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Este martes 30 de agosto comenzó a regir, en todo Chile, la Convención de la Apostilla de la Haya, pasando a la vanguardia, con... Chile a la vanguardia: Entró en vigencia Convención de la Apostilla de la Haya

apostillaEste martes 30 de agosto comenzó a regir, en todo Chile, la Convención de la Apostilla de la Haya, pasando a la vanguardia, con un sistema electrónico moderno y eficiente que garantiza la seguridad respecto de la persona que ha suscrito el documento apostillado.

La Apostilla es una certificación única que simplifica la actual cadena de legalización de documentos públicos extranjeros, modificando la forma de acreditar su autenticidadmediante un trámite único.

Los documentos emitidos en Chile para ser utilizados en un país miembro del Convenio de la Apostilla (actualmente 112 países) que hayan sido certificados mediante una Apostilla, deberán ser reconocidos en cualquier otro país del Convenido sin necesidad de otro tipo de certificación.

Asimismo, los documentos que ingresan Apostillados a Chile (desde los países parte del Convenio) deberán ser reconocidos sin necesitar de una certificación adicional.

Esto influye positivamente en el acceso de la ciudadanía a la justicia, ya no sólo al momento de recurrir a las cortes y tribunales, sino también una vez que éstos ya se han pronunciado, o para hacer valer en el exterior aquellas actuaciones realizadas antes auxiliares de la administración de justicia como son los notarios, conservadores y archiveros. Se trata de un esfuerzo de modernización del Estado cuyos principales beneficiados serán todos los ciudadanos que requieran hacer valer sus derechos reconocidos en Chile, en el extranjero.

La importancia de la Apostilla radica en que los usuarios ya no tendrán que realizar un extenso peregrinaje por distintas reparticiones públicas para legalizar sus documentos. Con el antiguo sistema de legalizaciones, si la persona quería legalizar un certificado de nacimiento, debía acudir a la oficina del Registro Civil, obtener su certificado, solicitar que se lo legalizaran, luego llevarlo a la Subsecretaría de Justicia (si estaba en Santiago) o a la Secretaría Regional Ministerial en regiones, luego llevarlo al Ministerio de Relaciones Exteriores (lo que para las personas de regiones implicaba un viaje a Santiago, con el costo en tiempo y dinero que eso implica) y finalizar en el Consulado del país donde será presentado el certificado.

Cabe subrayar que con la apostilla se termina con este peregrinaje, por ejemplo, para apostillar un poder notarial solo necesita llevarlo a cualquier oficina de las Secretarías Regionales Ministeriales de Justicia y Derechos Humanos, si es en regiones, o a la de la Subsecretaría de Justicia, si se encuentra en Santiago. Allí su documento será apostillado y quedará listo para ser presentado ante la institución extranjera de destino, trámite que no tendrá costo alguno para los usuarios.