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Periodista Anyelina Rojas Valdés/ Curiosamente como Tribunal, Nelson Muñoz Morales, sólo estuvo tres días a cargo del caso del hallazgo de las osamentas de... En sólo tres días juez Nelson Muñoz develó una verdad oculta durante 20 años

nelson muñoz 1Periodista Anyelina Rojas Valdés/ Curiosamente como Tribunal, Nelson Muñoz Morales, sólo estuvo tres días a cargo del caso del hallazgo de las osamentas de Pisagua. La Corte lo saca abruptamente del caso y nombra como ministro en visita al magistrado Hernán Sánchez Marré, quien a poco de avanzar en la investigación, se declaró incompetente, pasando la causa a la justicia militar, cuyo juzgado tenía asiento en Arica.

La cusa, como temían los familiares de los ejecutados y los ex presos políticos, rápidamente es amnistiada. Otro valiente abogado, Adil Brcovick, presenta una querella en Santiago, “Contra Pinochet y todos los que resulten responsables”, que es la que ha permitido avanzar en el caso de Iquique y Pisagua.

LA BUSQUEDA

Motivado por denuncias informales, el juez Nelson Muñoz Morales, conforma un grupo para iniciar a búsqueda del secreto a voces: en Pisagua había fosas con restos de detenidos desaparecidos. Se suman al grupo el arquéologo pampino a iquiqueño, Olaf Olmos, quien dirigió a los excavadores –los paleros-. Su mano segura y acuciosa, sumado a la salinidad de la tierra que favoreció que os cadáveres se mantuvieran, permitió rescatar al primer ejecutado. El Joven comunista Manuel Sanhueza, que desde las entrañas de la tierra grito al mundo su verdad. Aún desde su condición de muerto, habló.

Pero fue la Vicaría de la Solidaridad la que recibió los antecedentes más concretos, aportados por el Dr Neumann, ex prisionero de Pisagua y a quien le tocara constatar la muerte de algunos de sus compañeros, que el caso se hizo oficial. La Vicaría informó al Tribunal Pozo Almontino y ya con datos más precisos, Nelson Muñoz se constituye como Tribunal, en Pisagua.

Fue una tarea exhausta, porque después de dos días de búsqueda no había resultado positivo, hasta que un zapato, colgado en una cruz, del Cementerio viejo de Pisagua, llamó la atención. En las inmediaciones, se cavó y apareció la fosa clandestina.

Todo fue tensión. Pero Nelson Muñoz, nervioso como debió haber estado, tomó las mejores decisiones. Actuó rápido. Ordenó que se hicieran las excavaciones con cuidado y que los restos fueran sellados, para evitar cualquier manipulación.

Cuando al día siguiente, se constituye el perito forense oficial y se arma una discusión de competencia, Dr. Marco Medina, porque es a él a quien le corresponde hacer el trabajo pericial, Miñoz decide contar con su informe y también con el del Dr. Eduardo Olguín, a quien nombró de oficio.

Fernando Muñoz Marincovick, registró todo en imágenes, incluidas las discusiones del momento; la tensión, y el momento de conmoción que se vivía. Es que era cierto lo que se decía. Allí yacían, incuso, personas que oficialmente fueron dejados en libertad.

Ya era el día 2. Y carabineros en Pozo Almonte notificaba al juez Muñoz que debía hacer abandono del caso. El Juez, me imagino, con su particular mirada, dura y segura, les dijo que no eran ellos quienes debían notificarlo. Y partió de vuelta a Pisagua, con actuarios que se instalaron a un costado de la fosa, tomando declaraciones.

La orden paso de Carabineros de Pozo Almonte a Carabineros de Pisagua. Finalmente, el juez es apartado del caso. Pero, la verdad, ya había sido develada. Es por eso que no sólo Iquique, los familiares, las agrupaciones le deben la verdad a Nelson Muñoz. El Mundo entero supo lo de Pisagua y hoy es un tema de la humanidad.