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José Miguel Carvajal, CORE por Provincia del Tamarugal. El lapsus del ministro Fontaine de obras públicas, respecto a la “perpetuidad” de los derechos de... “Si continuamos con este modelo económico, despoblamiento en el Tamarugal será inminente”

José Miguel Carvajal, CORE por Provincia del Tamarugal.

El lapsus del ministro Fontaine de obras públicas, respecto a la “perpetuidad” de los derechos de aguas, nos permitió conocer cual es la verdadera intención de este gobierno respecto a la modificación del código de Aguas, situación que genera una grave señal de alerta, principalmente por el futuro de nuestra provincia del Tamarugal.

Hoy, gracias a la agricultura y ganadería, todavía existen personas o familias viviendo en los pueblos de la provincia, no es la minería la que permite hacer patria en alguno de los más de 70 pueblos que existen en el Tamarugal, sino aquellas economías que con mucho esfuerzo y poco apoyo del Estado logran convivir entre las múltiples dificultades existentes. Por ello, mientras muchos creemos en la diversificación de la matriz económica poniendo en la agenda pública, la necesidad de impulsar el turismo, la agricultura, acuicultura, ganadería, entre otros. Encontrarse con un gobierno que les dice a las mineras o sanitaria (que tienen el mayor porcentaje de agua) quédense para siempre con estos derechos, es doloroso.

Desde hace un tiempo nuestros agricultores, comunidades y vecinos se movilizan respecto a la discusión del código de agua, porque existe casi unanimidad respecto a que el agua debe ser prioridad en el consumo humano, en consecuencia un derecho y por otra parte una necesidad en economías que generan la única fuente de subsistencia, como la agricultura.

En nuestro caso particular, quienes conocen bien a nuestra región, saben que actualmente el mayor porcentaje de derechos de aguas en Tarapacá corresponden a las empresas mineras y la empresa sanitaria y es muy triste cuando me toca conversar con agricultores y conocer las dificultades para poder acceder al sistema y obtener medio litro o un litro por segundo para regar sus chacras o dar agua a sus animales, mientras que grandes empresas, con staff de abogados, de capitales extranjeros, obtienen grandes cantidades de este recurso. El sistema es desigual, relativiza a la agricultura o ganadería como economías innecesarias y ello para mí es repudiable.

Sólo espero que este debate nacional, permita a los parlamentarios de la región ponerse del lado del Tamarugal y rechazar esta intención del gobierno, que la oposición y parlamentarios de este gobierno, tenga un minuto de racionalidad y con fuerza rechacen esta calificación de derechos.

Finalmente dos datos claros y objetivos que debemos tener en mente respecto a esta discusión, el primero de ellos, es que nuestra población crece, por lo que la demanda de agua de consumo se incrementará y el cambio climático ya es una realidad, entonces, no visualizar el futuro que se nos presentará respecto al recurso hídrico será un error gigantesco e irreversible y terminaremos como sociedad en el mediano plazo pagando por conseguir algo que nunca debimos entregar.