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Juan Pablo Ortuño, Consejero Regional, Región de Tarapacá Chile decidió abrirse al mundo hace mucho tiempo – una economía abierta y globalmente competitiva – así... Privatización del agua versus Desarrollo Sustentable

Juan Pablo Ortuño, Consejero Regional, Región de Tarapacá

Chile decidió abrirse al mundo hace mucho tiempo – una economía abierta y globalmente competitiva – así nos gusta vernos, incluyendo el reciente ingreso en el “club” de la  OCDE.

Pero esta decisión también implica  alinearse con las prioridades globales, como son el cuidado al medioambiente y la escasez hídrica mundial. Aproximadamente 1.100 millones de personas, es decir, el 18 por ciento de la población mundial, no tienen acceso a fuentes seguras de agua potable, en los países en desarrollo, más de 2.200 millones de personas, la mayoría de ellos niños, mueren cada año a causa de enfermedades asociadas con la falta de acceso al agua potable, saneamiento inadecuado e insalubridad.

Se dice que un país experimenta tensión hídrica cuando el suministro anual de agua desciende a menos de 1.700 metros cúbicos por persona. Cuando los suministros anuales de agua bajan a menos de 1.000 metros cúbicos por persona, el país enfrenta escasez de agua. Según la Dirección General de Aguas, la disponibilidad de agua desde Arica hasta la Región Metropolitana es de menos de 1.000 metros cúbicos por persona.

En nuestra región, el año  2003 la DGA según res. 4019, informó que la demanda era mayor a la disponibilidad  en la Pampa del tamarugal, Salar de Coposa, Salar de Llamara y  salar de Sur viejo, esto sin considerar nuevas solicitudes ni extracciones ilegales.

El 1ero de Junio del 2010, la Pampa del Tamarugal, fue declarada área de restricción, situación que implica que la DGA no autoriza más derechos de aprovechamientos definitivos, pero siempre quedan los “provisionales”. En la región de Atacama se anuncia que en menos de tres años se quedan sin agua, así de concreto, ni para la población, esta situación viene siendo anunciada desde hace más de diez años.

Todo lo anterior desnuda claramente la negligencia de los gobiernos de la concertación que tras 20 años de gobierno, sólo en Septiembre del año 2009 se abren por primera vez a revisar la principal razón,  la privatización de los derechos de agua, de la explotación extrema y sin control que se ha llevado a cabo.

Los países miembros de la OCDE abordan este tema en una instancia empresarial-ciudadana transversal para este tipo de gestión, el gobierno de Bachelet la propuso en nuestro país, sin embargo, los grandes propietarios del agua de los chilenos se negaron a participar, aduciendo que se atentaba contra la seguridad jurídica de sus inversiones.

Lo más preocupante es que el nuevo gobierno, asume la explotación del agua       como un ‘problema de gestión’, nada que el mercado no pueda resolver, destacando incluso el tener la legislación más liberal y única en el mundo respecto de la propiedad de los derechos de agua.

A través de este y otros anuncios similares, el gobierno de Piñera avanza en la dirección abiertamente contraria a la que el país requiere, e ignora la sobreexplotación y especialmente la especulación financiera que rodea al agua, ya que se apresta a profundizar la propiedad privada sobre ella, lo que anula completamente la posibilidad de un desarrollo sustentable de la gestión hídrica.

El desarrollo sustentable no es una simple declaración, es el concepto más importante concebido debido a que, por un lado internalizó la problemática ambiental a nivel de políticas públicas, como un instrumento de planificación, y creo nuevas perspectivas y conceptos sobre desarrollo, crecimiento y progreso; y  por otro lado, por cuanto globalizó colocando a nivel mundial, la problemática ambiental y sus soluciones, al demostrar que existe un capital natural del planeta conocido como capital crítico global que no depende de fronteras políticas ni económicas, fronteras que Chile no asumió en el pasado y que ahora pretende desechar definitivamente.