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La forma verbal en que los jóvenes fueron tratados por efectivos de Carabineros dolió más que cualquier golpe. Así lo gráfica en sus palabras... Indignación en la comunidad ante trato vejatorio a jóvenes de Pozo Almonte

La forma verbal en que los jóvenes fueron tratados por efectivos de Carabineros dolió más que cualquier golpe. Así lo gráfica en sus palabras una abuela de una de las jóvenes detenidas tras los disturbios, en el que se interrumpió el tránsito en la carretera Panamericana Norte. En tanto, los jóvenes continúan en manifestaciones y justifican la barricada.

La fuerza táctica de Carabineros del Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE) no pasó inadvertido a la comunidad de Pozo Almonte. Así lo comentó la abuela de una de las manifestantes que estuvo presa.

ABUELA

Alejandra González, funcionaria municipal y abuela de una de las manifestantes relató que “todo este tiempo que hemos estado en las marchas ha sido en el entendido de decir nuestras demandas sin violencia. Nuestro pueblo es pacífico, hemos pasado muchas veces por Comisaría sin amedrentarlos. Cuando llegó el GOPE y mi nieta que participa activamente en las marchas, la detuvieron, le hicieron una encerrona y le pegaron, la dejaron adolorida y cojeando. Y, lo que más me impresionó y no quiero bajarle la gravedad a los golpes, pero si me impresionó lo que me comentó de la forma verbal en la que la trataron. De una forma tan despectiva, tan miserable. Miserables de alma porque no se trata a una mujer así.

Ellos (los carabineros) cumplen con su papel, pero cuidado. Porque si a mí esto no me olvida, a ella que es joven mucho más se le va a quedar grabado este episodio”.

Agregó que “esta no es una guerra contra Carabineros, ni con los militares sino una lucha de lo que hemos aguantado por años. Responsablemente, uno pide mesura de ambas partes, pero no se le puede pedir mesura a un niño y no pedirle mesura a una persona que está capacitada para actuar en guerra. Porque no estamos en guerra y me quedé dolida con eso. No se puede reproducir las palabras, pero son conceptos muy feos par usarlos en contra de una mujer, de una joven de tan solo 18 años”.

JÓVENES

Sandra Alcántara, 21 años, joven de Pozo Almonte, estudiante de Trabajo Social de la Universidad Santo Tomás comentó que “este movimiento que se convoca en todo el país es por los derechos que el Gobierno nos tiene que garantizar de forma justa y equitativa en Salud y Educación. Estuve en la manifestación de la madrugada e hicimos quemaduras de neumáticos y los Carabineros actuaron primero tirando bombas lacrimógenas y perdigones. Reaccionamos con apoyo de camioneros y de la gente que estaba alrededor y nos llevaron detenidos y su actuar fue como una emboscada para llevarnos a la Comisaría. Éramos diez, estaba con un menor de edad y su hermano, levantamos las manos pidiendo que no fueran violentos y nos apuntaron con el arma a la cabeza y nos trataron con garabatos, a mí me arrastraron del pelo y nos pararon con violencia. A uno de nosotros le patearon la cara sin necesidad”.

Así también, Juan Pérez expresó que “soy un joven de 30 años y trabajo en el sector minero, soy nacido y criado en Pozo Almonte y en la marcha los Carabineros me apuntan con el dedo. Fue el arma más letal contra el Estado la unión que hemos tenido como pueblo, con los vecinos que incluso no nos hablábamos. Tenemos que combatir y dejar el orgullo de lado, seguimos protestando”.

Añadió que “mientras no le causemos daño material a la gente del pueblo estoy de acuerdo con las barricadas y cierres de caminos. Me siento feliz porque encender fuego en la carretea es por el abuso de tener que pagar peaje. Mientras no se la haga daño a las casas de los vecinos”.

MUNICIPALES

Los jóvenes tras el acto cultural, marcharon y a su paso dejaron barricadas encendidas, luego, abandonaros las calles. Tras un rato personal de Seguridad Ciudadana las apagó sin mayores inconvenientes.