José Bengoa, Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales 2025
Opinión y Comentarios 12 septiembre, 2025 Edición Cero 1
Sergio González Miranda, Premio Nacional de Historia 2014.-
Podría escribir sobre los muchos méritos de José Bengoa Cabello que le llevaron a recibir este mes el Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales (también pudo recibir el de Historia y no habría sorprendido a nadie), pero deseo enfocarme más en su perfil personal.
José, sus amigos le decimos Pepe, es un hombre grande que puede intimidar, pero siempre cuenta con una sonrisa amistosa, de las que carecen los señores poderosos. Irradia energía como si estuviera presto para ir a terreno al minuto siguiente.
Lo conocí por primera vez en haciendo una clase en Flacso en los años 70, ya se perfilaba como un intelectual de peso. Nunca ha cambiado a pesar que tenido cargos relevantes como ser rector de una universidad y representante de organizaciones de internacionales como el WUS. No puedo dejar en el tintero la importancia de Ximena Valdés Subercaseaux, su compañera en la trinchera de la vida, para nuestro amigo Pepe.
Bastaría con decir que es el más importante historiador sobre el Pueblo Mapuche y que sus estudios sobre la Reforma Agraria, han sido clave para entender el problema del campesinado en Chile, para justificar su premio. Sin embargo, ello es solo una parte de su vida, hay otra más profunda, como decir que ha sido una de las personas más comprometidas con el pueblo chileno que he conocido. El año pasado me pidió que le presentara su libro “Caral”, basado en ensayos sobre diferentes lugares antiguos de América Latina, incluyendo la ciudadela pre-inca ubicada al norte de Lima.
Me inspiró tanto que tuve que ir a conocerla y comprender por qué se sentó en una piedra y reflexionó sobre el continente que habitamos. Como vuelta de mano, presentó mi libro “Espejo del desierto” que habla de los primeros mineros salitreros, cateadores y descubridores. Fue un honor tenerlo allí analizando mi texto en un salón de la universidad de Chile.
Compartí con Pepe a fines de la década de 1980, fuimos muchos que aprendimos informalmente de sus lecciones de cómo hacer etnografía en Chile. Al llegar la democracia su figura fue clave en la conformación de la Comisión Especial de Pueblos Indígenas y después de la creación de la Conadi. Se podría disentir con Pepe, pero nadie podrá cuestionar su compromiso de vida con los grupos indígenas y campesinos de nuestro país.
La imagen de Pepe de esa época la tengo asociada a la Corporación de Estudios Sociales y Educación SUR, porque allí publicó la flor y nata de su obra inicial: “La desigualdad. Testimonios de la sociedad chilena en la última década del siglo XX”; “Conquista y barbarie. Ensayo crítico acerca de la conquista de Chile”; “Historia social de la agricultura chilena”; “El campesinado chileno después de la reforma agraria”; “Historia del Pueblo Mapuche (siglos XIX y XX)”; “La comunidad perdida. Ensayos sobre la identidad y cultura: los desafíos de la modernización en Chile”.
Últimamente he estado destacando la importancia de los ensayistas en Chile, porque este formato de escritura ha estado muy afectado por la proliferación y sobre valoración del “papers” en los espacios universitarios. Hasta el siglo pasado algunos ensayos han sido verdaderos faros orientadores de la vida nacional, donde autores como Francisco Encina, Alberto Edwards, Aníbal Pinto Santa Cruz, Mario Góngora, entre otros, nos han trazado el camino. Entre ellos está José Bengoa.
Debo reconocer que temí que una vez más este gran investigador, ensayista, rector, pensador, gestor, quedaría relegado porque a veces los astros no se alinean como esperamos. Generalmente, cuando el Jurado se reúne para decidir un Premio Nacional tiene delante a varios candidatos o candidatas que se lo merecen, entonces son detalles los que hacen la diferencia.
Mi amigo Pepe tenía méritos sobresalientes en disciplinas tan variadas como la antropología, la historia, la geografía y la filosofía, pero también tenía a muchos corazones latiendo por él al ritmo del kultrún, porque sobre todo es un hombre bueno y generoso como muy pocos.

Sergio
Excelente nota sobre el muy destacado amigo Pepe Bengoa a quien cono cuando era investigador del Centro de Estudios Sociales, CESO de la Facultad de Economia de U de Chile
El Premio Nacional de Humanidades es un muy merecido reconocimiento aunque tardio , a su mas de medio siglo dedicado estudiar la sociedad chilena y sus pueblos originales
Gracias Sergio