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Sobre el  rol de las Ciencias Sociales, en el actual escenario político institucional –post pinochetistas como lo denomina- que vive nuestro país, les habló... Es urgente superar el estado post pinochetista, dice Premio Nacional de Ciencias Sociales

Sobre el  rol de las Ciencias Sociales, en el actual escenario político institucional –post pinochetistas como lo denomina- que vive nuestro país, les habló Manuel Antonio Garretón, premio nacional de Humanidades y Ciencias Sociales (2007), a los estudiantes de Sociología de la Universidad Arturo Prat, en el marco de la clase magistral  “Movilización y Movimientos Sociales, ¿Hacia una transformación de la política? Con esto, el hasta ahora Departamento de Ciencias Sociales, dio por iniciado el año académico 2012.  Y como contexto, la realidad nacional donde cada vez se expresa más claramente la demanda de una nueva institucionalidad para Chile, según el diagnóstico del expositor.

Garretón desde la solvencia intelectual y teórica que lo respalda, dijo a los estudiantes –que en el genérico fueron los protagonistas de las movilizaciones durante el año pasado-, que el movimiento social no puede avanzar solo en las demandas sociales y en los cambios que requiere el sistema. Es necesaria la integración también, de la clase política, es decir, de los partidos, para superar la eras post pinochetista.

Pero que tales declaraciones no lleven al lector a confusiones. Porque incorporar a los partidos en la lucha del movimiento social, según la mirada de Garretón, hace alusión a transformaciones profundas, que permitan superar lo que denomina el estado post pinochetista. Y esto en concreto, debe terminar con una nueva Constitución.

Durante la Clase magistral, Manuel Antonio Garretón, identificó como elementos centrales del enclave post dictadura, el modelo neoliberal, con las desigualdades que implica. Y por otro lado, el sistema político institucional, que hace viable el primero. Es decir, no se puede cambiar el eje central, sino que sólo hacer cambios.

“Hay toda una institucionalidad construida y expresada en la Constitución de 1980, que está hecha para mantener ese modelo económico”, precisó.

De hecho, sostiene el profesional, durante los 20 años de gobierno de la Concertación, se introdujeron muchos cambios al sistema, incluso, en materia social. Sin embargo éste –el sistema económico- se mantuvo incólume. Si los gobierno de la Concertación, no pudieron, no quisieron o no supieron hacer ese cambio, no es trascendente, lo importante es que el sistema sigue vigente. Y pese a los movimientos sociales.  “La Concertación no superó el modelo ideado por la dictadura, ni en lo económico ni en lo político. Seguimos en el mismo modelo… de mejor calidad, pero igual es una sociedad post pinochetista”, sentenció el académico.

-Usted habla de superar el estado post pinochetista o post dictadura, tarea que no logró hacer la Concertación. ¿Cómo se logra ese desafío?

-Los dos grandes temas que están puesto son el modelo socioeconómico que tiene su expresión en el modelo educacional; y luego el sistema político institucional, que tiene su expresión en la Constitución. Entonces,  la gran tarea es cómo se realiza una redistribución de la riqueza –con el tema de la reforma tributaria, pero también de la reforma educacional-; y el otro, se refiere a una nueva Constitución.

-Eso que usted plantea implica cambios estructurales…

-¡Por supuesto! Y para eso, el gran problema es quién hace eso. Lo que yo he planteado es que hay que construir un sujeto…. Quizás parecido a lo que fue la Concertación contra la dictadura, si se quiere, -pero que es distinto- para realizar esas dos tareas. Tiene  que estar conformado por partidos políticos, pero también por organizaciones y movimientos sociales. Eso implica refundar las relaciones entre política y sociedad…Dicho de otra forma, significa generar un nuevo proceso por el cual se constituye un nuevo sujeto que ya no va a poder ser sólo un referente, o sólo un partido. Tienen que estar los partidos y tienen que estar las organizaciones sociales, y pero que éstas no se expresen en partidos…

-Eso que usted plantea es la reflexión política, pero ¿cómo se hace en la práctica?

-¿Cómo se hace en la práctica? O ¡quién lo hace! Diría. Y lo hace el que tenga la decisión; el conjunto de partidos y actores sociales que tengan la decisión… Bueno, tal como fue un día. La pregunta fue ¿cómo se vota la dictadura? Y algunos dijeron con movilización social; y con movilización social no resultó. Se dijo con unidad de la oposición; y con la unidad de la oposición no resultó.. ahí seguía presente la dictadura. Entonces se entró a una fórmula que fue el pebiscito. Ahora, cuál es mi proposición en este caso: Creo que hay que hacer una gran convención o un proceso de convención entre partidos políticos y actores sociales, que se movilicen y terminen en una gran movilización en todo el país; igual como las que se hicieron el año pasado, pero ya para pedir una nueva Constitución.

-¿Cómo se avanza en eso, por ejemplo…?

-Por ejemplo, que los diputados y senadores no se presenten a elecciones; o lo hagan sólo para hacer una nueva constitución. Hay que ponerse de acuerdo con todos los partidos políticos para tener una mayoría que permitan cambiar los quórum… Es una movilización de todos los recursos políticos y sociales, pero para eso los dirigentes sociales deben entender que deben estar codo a codo con los partidos políticos, para hacer un cambio constitucional;  que permita ver después, qué tipo de país queremos. Y si esto no es posible antes de las presidenciales, entonces convirtamos las presidenciales en un plebiscito por una nueva constitución. Toda la oposición debe llevar un solo candidato presidencial y una sola lista parlamentaria con dirigentes sociales incluidos, para realizar la tarea de una nueva constitución. Ese es el desafío.