Edición Cero

En tiempos de pandemia la falta de agua en las familias más vulnerable representa un enemigo letal, cuyos efectos podría alcanzar a otros sectores... Podría recrudecer crisis sanitaria en tomas de Alto Hospicio, ante amenaza de paralización de camiones aljibes

En tiempos de pandemia la falta de agua en las familias más vulnerable representa un enemigo letal, cuyos efectos podría alcanzar a otros sectores de la comunidad.

En Alto Hospicio, principalmente en los sectores de La Pampa y El Boro, existen más de 30 tomas y campamentos (incluidas sub tomas dentro de otras más grandes), las que viven ya en situación de precariedad extrema, en casas hechas con cholguanes, cartones y otros implementos. El agua es vital para la subsistencia y más aún ante la precariedad en la que viven cientos de familia, cuya situación podría agudizarse, ante el anuncio de paralizar la distribución, por parte de la Agrupación de Camiones Aljibes.

Gerardo Jara, presidente de esta agrupación, señaló que no es que quieran cortar la entrega de agua por capricho. Sucede que si bien, la Municipalidad de Alto Hospicio entrega un vale a las familias en las tomas y campamentos con permiso de estadía, y los camiones aljibes se hacen cargo transportar el agua y cobran el flete a las pobladores.

Los 22 camiones con los que cuenta la Agrupación, correspondiendo a 15 socios, tienen una capacidad entre los 7 mil a 30 mil cubos. 1 cubo de agua -o litro como señalan los usuarios- llega a las tomas en forma gratuita, ya que el municipio se hace cargo; sin embargo, el flete, lo debe pagar cada familia.

Así, el camión cobra por 1 cubo, medio o incluso tambores de 200 litros, puesto que no todos cuentan con estanques de mayor capacidad. El tema es que muchas familias no tienen el dinero para pagar el flete lo que ha ocasionado que tanto choferes como peonetas hayas sufrido agresiones más de una vez.

Otro punto es que el trabajo de descarga del agua, representa muchos riesgos, pues como se trata de asentamientos irregulares, deben lidiar con techos débiles, cables de corriente y una serie de otras situaciones que representan inseguridad en el trabajo.

Para Gerardo Jara, todo podría ser diferente si la Municipalidad de Alto Hospicio, o más aún, sugiere, el Consejo Regional de Tarapacá, se hiciera cargo de costear los fletes, porque está claro que, ante la crisis sanitaria, cada vez es más difícil para las familias, contar con el dinero.

Los dueños de camiones tampoco tienen el dinero para subvencionar los fletes, porque a duras penas logran juntar peso a peso el dinero, que les permite comprar más agua y quedar con lo mínimo. A lo que obtienen, deben descontar petróleo del camión, bencina que se usa con las bombas para descargar el agua, peoneta, entre otros gastos, como pagar las letras de la máquina y solventar el costo de las panas.

Si se corta el suministro de agua a las tomas de Alto Hospicio, ciudad que supera los 1.138 contagios, sin duda que se generan más condiciones de propagación del virus. Por lo tanto, llegar a una solución, es vital y antes de este lunes 8 de junio.

COMITÉ CIUDADANO DE SOLIDARIDAD

La voz de alerta sobre este delicado tema, que es una bomba de tiempo en términos sanitarios, la dio el Comité Ciudadano de Solidaridad de Tarapacá, que viene realizando un arduo trabajo en tomas y campamentos y cuyo representante es Arturo Ziede.

Ziede junto a Enrique Solís, trabajan desde febrero pasado en  Alto Hospicio y en su terreno comenzó  la creación del Comedor Mink´a ubicado en el Campamento Tercera Esperanza, La Pampa, Alto Hospicio. Son 7 hectáreas con casi tres mil personas y al lado, en otras 40 hectáreas viven otros miles de familias.

Según Ziede el 95% de las familias que viven en dicho sector son migrantes y el 5% es de nacionalidad chilena. La mitad de las familias cuenta con luz y el 45% tiene un permiso de estadía.

“Quienes cuentan con permiso de estadía reciben de la Municipalidad dos vales que les permite recibir el agua de los camiones aljibes particulares (Los de la Agrupación). A cambio del vale de mil litros de agua, deben pagar por el transporte 3.500 pesos”, relata Ziede.

Añade que la mayoría de los pobladores no cuentan con estanques para guardar los mil litros, lo que dificulta aún más la entrega. “Estamos hablando de persona y familias que viven en piezas de cartón y cholguán, la mayoría hacinados y sin trabajo y en plena pandemia por coronavirus”.

LUNES 8

Este lunes 8 de junio es la fecha clave de esta situación, porque de no mediar alternativas durante el fin de semana, definitivamente los aljibes particulares, no distribuirán el agua. La municipalidad cuenta con pocas máquinas, que no darían abasto para toda la necesidad que existe.

“Estamos hablando de más de 20 mil personas en situación de extrema vulnerabilidad sanitaria y económica, que se verían aún más afectadas”, refuerza Ziede, por lo que llama a llegar a un punto de acuerdo, porque está claro, tomas y campamentos de Alto Hospicio, no pueden quedar sin abastecimiento de agua.

También insiste en la necesidad de distinguir la situación de las familias en tomas. Las que cuentan con permiso de estadía, que son las que reciben el vale de agua por parte del municipio, correspondiente a mil litros al mes., por los que deben pagar 3.500 pesos por el flete.  La cantidad de agua igual es insuficiente, pero al menos es una base para subsistir y responder a las necesidades

Quienes no tienen permiso de estadía, deben comprar los mil litros a los camiones aljibes y pagar 6.000 pesos cada vez. Para Ziede “esto es una tensión extrema y violación del derecho humano a la vida, al agua que experimentan estas personas”.

La Agrupación señala que ha presentado cartas al alcalde de Alto Hospicio, Patricio Ferreira para llegar a una solución, pero no han tenido respuesta. Lo que solicitan es que cada mil litros el Municipio aporte con $ 2.500 pesos y los pobladores paguen 1.500 pesos.  Es decir, dividir el costo del flete.

Ziede indica que “el drama es mayor es para los pobladores hoy están sufriendo frío, hambre, expuestos al contagio por coronavirus”, por lo que estiman como Comité Ciudadano de Solidaridad que “la Municipalidad tiene la responsabilidad de entregar sobre todo ahora, en momento de pandemia mundial, gratuitamente el agua. Además, se debe considerar que hay lugares de Alto Hospicio donde los camiones aljibes no llegan, situación que hemos expuesto en cartas enviadas al alcalde”.

COMEDOR MINK´A

Mientras, continúan trabajando con el Comedor Mink´a, entregando más de 280 almuerzos diarios a más de noventa familias, alcanzando 8.400 raciones mensuales, motivados por “combatir el frío el hambre y el coronavirus”.

Los objetivos del Comité Ciudadano son:

Seguir entregando 8.400  raciones de almuerzos en forma mensual y sostener el aumento de personas que demanden el servicio.

Comprar el alumbrado fotovoltaico para cuatro Pasajes.

Que todas las habitaciones tengan techo de Zinc en los próximos 60 días.

Construir el nuevo Comedor para cubrir la siempre mayor demanda y necesidades de los pobladores, ayudando para que, a mediano plazo, sea autosustentable.

ENEMIGO LETAL

La falta d agua y peor aún, en tiempos de pandemia, se ha convertido en un enemigo letal para las personas más vulnerables. Es tan grave la situación que nace en Petorca, Región de Valparaíso, en el 2010 el Movimiento el Movimiento de Defensa por el acceso al Agua, la Tierra y la Protección del Medioambiente, MODATIMA, que ha visibilizado la falta de agua y su apropiación por parte de la industria.}

Hoy, su objetivo de “defender los derechos de los campesinos, trabajadores y habitantes de la zona, que se veían afectados, desde la década del noventa, ante el robo y acaparamiento de aguas del negocio agroindustrial de empresarios coludidos con políticos”, como declara en su web institucional, es un desafío compartido.

Sin embargo, es una realidad que afecta a todo el país y, Alto Hospicio, no es la excepción; al contrario, es un ícono de la falta de acceso al agua de muchas familias que viven en la precariedad extrema.