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En la fosa clandestina de Pisagua, aparecieron, el 2 de junio de 1990, los restos de 19 ejecutados políticos, todos ellos identificados durante el... La carta pública que la madre de Michel Nash, el conscripto ejecutado en Pisagua,  envió a Bachelet el año 2008

FOSA PISAGUA 2013En la fosa clandestina de Pisagua, aparecieron, el 2 de junio de 1990, los restos de 19 ejecutados políticos, todos ellos identificados durante el proceso que llevó adelante el designado ministro en visita, Hernán Sánchez Marré. Los cuerpos, dispuestos ordenadamente,y en buen estado de conservación y descubiertos 17 años después de las ejecuciones, gritaron al mundo su verdad, desde las entrañas de la tierra.

Durante esa histórica y triste misión liderada por quien fuera el juez de Pozo Almonte, Nelson Muñoz Morales, también se identificaron restos que corresponderían, al menos, a otras 3 personas, contenidas en la llamada “bolsa N° 20”. Y 23 años después, aún no se conoce la identidad asociada a estas osamentas

A dos años de asumir la Presidencia de la República, Michell Bachelet, Ana Sáez Vásquez, madre del soldado Michel Nash, apeló a la mandataria, para que intercediera en la pericia judicial.  Sin embargo, hasta hoy no hay avances.  Quizás la ex presidenta, vuelva a lograr a magistratura presidencial, mientras que la madre de Michelle, sigue clamando por saber el paradero de su hijo. La misiva, está plenamente vigente.

Conozca la carta de esta madre doliente, enviada a la presidenta Bachelet el año 2008, desde Iquique, hasta donde viajó de visita, para estar más cerca del último lugar donde habitó su amado y heroico hijo. En la esperanza que, quizás, esos restos de la “bolsa N° 20, pudieran corresponder a Michel.

Señora Presidenta:
Esperando que al recibo de la presente usted se encuentre bien y halla logrado arreglar, en parte, los graves problemas que existen en nuestro tan conflictivo país, la saludo muy cordialmente a usted y le pido un poco de su tiempo y ayuda a mi tan dolorosa situación.

Soy Ana Sáez, la madre de Michel Nash, joven conscripto, que fue secuestrado, asesinado y hecho desaparecer por no haber obedecido la orden de matar a su pueblo, en el tiempo en que estaba cumpliendo su Servicio Militar en Iquique.

En estos momentos he venido a Iquique, como lo he hecho desde tantos años porque aquí yo revivo su corta pasada por este lugar, recordándolo en momentos con dolor y a veces con ternura al imaginar su figura caminando por estas calles; pero al retroceder en el tiempo llego al fatídico día en que nos enteramos por la radio, junto a su padre y hermana que se había hallado una fosa común en Pisagua, con los cuerpos de ejecutados políticos que habían sido ocultados durante diecisiete años, y viajamos como familia a esta zona con la esperanza de hallar a nuestro hijo y hermano.

Todos los familiares fuimos conducidos al Instituto Médico Legal, al reconocimiento de cadáveres momificados hallados en la fosa, condición que facilitó su identificación y que nos hizo ver, dentro de la espantosa situación, que nuestro hijo no estaba entre ellos. Fueron encontrados diecinueve cuerpos y en un costado de la fosa, una cantidad de osamentas desarticuladas con restos de tres personas que fueron depositadas en una bolsa, denominada «bolsa 20».

Con su padre exigimos ver esas osamentas, las que fueron situadas en orden correspondiente a un cuerpo, de lo que pudimos apreciar la existencia de cabello, una mano extendida, costillas, fémur y dos pies. En esa oportunidad, al hacerse el peritaje local de dicha bolsa, el arqueólogo Olaf Olmos (Q.E.P.D.), me dio a conocer la copia del informe que fue entregada a la querella, asegurándome con certeza que los restos de la bolsa 20 pertenecían a tres personas, ya que había tres huesos iliacos del lado derecho.

En relación al bando militar que anunció la ejecución de seis personas, el 29 de septiembre de 1973, donde estaba incluido mi hijo, fueron hallados en la fosa tres de ellos, faltando los que seguramente están en la bolsa 20, esperando ser identificados hace casi 18 años, los que han significado para mí y mi hija, un nuevo martirio y permanente tortura, en una espera sin consuelo al ver que pasan los años sin querer morir como su padre, que falleció con la esperanza de encontrarlo y entregarle el amor que sentimos por él en una digna sepultura.

Me dirijo a usted como máxima autoridad del país y como madre, para solicitarle la agilización del peritaje de la bolsa 20 que está contemplada dentro del conjunto de restos mal identificados del patio 29. Estoy esperando desde 1990 que se me entregue por lo menos un informe de los restos hallados y estando segura que el médico legista de esa época en Iquique, Marcos Medina, antiguo funcionario y seguidor de la dictadura hizo manipulación de las osamentas, de lo que tengo pruebas, la espera es cada día más angustiosa y desesperanzada.

Esperando una pronta y satisfactoria respuesta a mi tan dolorosa petición, la saluda afectuosamente a usted.

Ana Sáez Vásquez,
Madre deMichel Nash Sáez, Ejecutado y Desaparecido en Pisagua – 1973