Con folclore, orgullo y masiva participación, la Comunidad colombiana conmemoró en Iquique, los 125 años de independencia de su país.
Crónicas 22 julio, 2025 Edición Cero 0
El Salón Tarapacá se transformó en un escenario de identidad, historia y pertenencia este sábado, durante la conmemoración de los 215 años de la Independencia de Colombia, organizada por el Centro Social, Cultural y Deportivo Raíces Colombianas, en articulación con la agrupación Embajadores Colombianos Iquique y el respaldo de diversas instituciones públicas y privadas.
Desde las 16:00 horas, más de 270 personas —la mayoría ataviadas con la camiseta tricolor— colmaron el recinto ubicado en pleno corazón de Iquique, dando vida a una jornada en la que el folclore colombiano, la música tradicional, la danza, la alegría y el encuentro familiar fueron protagonistas.
El evento contó con el apoyo del Consulado de Colombia en Antofagasta, la Cancillería de Colombia, las municipalidades de Iquique y Alto Hospicio, la Oficina de Asuntos Indígenas y Organizaciones Migrantes, así como de agrupaciones como Red Migrantes, Charanga Latina, Colombia Nos Une, Colombia Barbershop, Empanadas Monguí, entre otras. La organización destacó por su alto nivel técnico y una convocatoria impecable.
Durante la ceremonia central, se reconoció públicamente a líderes comunitarios y culturales que han promovido la integración e inclusión de personas migrantes en Chile. La jornada incluyó un desfile de moda reciclada a cargo de la diseñadora Luisa Jaramillo, así como la participación activa de la diáspora colombiana radicada en la Región de Tarapacá.
En palabras de Marino Olaya, presidente de Raíces Colombianas: “Hoy celebramos la independencia, pero también reafirmamos la capacidad de una comunidad que, lejos de su tierra, continúa construyendo con amor a Colombia, tejiendo redes de apoyo y cultivando un profundo sentido de agradecimiento a Chile. Esta fiesta es símbolo de fraternidad, alegría y dignidad”.
La vicepresidenta de la organización, la socióloga Victoria Cardemil Fuentes, agregó: “La migración no es solo desplazamiento, es también creación de comunidad. Esta celebración honra nuestras raíces colombianas, pero también nos proyecta como sujetos activos en la vida cultural y social de esta región. En cada canción, en cada bandera y en cada abrazo se respira el deseo de convivir con respeto, fe y esperanza”.
El evento finalizó con un emotivo canto orquestado por Mahero y una invitación abierta a seguir construyendo puentes entre culturas. Asistieron autoridades como la delegada presidencial del Tamarugal, Camila Castillos, personal de Carabineros de Chile, el vicecónsul de Colombia, entre otros. Todos coincidieron en valorar el ambiente familiar, el profesionalismo de la puesta en escena y la profunda carga emocional del encuentro.
En tiempos en que la migración suele ser instrumentalizada, actividades como esta nos recuerdan que los pueblos no solo se desplazan: también llevan consigo memorias, valores, lenguas y proyectos. Celebrar el 20 de julio en Iquique fue, sin duda, un acto de soberanía cultural y de legítima pertenencia.

Deja una respuesta