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Que el Partido Demócrata Cristiano, que ha atravesado diversos momentos complejos e históricos, desde su fundación, hace 68 años, siempre ha sido  una colectividad... Democracia Cristiana cumple 68 años, enfrentando un momento histórico, en el que entrega su apoyo a la candidata presidencial Jeannette Jara

Que el Partido Demócrata Cristiano, que ha atravesado diversos momentos complejos e históricos, desde su fundación, hace 68 años, siempre ha sido  una colectividad de profunda inspiración social cristiana, destacó, Bernardo Yáñez, presidente Regional Tarapacá, del Frente de Profesionales.

Sin embargo, explica “no pretende realizar una política clerical ni menos imponer la creencia religiosa como vestidura formal, exterior, meramente ritual del Estado», lo que, según el dirigente, se ha expresado en el desempeño del partido, con profunda vocación democrática, interpretando los tiempos históricos.

El presente, sorprende al PDC en otro momento histórico para el país, cuando se definen las candidaturas presidenciales y se empiezan a armar los acuerdos electorales parlamentarios. De hecho, hace dos días, la Junta Nacional decidió por amplia mayoría apoyar la candidatura de la abanderada de centro izquierda, Jeannette Jara.

Dice Yáñez: “Puede que esta decisión sea considerada curiosa, porque supuestamente por sus raíces no confesionales, debería ser anti ateo y anti comunista, lo que constituye una falacia, porque en toda su vida partidaria la DC, ha trabajado en conjunto con todos los partidos políticos incluyendo el Partido Comunista y Socialista.

Y aclara. “De hecho, no es requisito, para ser ´camarada DC´, tener algún tipo de religión. También se considera, que lo ocurrido el sábado, tras crónica de muerte anunciada, significa volver a las raíces del movimiento político, es decir los principios de la iglesia”.

Partiendo de ese mismo enfoque, el Presidente Comunal de la DC en Iquique, Héctor Araya, señaló que es mucho lo que está en juego en el país. Por ello, le parece una decisión muy acertada, haber entregado el apoyo a Jeannette Jara. Incluso, en esta región, la colectividad se adelantó a la Junta Nacional, cuyos delegados, participaron con una visión clara.

Dijo Araya, que no solo destaca el acuerdo de apoyar a la candidata Jara, sino además, que el acuerdo parlamentario, considerando que es fundamental, la conformación de ambas cámaras, para el futuro gobierno.

Es en ese escenario, que presenta tantos desafíos, en que Araya, envió un saludo “a todas y todos mis camaradas, simpatizante y adherentes” por los 68 años de la creación del Partido.

“Como presidente Comunal de Iquique, expresó mi satisfacción de ser militante por espacio  38 años en mi querido partido, en el que he podido crecer en lo personal y  político” concluyó.

LOS ORÍGENES DE LA DC

Bernardo Yáñez, recopiló y sistematizó gran cantidad de información, para entender los orígenes del Partido Democratacristiano, que primero se conoció como Falange Nacional, para después tomar el nombre que se mantiene hasta hoy.

Explicó que hay que situarse en el siglo XX, “donde un grupo de jóvenes visionarios de la época iluminados por la realidad política del país y en los principios sociales de la iglesia católica, constituyen un programa, claramente socialista, que para la época era un movimiento socialista de izquierda. De hecho, participó en varios movimientos socialistas”.

Dice que la verdadera fecha de nacimiento del PDC,  “para ser precisos debe datar de principios de la década de 1930, pese a que como PDC, su fecha de fundación es el 28 de julio de 1957. Los orígenes del PDC surgen a finales del siglo XIX, con el nacimiento, en el seno de la Iglesia Católica, de la corriente social cristiana. Las consecuencias de la industrialización y de la economía moderna, sumado a la aparición de la ´Cuestión Social´, fueron explicando este cambio doctrinario del catolicismo”.

Una de las manifestaciones más concretas de este proceso se ubica en 1891, cuando el Papa León XIII publica la encíclica «Rerum Novarum», en la cual se expresa “un giro ideológico progresista, haciendo un llamado a los cristianos del mundo a constituirse como un actor activo en la construcción de una sociedad más justa para las clases populares”, explica Yáñez. Sin embargo, el llamado que realizó la iglesia no tuvo gran acogida, ya que solo influenció a un pequeño círculo de cristianos, tanto en Europa como América Latina.

En Chile, esta situación cambiaría en las décadas de 1920 y 1930, cuando grupos de jóvenes católicos se constituyeron en diferentes movimientos -por ejemplo, la Asociación Nacional de Estudiantes Católicos, ANEC-, los cuales difundieron los principios del social cristianismo.

LA FALANGE NACIONAL

A principios de 1930 y con el país atravesando por las graves consecuencias sociales producidas por la crisis económica mundial, un grupo de jóvenes católicos liderado por Bernardo Leighton, Eduardo Frei Montalva y Manuel Antonio Garretón Walker, Radomiro Tomic Romero, Tomás Reyes Vicuña, entre otros, asumieron los principios y valores planteados por la doctrina social de la Iglesia.

“En este grupo, muchos de ellos militantes del Partido Conservador, comenzó a proponer nuevas soluciones para los problemas sociales. Sin embargo, esto no fue bien acogido por los conservadores, por lo cual pasaron a formar parte de la disidencia dentro de ese partido, que en ese momento formaba parte del gobierno de Arturo Alessandri Palma (1932-1938)”.

De acuerdo a los antecedentes bibliográficos, En 1935, este grupo fundó la Juventud Conservadora, que derivó en el Movimiento Nacional de la Juventud Conservadora, la cual fue presidida por Bernardo Leighton. Más tarde, en 1936, se conformó la Falange Nacional, que tomó fuerza como facción independiente dentro del Partido Conservador al ser electo diputado Manuel Antonio Garretón Walker, en las elecciones parlamentarias de 1937. El propio Walker fue presidente de la Falange entre 1937 y 1941.

Este nuevo referente asumió una postura mayormente crítica, debido a que propugnaba la necesidad de que el Estado debía impulsar una serie de reformas, que fueran capaces de remediar las necesidades de la población y estimularan a largo plazo el apoyo mutuo entre los diferentes elementos de la sociedad.

Esta situación acrecentó aún más la brecha entre el tronco tradicional del Partido Conservador y los jóvenes disidentes, lo cual generó una ruptura en 1938, cuando los conservadores apoyaron la candidatura presidencial del ministro de Hacienda del gobierno de Arturo Alessandri Palma, Gustavo Ross, el 23 de abril de 1938, durante la realización de la Convención del partido. Esta candidatura fue rechazada por una parte importante de la Juventud Conservador y de la Falange Nacional.

Ante esta situación, el Partido Conservador no aceptó esta propuesta, lo cual llevó al quiebre definitivo de la juventud conservadora y el nacimiento de la Falange Nacional como movimiento independiente. Dicho movimiento, que rápidamente se transformó en partido político, apoyó la candidatura de Pedro Aguirre Cerda, quien derrotó a Gustavo Ross en las elecciones presidenciales de 1938 por un estrecho margen, obteniendo Ross un 49,2% de los votos y Pedro Aguirre Cerda un 50,1%.

Luego de la fundación de la Falange Nacional, esta colectividad política comenzó una etapa de agrupación de fuerzas, organización y estructuración. Así fue como acogieron entre sus partidarios a jóvenes católicos, universitarios, campesinos, obreros, profesionales de clase media, mujeres, entre otros, todos quienes buscaban llevar a la práctica la doctrina social de la Iglesia e infundir en la práctica política esta concepción.

PROCESOS ELECCIONARIOS

Entre 1938 y 1957, la Falange Nacional participó activamente en los procesos eleccionarios, obteniendo bajos resultados. En las elecciones parlamentarias de 1941, lograron tres diputados electos, entre ellos uno de los líderes más importantes, Manuel Antonio Garretón Walker, electo por la Séptima Agrupación Departamental de Santiago. En las elecciones parlamentarias de 1945 logró tres diputados, entre ellos Raúl Le Roy Le Roy, electo por la Sexta Agrupación Departamental de Valparaíso y Quillota.

En las elecciones parlamentarias de 1949 participó formando parte de la combinación política denominada Falange Radical Agrario Socialista (FRAS), obteniendo tres diputados, entre ellos Jorge Rogers Sotomayor, electo por la Primera Agrupación Departamental de Iquique, Arica y Pisagua; y un senador, Eduardo Frei Montalva, elegido por la Segunda Agrupación Provincial Atacama y Coquimbo. El 11 de julio de 1950 obtendrá, gracias a una elección complementaria, su segundo miembro en el Senado: Radomiro Tomic Romero.

En las elecciones parlamentarias de 1953 obtuvo 3 diputados: Juan de Dios Carmona; José Ignacio Palma Vicuña; y Pedro Nolasco Videla Riquelme. Dos años más tarde, en 1955, la Falange Nacional formó parte de la combinación política llamada Federación Socialista Cristiana, y en 1957 logró mejorar sosteniblemente sus resultados electorales, logrando 17 diputados y un senador.

El 28 de julio de 1957, las diferentes agrupaciones políticas de tendencia social cristiana, ya unidas desde 1955, decidieron finalmente constituirse en un solo bloque político, y en una ceremonia realizada en el Salón de Honor del Congreso Nacional, se fundó oficialmente el Partido Demócrata Cristiano, de orientación centro izquierda. Así, un grupo impulsado por los ideales de jóvenes disidentes, lograron llevar a la primera magistratura de Chile, a Eduarrdo Frei Montalva, que gobernó entre 1964 y 1970

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