Edición Cero

Anyelina Rojas Valdés.- Dora Herminia Chipoco Jorquera -Dorita-, está ahora libre en la inmensidad. En esta mañana de sábado 14, nos hemos enterado por... Tranquila y en paz, tal como era, la periodista Dora Chipoco Jorquera, figura icónica del periodismo emprendió vuelo a la inmensidad a los 73 años

Foto de Dora Chipoco, del archivo familiar.-

Anyelina Rojas Valdés.- Dora Herminia Chipoco Jorquera -Dorita-, está ahora libre en la inmensidad. En esta mañana de sábado 14, nos hemos enterado por su familia, que tras atravesar un cuadro agudo por lo que fue llevada al hospital y luego derivada a su domicilio, donde falleció, a la edad de 73 años. Lo hizo tranquila y en paz, tal como era ella en su vida cotidiana y en sus mejores tiempos del periodismo local.

Dora Chipoco Jorquera, periodista de la hoy Universidad Católica del Norte, fue un ser de luz. Nunca supimos que tuviera enemigos. Al contrario, en todos los lugares se le abrían las puertas de par en par. Incluso, fue destacada por el entonces SERNAM, como mujer destacada, en el Día de la Mujer. En el 2017, recibió una distinción del Consejo Regional Iquique, del Colegio de Periodistas.

Dora en el 2017, recibiendo el premio a la Trayectoria Periodística. Le acompañan Daniela Oñate y Loreto Martínez. Foto del Archivo de Edición Cero.

Aniversario del Diario La Estrella de Iquique, en 1982. Aparecen Hernán Cortés Heredia, Manuel Márquez, Roshi Biagetti, Enrique Jorquera -Director-, el «flaco» Reyes, Ricardo Herrera, (no tenemos el nombre del que sigue) y Bacilio. Foto del archivo de Ricardo herrera

Dora, tras egresar de la Escuela de Periodismo de la UCN, vuelve a Iquique y se incorpora al Diario La Estrella, donde logró buenos colegas que la acogieron, como Daniel Díaz, ya fallecido y Rodolfo Valencia, entre otros. Fuera del este medio, fue muy amiga, de la colega Ariela Milla Castillo y de quien suscribe esta nota, la periodista Anyelina Rojas Valdés.

 

Al salir de La Estrella, estuvo varios años como corresponsal del Diario La Tercera, cuando la empresa mantenía el apartado “Correo del Norte”. Tras el cierre, emprendió algunos proyectos radiales junto a su amigo y colega Miguel Ángel Allendes, donde aportaba con su agudo ojo periodístico y su capacidad inigualable de reportera. Fuera cuál fuera la noticia, siempre conseguía la fuente adecuada para fundamentar sus notas.

Durante los primero años de los ´90, emprende viaje a Santiago, donde trabaja en la AIC, que era la Agencia de Noticias de la iglesia; luego emigra al Diario Las Últimas Noticias donde permaneció varios años. Regresa a Iquique para ayudar a su querida madre, doña Danila, en los cuidados de su padre que estaba enfermo.

En aquellos años, trabajó en el portal web pionero en Iquique, Cavancha, que editaba el colega Rodolfo Valencia.  También se integró como periodista en el Diario El Salitre de propiedad de Manuel Márquez

En los 2.000, Dora se dedicó con esmero al cuidado de su madre, doña Danila, hasta su fallecimiento, época en que ya había bajado su ritmo laboral. Sin embargo, en el 2011 se sumó a la iniciativa  del proyecto Edición Cero Comunicaciones, que finalmente terminó en un portal web con notas de interés cultural, político, patrimonial y de derechos humanos.

Dora se mantuvo activa solo por casi 3 años y luego se dedicó a temas familiares. Por esos años vivía con su hermano Valentín, que la antecedió en su viaje a la inmensidad, al fallecer en octubre de 2017. Ambos eran muy unidos. Tín como le decía a su hermano, trabajaba en el Tercer Juzgado de Policía Local, por donde Dora pasaba a buscarlos a eso de las 14.00 horas, porque habitualmente almorzaban juntos.

Dora era amante de su familia. Sus padres, sus dos hermanos -Valentín y Aldo-, sobrinos, a los que quería como hijos. También quería a sus colegas y amistades. Claudia Dinamarca, Mábel Flores, Edgardo Zurich, Hernán Arriaga y otros periodistas y comunicadores más jóvenes, con los que granjeó amistad.

Mención aparte, el amor incondicional por Iquique, la ciudad donde creció. Era un iquiqueña de tomo y lomo.

GRAN PERIODISTA Y PERSONA

Año 1983, periodistas en el Casino Español de Iquique. Aparecen Rodolfo Valencia, Ariela Millas, Dora Chipoco Jorquera, Anyelina Rojas y Miguel Ángel Allendes. Foto del archivo de Miguel Ángel Allendes

Dora era una gran periodista, con muchas competencias para desplegar su profesión que la definía como tal. Rigurosa al extremo, reportera de primera línea y muy respetuosa de los entrevistados, especialmente cuando había temas emotivos en media de la vorágine periodística.

Era querida y reconocida por sus colegas. Siempre tranquila, mesurada y buscando el lado positivo de los problemas. Acogedora, solidaria y generosa, porque compartía sin egoísmo, los antecedentes que tenía sobre los hechos noticiosos. Recuerdo principalmente cuando era corresponsal del Diario La Tercera, cuyas oficinas estaban en Serrano con San Martín. La corresponsalía era paso obligado de los colegas.

De aquella época, cuando recién iniciaba mis pasos en el periodismo, recuerdo que en la Corresponsalía estaba Dora que me acogió en cuando nos conocimos en 1983. En Deportes el corresponsal era Félix Reales. Ahí llegaba yo casi a diario, que más tarde fui corresponsal del desaparecido Diario La Época.

Y nos juntábamos para salir a reportear con dos viejos tercios del periodismo local, Arturo Gallo y Carlos Medina, para reportear en grupo. También se sumaba a veces, según su pauta, Ariela Millas, quienes ese tiempo estaba en Telenorte; Las dos eran grandes amigas y luego conmigo, formamos un gran tríos de colegas.

Miguel Angel Allendes, ahora viviendo en Chiloé, era el reportero gráfico, y cuando emprendió vuelo a Santiago, lo reemplazó Octavio “clavito” López. Otro reportero gráfico que solía estar en la corresponsalía era el “negro” Martínez. ¡Qué tiempos!

Recuerdo que la corresponsalía, fue el centro de reunión para el hallazgo de la Fosa Clandestina de Pisagua. Y ella, con empatía absoluta, asistía a los colegas para que pudieran realizar su trabajo, especialmente a quienes venían de Santiago y no tenían cómo hacer sus despachos.

Sé que Dora fue una excelente profesional, porque en su esencia era un excelente ser humano, que nunca renunció al camino correcto. De ella aprendí a tener empatía con los otros y a apoyar a todos los periodistas que se integraban al ruedo.

En lo gremial, siempre participó en el Colegio de Periodista, un gremio que defendió con garras. Se daba el trabajo de llamar a todos los que se alejaban para traerlos de vuelta y dio una incansable lucha por el ejercicio de la profesión de los periodistas.

PERDIDA EN FRANCIA

En el 2018, Dora iba a cumplir un sueño maravilloso. En realidad, pensaba mucho antes cumplirlo junto a su hermano Tin. Ambos soñaban con conocer San Petersburgo, pero Valentín falleció. En el 2018, por invitación de una colega y ex compañera de la U, Margarita, realizó un tour a Europa. Le costó decidirse, pero como en el circuito estaba San Petersburgo, se animó y decidió viajar.

Llegando a París se perdió, por tres días, pero fue encontrada. Hubo mucho apoyo para dar con su paradero y traerla sana y salva a Chile. Desde ese episodio, Dorita fue decayendo, quizás no en los parámetros físicos de salud, pero sí más bien en el plano mental o emocional. De a poco se fue alejando del mundo en el que brillaba con luz propia y permaneció al cuidado de su familia hasta el fin.

Dora, en el apogeo de su vida profesional. Imagen del archi familiar.

Su estado se fue deteriorando. En estos días fue llevada al Hospital de Iquique. Su familia señala que tuvo complicación sistémica que puso fin a la vida de una maravillosa persona y periodista. Sólo nos quedamos con su legado, sus recuerdos, enseñanzas… En mi caso, me quedo con el privilegio de ser no solo su colega, también su amiga; mi gran amiga. Descansa en paz, Dorita querida y reunida con tus seres queridos, que te antecedieron. Y por favor, me saludas a Sara Benavides. ¿Recuerdas nuestros almuerzos semanales? ¡Qué la pasábamos bien!

ULTIMO ADIOS

Dorita Chipoco es velada  en el velatorio de la Iglesia Sagrado Corazón de Don Bosco, hoy sábado, hasta las 22.00 hrs., mañana domingo desde las 10.00 y la misa de responso será a las 11 :30. Sus funerales se realizarán a las 16.00 hrs. en el Cementerio Parque del Sendero.

NdelaR
Recibimos todos los aportes para precisar o ampliar esta nota, así como los nombres no mencionados para ubicarlos en esta rápida cronología.

2 respuestas a “Tranquila y en paz, tal como era, la periodista Dora Chipoco Jorquera, figura icónica del periodismo emprendió vuelo a la inmensidad a los 73 años”

  1. Rodrigo Cerda Iturriaga dice:

    Gracias por esta nota de mi queridísima Dorita, la conocí el 72 en Periodismo de la Norte. Era la más pequeñita y desde ese momento mi regalona, llegó pollita y fue una gran alumna, El 76 dejé Antofagasta y la reencontré el 90 en Santiago, trabajaba en LUN y estaba con nuestra compañera de curso Margarita Espinoza. En 2014 nos reencontramos en Iquique con un grupo de ex alumnos UN, fue la última vez q nos vimos, DEP Dorita querida.

  2. Carlos Avila Espinoza dice:

    Quien dice y escribe siempre verdades….al final de su camino se encontrará con nuestro Señor……..Verdad absoluta
    Que la Paz de nuestro Señor esté con su familia

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