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Julio Ruiz Fernández. En reciente entrevista el Presidente Piñera se ha manifestado abierto a considerar reformas a la actual constitución de 1980. Tras esta... Nueva Constitución: Asamblea Constituyente o Congreso Constituyente

Julio Ruiz Fernández.

En reciente entrevista el Presidente Piñera se ha manifestado abierto a considerar reformas a la actual constitución de 1980. Tras esta declaración presidencial, Jacqueline van Rysselberghe ha declarado que la UDI “nunca se ha negado a conversar y modificar” la Constitución y que “siempre estamos disponibles para poder generar las reformas necesarias de acuerdo a los tiempos que corren”.

No cabe duda  que Chile cambió; los de “arriba” se abren hoy a un cambio en la Constitución. Pero como ha indicado el senador oficialista de RN Manuel José Ossandón “el gobierno llegó tarde, pero peor aún, sin convicción”, agregando que “la nueva Constitución no se puede construir entre cuatro paredes”. Las evidencias son elocuentes. Según recientes estudios y encuestas, tan solo un 2% de los chilenos confía en el parlamento. Entonces, podrá el parlamento determinar una nueva Constitución…

Cuando escribía esta columna el gobierno anunció «iniciar el camino para avanzar hacia una nueva Constitución», profundizando así el anuncio de modificaciones realizado por Piñera, mediante un “Congreso Constituyente”.

Ante esta nueva reacción gubernamental, surgen las siguientes interrogantes: se está escuchando y viendo lo que realmente la mayoría ciudadana reclama: ser actor de un nuevo orden social y constitucional. Será suficiente un “congreso constituyente” donde la elaboración de la Nueva Constitución radica en el Congreso y los parlamentarios, la institución del 2%  y una «clase política» que carece de toda credibilidad y legitimidad. Dicho “congreso constituyente” podrá, como es la idea del Presidente, hacer un par de reformas, incluso “profundas” al texto constitucional, como ya se han hecho, pero tendrá la voluntad y podrá modificar el sistema de poder del Estado constituído por la Constitución del 80, sin la participación y deliberación ciudadana como efectivo poder constituyente. Evidentemente no.

No nos engañemos y no engañemos a los chilenos y chilenas. Chile no resiste más “cocinas parlamentarias”.

Como ya lo he planteado, no habrá una efectiva salida democrática a la actual crisis que vive el país, sin el concurso de los de”abajo”, esto es, del movimiento social y sus variadas demandas de no más abusos, de dignidad y derechos sociales y su participación protagónica como ciudadanos para establecer un pacto social y constitucional mediante una Asamblea Constituyente.

Un “congreso constituyente” como hoy plantea el gobierno, que excluye el mecanismo verdaderamente democrático cual es una Asamblea Constituyente, no contribuirá a resolver la crisis y ahondará el repudio ciudadano a la “clase política”.

El derecho a vivir en paz hoy implica un efectivo pacto social y constitucional, mediante una Asamblea Constituyente que proponga una nueva Constitución que sea posteriormente plebiscitada.

Es acaso, una Asamblea Constituyente el caos y una fórmula antisistémica. En ningún caso, así lo demuestran variadas experiencias internacionales.

¿Qué diferencia hay entre un “congreso constituyente” y la Asamblea Constituyente? La gran diferencia es que la Asamblea Constituyente respeta a cabalidad el derecho que tiene la sociedad a establecer su Constitución, el derecho de determinación que el pueblo soberano tiene, esto es, la sociedad toda, de todas las crencias, ideologías, grupos socio económicos, género, etnias, territorios, etc., porque la Asamblea Constituyente es un órgano elegido por votación popular cuyo único propósito es redactar una Constitución. Se le fija un tiempo determinado y se le encarga a este órgano que proponga al país un proyecto de Constitución para que el país lo apruebe o lo rechace mediante un mecanismo de plebiscito o de referéndum constituyente. Así de simple.

Por ello es necesario exigir ahora un plebiscito constituyente que defina democráticamente el mecanismo de elaboración de la nueva Constitución y que el pueblo sea consultado si quiere que la nueva Constitución se haga por vía parlamentaria  (“congreso constituyente”) o a través de una Asamblea Constituyente. Así de simple.

Un plebiscito vinculante que consulte algo muy sencillo:

            – Está de acuerdo con una nueva constitución:

                         –          sí o no;

            -Si es sí, prefiere que la nueva constitución:

                        –           Lo haga un “congreso constituyente”, o

                        –           Un mix entre parlamentarios y ciudadanos electos para tal efecto, o

                        –           Una asamblea constituyente, estos, ciudadanos/as electos solo para  este fin.

Chile despertó y quiere ser protagonista de un verdaero pacto social y constitucional.