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Dr. Pedro Buc Calderon, Vicerrector de Innovación e Investigación-UNAP.-   Como toda la sociedad chilena, la universidad Arturo Prat vive los mismos momentos de... La UNAP de la post-pandemia

Dr. Pedro Buc Calderon, Vicerrector de Innovación e Investigación-UNAP.-

 

Como toda la sociedad chilena, la universidad Arturo Prat vive los mismos momentos de angustia y dramatismo en cuanto a dificultades económicas, así como en sus perspectivas futuras.

En lo interno hemos transitado hacia una docencia virtual, como todo el mundo educacional con las consabidas dificultades de tipo tecnológico, pero más importante aún con las perturbaciones asociadas a la salud física y mental de estudiantes y docentes debido a esta modalidad docente.

En lo externo hemos estado al servicio de la región contribuyendo a la salud pública, destruida por años de neoliberalismo, con laboratorio de diagnóstico, máscaras de protección, acogiendo a migrantes de países hermanos, y cuantas cosas más. Son los momentos donde se descubren las instituciones del estado, las cuales durante años han sido ninguneadas sin los aportes necesarios de parte de los diferentes gobiernos de turno.

El colapso de la sociedad neoliberal, puesto en evidencia desde el estallido social, se incrementa con la pandemia viral. El tejido social ha sido destruido, la economía de las PYMES esta por los suelos, mientras la clase dirigente no logra sintonizar con las necesidades del país y se niega a asumir los costos sociales y económicos que necesita la reconstrucción del país.

Es la hora de las instituciones públicas del estado y la UNAP una vez más debe estar a la cabeza de este proceso de reconstrucción. Esperamos de nuestros estudiantes y docentes que se pongan al servicio de su comunidad colaborando con artesanos y emprendedores para construir una economía de base al servicio de las necesidades populares y respetuosa del medio ambiente. Esperamos de nuestros académicos que sean portavoces de ideas para el mañana y no de lamentos quejumbrosos del pasado al servicio de los dueños del poder y la riqueza.

Invitamos a la comunidad a empujar con fuerza los límites de lo colectivo y recomencemos a hablar de lo nuestro reduciendo el yo consumista.