Edición Cero

Esmeralda Contreras Fedrigolli, Presidenta de la CUT Tarapacá.-  Trabajadores y trabajadoras: Hoy nos convoca la fuerza de la historia, pero también la urgencia del... El “ajuste” del Gobierno no es austeridad, es crueldad. (*)

Esmeralda Contreras Fedrigolli, Presidenta de la CUT Tarapacá.- 

Trabajadores y trabajadoras: Hoy nos convoca la fuerza de la historia, pero también la urgencia del presente y la esperanza del futuro. Hoy, como ayer, seguimos caminando por la senda que abrieron quienes lucharon antes que nosotros. No llegamos hasta aquí por mera casualidad: llegamos porque generaciones de compañeros y compañeras lo hicieron posible con su sudor, luchando y dando su vida por las mismas convicciones que hoy nos movilizan.

Honor y gloria a quienes nos antecedieron, porque su lucha es nuestra lucha.

Compañeros y compañeras, estamos viviendo tiempos complejos. Tiempos en que los avances sociales no sólo se intentan detener, sino también revertir. Tiempos en que se amenaza con volver a instalar un modelo de país basado en la exclusión, en la represión y en el autoritarismo. Frente a ello, la respuesta del sindicalismo es clara: más organización, más unidad y más lucha!!!

El cuidado y la educación temprana son fundamentales para el desarrollo de las futuras generaciones, los trabajadores y las trabajadoras necesitan contar con condiciones que les permitan conciliar la vida laboral y familiar, sin sacrificar el bienestar de sus hijas e hijos. Por eso, las Sala Cuna y jardines infantiles son un componente clave para entender que la educación inicial y el cuidado de la infancia, es un pilar del progreso social y un acto de justicia que beneficia a toda la comunidad. Sin embargo desde que asumió el gobierno José Antonio Kast la educación inicial se ha visto profundamente afectada debido a los cambios implementados arbitrariamente y de manera violenta en contra de las trabajadoras de Integra y Junji aumentando la cantidad de párvulos por trabajadora.

 La implementación del Decreto 315 ¡es precarización! Es trabajar en condiciones indignas que generan inseguridad y que no garantizan el bienestar, la sobre carga laboral de las parvularias cada día va en aumento y ya no se puede sostener. Hay que decirlo fuerte y claro: este gobierno no está velando por una educación digna ni de calidad, está exponiendo a las infancias y a sus trabajadoras, no nos falta vocación, nos faltan manos!  Exigimos al Gobierno que respete los coeficientes técnicos que desde siempre hemos tenido las trabajadoras de fundación integra, logrado a través de las negociaciones colectivas, con años de lucha en las calles… le recordamos, que es obligación del Estado contar con instituciones robustas, públicas, gratuitas y de calidad. Nunca habíamos sido víctima de tal retroceso en derechos laborales y de condiciones de trabajo como los que tenemos hoy con este gobierno al que no le importan ni los niños y niñas de la primera infancia y mucho menos las trabajadoras de los jardines infantiles.

Del mismo modo en los colegios,  los y las asistentes de la educación, los profesores y profesoras  se encuentran agobiados por la sobrecarga laboral, atraviesan una crisis de retención marcada por el abandono debido a condiciones laborales difíciles, baja valoración social y problemas de convivencia escolar.

Los recortes propuestos en educación no son neutros, golpean directamente a quienes más dependen de la escuela para vivir y aprender. La posible eliminación del Programa Alimentario Escolar y el debilitamiento de otras políticas claves significan, literalmente, quitarle el plato de comida a miles de estudiantes.

Con el sólo hecho de presentarlo, idearlo o pensarlo, es peligroso.

No le llamemos “ajuste” a lo que es, en la práctica, un retroceso inaceptable. Eso no es austeridad, eso es crueldad.

En el sistema de salud pública en Chile existe  una marcada sobrecarga laboral de los funcionarios y funcionarias, un déficit estructural de personal y la alerta gremial ante un recorte presupuestario del 3% . Esta situación ha generado un escenario de “alerta máxima” debido al aumento de la demanda asistencial. Ante esta situación organizaciones gremiales advierten que el recorte presupuestario, en un contexto de alta demanda, deteriora la calidad de la atención y aumenta la sobrecarga laboral.  Esto impactará directamente en la compra de insumos, mantenimiento de infraestructura y aumentará las listas de espera. Los establecimientos están funcionando al límite de su capacidad debido a brechas de dotación y falta de especialistas. El escenario es extremadamente crítico con hospitales que ya muestran déficit de recursos. Ante esto es imperante fortalecer las unidades de salud funcionaria y la salud mental de las y los trabajadores quienes enfrentan condiciones de sobrecarga y estrés sostenido.

En los últimos cuatro años logramos el mayor avance del salario mínimo en las últimas dos décadas: llegamos a los 539 mil pesos, superando los 500 mil del programa del Gobierno del expresidente Gabriel Boric. Esta es una construcción que había mejorado las condiciones de vida de las y los trabajadores, respondiendo así, a una demanda histórica de la CUT, que se vio retrasada por los Gobiernos de la derecha y que hoy con este gobierno de ultraderecha volvemos a retroceder cuando traspasa el costo del aumento de los combustibles al pueblo. Y  sabemos que cuando hay alza de los combustibles todo sube! Al no aumentar el sueldo mínimo lo único que este gobierno logra es empobrecer más al pueblo! Precarizar la vida de millones de ciudadanos.

Estas últimas semanas subieron los pasajes de los colectivos y seguramente lo hará luego el transporte mayor. El Ministro Quiroz y el Ministro de transporte  anunciaban que su propuesta para palear los costos del alza de combustible seria el uso del transporte público. Con estas alzas no va quedando salida. El gobierno está definitivamente sin propuesta, sus mensajes son confusos y no se allana a nada. A lo único que se allana es a bajar los impuestos a los más ricos para subir el costo de la vida de los sectores medios y los sectores más pobres de la sociedad. Exigimos medidas concretas no puro humo! Ya no corresponde echar la culpa al gobierno anterior, hagan la pega! Ya no están en elecciones mintiendo, ya son gobierno, hagan la pega!!!

Sr presidente! Una cosa es mentir en campaña y otra muy distinta es hacerlo en el gobierno, donde por primera vez en la historia la Contraloría General de la República, el Banco Central, CODELCO y el mismísimo Ministerio de Economía tuvieron que salir a desmentir las falsedades que instaló el Ministro Quiroz.

La delincuencia sufrió un salto significativo, la migración no ha disminuido, el precio de la canasta básica subió el doble, el retiro de las leyes medio ambientales, el fin del subsidio eléctrico, eliminar la franquicia SENCE,  los indultos que pronto se vienen, el regalo de las tierras raras, retirar el proyecto de la negociación ramal, la disminución de las platas a la seguridad, educación, salud, a los servicios públicos.

En poco menos de un mes de asumir este gobierno sembró miedo e incertidumbre, dando palos de ciego, ensayando, experimentando con el poder que tiene en sus manos.

Se acuerdan del misterio de cómo lo iba a hacer? La pregunta que nunca quiso responder en los debates y en las entrevistas. Ya no es un misterio!

Por todo lo demostrado este último tiempo subió al poder con un solo plan: destruir Chile. Pero no cualquier Chile, el Chile de las y los trabajadores, el Chile de la gente de esfuerzo, el Chile del pueblo, ese Chile, nuestro Chile!

Esta es la fórmula de mantener a la población asustada y que no se den cuenta de lo que hacen, quieren justificar un gobierno de emergencia porque supuestamente recibieron un país en quiebra, así quieren justificar que en menos de dos meses nos ha hecho más pobres y a los ricos cada vez más ricos. Más pobres, pero felices como aseguró el Diputado republicano Álvaro Carter.

Y mientras hablan de austeridad y recortes convierten el palacio de gobierno en salón de reencuentros privados. No puedo evitar sentir una profunda vergüenza e impotencia al ver imágenes de un almuerzo tan ostentoso, mientras miles de familias en nuestro país luchan cada día por sobrevivir, hay madres que cuentan sus monedas para poner un plato de comida en la mesa, adultos mayores que deben elegir entre comprar medicamentos o alimentos y trabajadores que pese a sus esfuerzos no logran llegar a fin de mes. En este contexto este tipo de celebraciones no sólo refleja un privilegio evidente sino también una dolorosa desconexión con la realidad que vive gran parte del pueblo de Chile. Chile merece líderes con sensibilidad social, capaces de mirar más allá de los salones elegantes. El palacio de gobierno no es su fundo Sr. Presidente.

Es preciso en estos tiempos denunciar que en el sector comercio el empresariado pretende precarizar el trabajo del retail, buscando en este gobierno el apoyo para legalizar la multifunción que solo tiene como objetivo contratar menos trabajadores para llenarlos de múltiples labores, pagando el ingreso mínimo y más aun aumentando las contrataciones de jornadas parciales para así pagar la proporcionalidad del sueldo según las horas trabajadas. El abuso empresarial ha tomado vuelo en este gobierno que sólo busca mantener las ganancias y los privilegios de los más ricos.

Hace unos días en su cadena nacional el presidente José Antonio Kast anunció su “Ley de Reconstrucción Nacional” una reforma tributaria encubierta que rebaja el impuesto a las grandes empresas del 27% al 23%. ¿Reconstrucción? No. Es un regalo millonario al 1% más rico de Chile. Mientras las familias chilenas luchan contra el alza de los combustibles, la inflación y sueldos que ya no alcanzan Kast decide bajarles los impuestos a las grandes empresas y a los accionistas que más tienen, a los súper ricos!

Esto no es “pro-crecimiento” es tricle-down reciclado, la vieja receta de la derecha que siempre termina con más desigualdad, menos recursos y precariedad para la clase trabajadora.

No nos dejemos engañar, esta es una reforma al servicio del gran capital disfrazada de reconstrucción.

Es un duro ataque al mundo del trabajo puesto que favorece a grandes inversionistas y excluye al mundo sindical del debate.

La invariabilidad tributaria que amarra por 25 años a beneficio de grandes inversionistas compromete la capacidad futura del estado para recaudar recursos y responder a necesidades en los territorios donde se desarrolla la actividad productiva.

Y como si fuera poco la ley de los súper ricos no garantiza empleo y deteriora las arcas fiscales. Un regalo de 4.000 millones de dólares al 1% más rico.

Es por esto que decimos fuerte y claro: No a la ley de reconstrucción nacional!. Sr. Presidente: Aquí no hay nada que reconstruir, aquí debemos mantener los derechos alcanzados y avanzar en nuevas conquistas que garanticen el bienestar de todos y de todas.

Compañeros y compañeras, trabajadores y trabajadoras de nuestra patria:

Hoy, 1 de mayo, no nos reúne la rutina de un feriado en el calendario; nos convoca el peso de la historia y el latir de la conciencia de clase.

Nos reúne la memoria viva de aquellos mártires que en Chicago, y en cada pampa, puerto y fábrica de Chile, entendieron que la dignidad no es un regalo del patrón, sino una conquista del pueblo organizado. Estamos aquí para reafirmar que el progreso de este país no ha caído del cielo ni ha brotado de la generosidad de los directorios empresariales; ha brotado del sudor, del sacrificio y de la valentía inquebrantable de la clase trabajadora.

Es el día en que alzamos la voz para recordarle a los poderosos que nada se mueve sin nuestras manos, que nada se crea sin nuestro esfuerzo y que nada es justo si no garantiza el respeto a nuestra humanidad.

Como decía el gran Luis Emilio Recabarren:

“La organización es la fuerza de los que no tienen nada”. Y es esa fuerza la que hoy debemos revitalizar ante las sombras que pretenden oscurecer nuestro futuro.

Compañeros y compañeras, debemos hablar con la verdad, por dura que esta sea. Este gobierno de José Antonio Kast no llegó a la Moneda por azar; llegó bajo el signo de la mentira y de un sabotaje comunicacional sin precedentes.

Denunciamos con fuerza cómo los grandes medios de comunicación, propiedad de los más ricos de este país, se pusieron al servicio de sus mezquinos intereses para desestabilizar y sabotear al anterior gobierno de Gabriel Boric. Esos mismos medios que hoy blindan al poder, ayer envenenaron la opinión pública para pavimentar el camino a la extrema derecha.

Pero hoy también debemos hacer una reflexión profunda sobre el error cometido al entregar el destino de nuestras familias a la ultraderecha.

Debemos preguntarnos con honestidad: ¿Cómo permitimos que el discurso del odio, la retórica del miedo y las promesas vacías de seguridad permearan en nuestras propias filas? El voto por la ultraderecha ha resultado ser un disparo contra nuestros propios derechos. Es un doloroso aprendizaje, pero necesario: el trabajador que vota por su opresor termina pagando la cuenta con su propio bienestar.

Hoy, el tiempo nos da la razón y nos muestra que el costo de ese error se refleja en cada recorte social y en cada intento por desmantelar el Estado protector.

No es un misterio lo que están haciendo. Mintieron en campaña ocultando su plan real: destruir lo público para favorecer al gran capital.

Ya no hay “misterio” en sus finanzas ni en su estrategia; solo hay el deseo de retroceder a un Chile de privilegios para pocos y miseria para muchos.

En Chile, la libertad de prensa se ha convertido en la libertad de los dueños de los medios para mentir en desmedro de los trabajadores. Por eso, desde la tribuna de la CUT, exigimos con fuerza una Ley de Medios que aperture las comunicaciones. Es imperativo regular la propiedad concentrada que hoy permite que tres o cuatro familias decidan qué es verdad y qué es mentira en Chile.

Necesitamos fortalecer los medios comunitarios, sindicales y públicos.

No es solo una demanda técnica; es una cuestión de supervivencia democrática. Para que la voz del trabajador tenga el mismo volumen que la del gran capital, debemos romper el monopolio de la información que hoy solo sirve para sabotear las transformaciones sociales.

Compañeras y compañeros, La CUT nació en la lucha y en la unidad de acción. Por lo cual debemos recordar las palabras de Clotario Blest, quien nos enseñó que el sindicalismo debe ser combativo y unitario:

“Solo la unidad de los trabajadores nos permitirá romper las cadenas de la explotación”. Esa unidad es la que hoy el fascismo intenta quebrar.

Se equivocan quienes plantean que la democracia  se debilita con la protesta, al contrario, se fortalece con ella. Debemos estar atentos a cada decreto, a cada circular y a cada ensayo administrativo que este gobierno realiza con el poder en sus manos.

Hacemos un llamado a declararse en estado de alerta máxima. Este gobierno de extrema derecha no necesita pasar por el Congreso para hacernos daño; lo hace a través de circulares administrativas e interpretaciones mañosas de la ley. Debemos fiscalizar cada rincón de nuestras faenas y denunciar cada retroceso. La derecha en el poder es incapaz de enfrentar la desigualdad porque su ideología se nutre de ella.

No permitiremos que nos arrebaten lo que generaciones de trabajadores pagaron con sangre. El orden que ellos ofrecen es el orden de los cementerios, el silencio de los sometidos. Nosotros ofrecemos la paz que nace de la justicia. Ofrecemos un Chile donde el hijo del obrero tenga el mismo derecho que el hijo del millonario.

Como dijera el compañero Presidente Allende en su último mensaje:

Tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo donde la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.

Hoy, volvamos a nuestros territorios con el pecho inflado de orgullo.

Digamos en cada faena que la CUT está presente, que los trabajadores están despiertos y que no permitiremos retrocesos. Que el error del pasado sea la sabiduría del futuro.

¡Trabajadores y trabajadoras de Chile! Por la memoria de nuestros mártires, por el bienestar de nuestros hijos y por la libertad de nuestra patria.

(*) Discurso presentado en el Acto del Día de las y los Trabajadores

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