Edición Cero

Repleta se encontraba la Sala de Concejos de la Municipalidad de Iquique, de autoridades y familiares de los nuevos ediles, que participaron en la... Una cuota de humor marcó el primer discurso de Soria, al asumir como alcalde de Iquique

Repleta se encontraba la Sala de Concejos de la Municipalidad de Iquique, de autoridades y familiares de los nuevos ediles, que participaron en la ceremonia de juramento del nuevo concejo municipal, que liderará por cuatro años, Jorge Soria Quiroga. Fue una ceremonia solemne y protocolar, pero ya avanzada; -y avanzado también el discurso del edil-, el humor fue la tónica que dio hilaridad a la ocasión.

 


La ceremonia se inició pasadas las 11 horas, cuando la Secretaria Municipal, Verónica Carvajal dio lectura a las actas de proclamación del nuevo alcalde Soria y los concejales que juraron junto a él; Dánisa Astudillo, Alvaro Jofré, Arsenio Lozano, Guillermo Cejas, Felipe Arenas, Pedro Cisternas, Juan Lima y Mauricio Soria Macquiavello.

Tras leer ambas actas de Proclamación del Tribunal Electoral de Tarapacá, se vivió el más solemne y emotivo momento cuando juró el nuevo dil, Jorge Soria; y luego lo hicieron los concejales. Ante la pregunta de rigos de “juráis o prometéis…”, solo Dánisa Astudillo y Pedro Cisternas sellaron el momento con un “prometo”. Tanto Soria como los otros concejales, formalizaron con la palabra “juro”, invocando a la fe religiosa.

Ya investido como alcalde, Soria pronunció su primer discurso. Partió con un volumen moderano y habalndo reposadamente. En esta primera parte recordó la forma cómo salió del municipio, dejando su puesto de alcalde, en una acción que calificó como un “complot”, en su contra.

Este episodio, co órdenes de aprehensión en su contra, se prolongó por 7 años. Además de ver interrumpido su periodo como alcalde, luego, en las senatoriales pasadas, ni puedo continuar con una carrera electoral rumbo al senado. Sin embargo, después de 7 años, la Corte Suprema lo liberó de los cargos en su contra. “Gracias a la Corte Suprema, ya no soy más el viejo ladrón, como se me achacaba”, dijo.

También explicó que pese a ser buscado para ser detenido, junto a su familia prefiripo huir y eludir la acción de la justicia, “porque era injusto, como después de comprobó”. Se fue a Santiago y debía cambiar constantemente de domicilio.

Luego más adelante, cuando empezó a conectarse con el momento actual y haciendo gala del buen humor, contó que más de alguien le gritó en la calle. “Don Jorge, ojalá que gane, pero no vaya a robar, pues”. No sabía si molestarse o reirse y “hacerme el tonto”.

Luego habló de sus proyectos. De las mejoras en las áreas de salud y educación que piensa impulsar. Y obvimente, está presente el tema de la integración con los países vecinos. “Aunque traten de eliminarnos, Iquique está en los tres corredores bioceánicos”, afirmó.

Luego de cerrar la sesión desde a testera de la mesa, marcando el momento con el toque de unas campanillas, tanto el edil como los concejales recibieron el saludo de autoridades y familiares.

Soria inició un recorrido por las dependencias municipales, terminando, ya cerca de las 14.00 horas, en el despacho alcaldicio, ubicado en el segundo piso de la ex Aduana. El lugar se veía deslucido y sin ningún símbolo de la municipalidad o de Iquique. El comentario era común entre los que acompañaron a Soria, quienes encontraban poo acogedor y deslucido el despacho del alcalde.

Soria recordó que estaba distinto, pero le restó importancia. Se sentó en la mesa de reuniones y dialogó con las personas que le acompañaban.