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Cambio 21 / Por María Kovacz.- De hecho, el Movimiento de Integración Liberación Homosexual (Movilh) en su Décimo Informe Anual de Derechos Humanos de la Diversidad... Parlamentarios de derecha han manifestado rechazo a homosexuales

Cambio 21 / Por María Kovacz.- De hecho, el Movimiento de Integración Liberación Homosexual (Movilh) en su Décimo Informe Anual de Derechos Humanos de la Diversidad Sexual en Chile sitúa al Tribunal Constitucional (TC), al partido Unión Demócrata Independiente (UDI) y a la Iglesia evangélica en los primeros tres lugares, respectivamente, del ranking de las instituciones más homofóbicas y transfóbicas en nuestro país.

Preguntarle a los chilenos sobre su idiosincrasia, es invitarlos a caer inmediatamente en lugares comunes. Que somos solidarios, respetuosos, tolerantes, que esto y que lo otro. Sin embargo, cuando nuestra imagen no calza con esa impresión, es porque algo anda mal.

Curiosamente quienes han dejado «por los suelos» esta imagen han sido los propios políticos de la derecha, quienes supuestamente representan a los chilenos, y aún así han sido los primeros en criticar a los homosexuales. Al menos tenemos en la retina tres casos donde manifiestan su desagrado por esa opción sexual.

Entre ellos está el ex concejal por Las Condes y actual senador designado Carlos Larraín (RN), a quien incluso se le conoce públicamente por ser homofóbico. Tambien se une a la lista el diputado Enrique Estay (UDI), quien es recordado por lo que escribió en su cuenta de Facebook: «Preocupados de los maricones y no del enjambre de burócratas concertas que obstruyen todo, para que los beneficios no bajen a los más pobres y clase media».

Y cierra esta lista el diputado Ignacio Urrutia (UDI), quien criticó en duros términos la posibilidad de que homosexuales puedan ingresar a las Fuerzas Armadas. En una sesión de la Comisión de Defensa convocada para que los comandantes en jefe de las ramas castrenses expusieran la forma en que materializaban medidas antidiscriminación, el parlamentario gremialista dijo que si se aceptaban homosexuales en el Ejército el país podría ser invadido por Perú y Bolivia.

De hecho, el Movimiento de Integración Liberación Homosexual (Movilh) en su Décimo Informe Anual de Derechos Humanos de la Diversidad Sexual en Chile sitúa al Tribunal Constitucional (TC), al partido Unión Demócrata Independiente (UDI) y a la Iglesia evangélica en los primeros tres lugares, respectivamente, del ranking de las instituciones más homofóbicas y transfóbicas del 2011 en nuestro país.

Somos homofóbicos

En este contexto, el sicólogo Marco Antonio Grez, recalcó a Cambio21 que sólo basta con mirar la discriminación que sufren los homosexuales. «Es prácticamente inherente a nuestra condición humana. La discriminación está latente permanentemente y las etnias originarias en nuestro país lo saben muy bien».

Grez explica que «la discriminación apunta a lo distinto, hay una diferencia entre anormalidad y antinatural. Cuando se habla de condición sexual anormal, se habla de una norma que la impone la sociedad y es un error decir que es algo antinatural, entonces ahí ya comenzamos a errar. En especial, hay un cierto temor a lo no conocido y eso es lo que nos lleva a discriminar a los distintos y es justamente lo que nos impide aprender de diferentes culturas».

Respecto a las consecuencias sicológicas que enfrenta la víctima de discriminación, el profesional afirma que uno de los problemas radica en que cuando se hacen comentarios discriminatorios en público o en los medios, «eso llama a los grupos violentos, como por ejemplo los homofóbicos. En cuanto a los daños, si es un niño el problema radica en que recién se está formando y no será capaz de enfrentar algo que todo el mundo le dice que está mal. Además de las consecuencias negativas en el desarrollo psicológico, también está el daño a su desarrollo social; entonces hay que tener cuidado y evitar estos comentarios».

Andrés Soffia, Director Ejecutivo de la Fundación=Iguales, manifestó su preocupación por las palabras del diputado Ignacio Urrutia (UDI), asegurando que «nos preocupa que exista este nivel de ignorancia en un parlamentario chileno que, a su a vez, pertenece a un partido integrado por personas serias e intelectualmente capaces».

En conversación con Cambio21 agregó que «es necesario poner una alerta en los proyectos de ley, sobre todo en cuanto a la responsabilidad de emitir dichos como estos. La Ley Antidiscriminación no tiene como protejernos en este ámbito».

También mencionó que «con estas palabras expresadas por los parlamentarios demuestran ignorancia, que están llenos de prejuicios y sobre todo se crean estereotipos. Y antes de emitir alguna frase deberían informarse».

Por último Soffia indicó que «aquí lamentablemente es la gente la culpable por elegir a estos señores para que los representen».