo, porque el profe Bussenius le mostró el camino.
Recuerda Diego que tiene clavado un momento de su vida de estudiante de tercero medio, cuando el profe se acercó a su banco y le dijo: «Deberías evaluar estudiar antropología, te va a gustar. Tienes pinta de Antropólogo». Y así fue, siguió su consejo y encontró la profesión que completa su vida.
Al enterarse del fallecimiento de su mentor, escribió:
“Recibo con tristeza y nostalgia la noticia del deceso de mi maestro y mentor, el profesor Antonio Bussenius. Fue una pieza fundamental en mi andar profesional: siendo aún estudiante de media fue él quién me orientó y recomendó estudiar antropología. Algo vio en mí que a esa inmadura edad yo no supe ver. Le hice caso y aquí estoy, feliz con mi profesión. Gracias maestro, dejas una huella en muchas generaciones de alumnos. Un abrazo al infinito, hasta siempre”.
“UN COLEGA ENTRAÑABLE”.
Cuando trabajaba en el Colegio Lirima, Antonio hizo dupla durante 17 años, con la también profesora de Historia, Dalia CID, quien lo define como “un colega entrañable, de esos que no se olvidan y te marcan para siempre… por su carisma, por su cercanía… más sabio, siempre me prestó el apoyo, me orientó en muchas ocasiones”
Recuerda que era un amante de la Historia y de todo lo que significan las Ciencias Sociales. Le gustaba escribir largas guías de todas las culturas, épocas y lo hacía para que sus estudiantes tuvieran mucho que leer.
“Sus alumnos lo llegaron a conocer y a querer mucho. Causaba mucho impacto la forma en que enseñaba historia. De mucho hablar, de mucho exponer, pero también de mucho indagar. Y en eso él dejó huellas. Estoy seguro de que muchos de sus estudiantes como se lo dijeron a él mismo y que yo escuché, sintieron un impacto profundo de lo que les enseño y transmitió; que es más allá de la especialidad, también sobre el camino que debían seguir”.
De hecho, dice la profesora Dalia Cid, que conoce “a varios estudiantes que estudiaron y trabajan en aquello que Antonio le supo transmitir. Es innegable cómo marcó la vida de ellos”.
También se refirió al humor especial de Antonio, “muy intelectual y sarcástico, pero siempre nos reíamos mucho de sus chistes. o quizás era yo su hincha la que celebraba todos sus chistes”.
RECUERDO VERSADO
Otro de sus colegas, con el que compartió en el Liceo Bicentenario A-7, es el poeta y profesor, Jaime Ceballos, que de inmediato lo recordó, verso a verso
ANTONIO BUSSENIUS
Hola amigo,
me avisan que moriste.
Fue como un piedrazo
lanzado al ventanal.
Éramos historia,
y ya sabemos que tarde
o temprano, el pasado
se hace presente.
En tu cabeza
revivían los imperios,
con sus auges y caídas
y sus datos respectivos.
Horas de hablar
sobre el vivir y el morir,
con pizza y cerveza y tu
música clásica sonando.
Me quedan de ti
tu voz rasposa por los
mil quinientos cigarrillos
y tu sonrisa socarrona.
Llegó la hora
de hacer la cronología
necesaria, el inventario
de lo que fuimos.
Tengo la certeza
de que el libro de tu historia
seguirá siendo releído.
Estamos al habla.

Muy buen homenaje para Antonio. Siempre estara en nuestro recuerdo.
Tuve la fortuna de haber tenido un profesor con pasión por enseñar, buen humor y muy sabio como él. Imposible olvidar un viaje a Pintados donde explicaba tan bien todo y con buen sentido del humor, que uno jamás se aburría. Yo ahora vivo en Italia, y al estudiar aquí uno se da cuenta del notable nivel que tuvo uno en Iquique. Agradecida !!
Excelente reseña de un educador y formador de generaciones, como muchos otros grandes profesores y maestros que tuve el privilegio de conocer y de aplicar sus enseñanzas. Lindo recuerdo de Antonio que tuve oportunidad de conocer. Antonio descansa en Paz
Dr Felipe Platero M
Felicitaciones Angelina. Muy bonito reportaje que lo asumo como un homenaje a mi amigo y colega Antonio !!!
Un beso al cielo Toñito.
El profe Bussenius fue pieza fundamental en mi decisión y más que decisión descubrimiento de mi gran pasión por el humanismo y finalmente por la arquitectura.
En un momento en el que pensaba seguir una carrera científica, el me entregó la inquietud por la lectura, la historia, la antropología y la arquitectura, le agradezco maestro!