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El encuentro interregional, organizado por la Fundación Cultural La Emperatriz en el Palacio Rioja, combinó muestras escénicas con un simposio teórico de investigación. El... Con la pampa en la voz: El iquiqueño Moncho Jorquera cautivó al litoral  de Viña del Mar, con sus relatos de Tarapacá

El encuentro interregional, organizado por la Fundación Cultural La Emperatriz en el Palacio Rioja, combinó muestras escénicas con un simposio teórico de investigación.

El actor iquiqueño Ramón «Moncho» Jorquera, que impactó a los asistentes con sus relatos crudos y poéticos sobre el Norte Grande chileno, en su visita a la V Región, se presentará con el relato “Dragón” este jueves 28 de mayo a las 20:00 hrs. en el Salón Tarapacá, en el marco de Findaz 2026.

Con un balance positivo y alta convocatoria concluyó la primera edición de “La Trama del Mundo: Encuentro escénico y teórico de narración oral”. La cita, celebrada a comienzos de mayo en el Palacio Rioja de Viña del Mar, se consolidó como un inédito puente cultural al reunir a cultores de la palabra viva de distintas regiones del país.

Organizado por la Fundación Cultural La Emperatriz, el festival nació para poner en valor la narración oral contemporánea, reconociendo su riqueza poética, reflexiva y territorial. La propuesta propuso un espacio donde la creación escénica dialogó con la reflexión teórica sobre la oralidad. En sus dos jornadas participaron artistas de comunas locales como Los Andes, Valparaíso, Limache y Viña del Mar, además de delegaciones invitadas desde Concepción, Santiago e Iquique.

LA CAMANCHACA ESTREMECIÓ AL PALACIO RIOJA

Una de las presentaciones más comentadas estuvo a cargo del destacado actor nortino Ramón «Moncho» Jorquera, quien viajó desde Iquique para abrir el debate sobre la descentralización y el carácter adulto de la disciplina. Con más de 30 años de trayectoria, Jorquera presentó “Historias entre la Camanchaca”, obra que aborda realidades contemporáneas de Tarapacá.

El montaje entrelaza tres relatos: las andanzas de un niño en la pampa junto a su padre («Las aventuras de Galvarino»), cruzadas por la memoria de las desapariciones del caso «Psicópata de Alto Hospicio» y el femicidio real de una de sus exestudiantes.

«La gente relaciona al instante los cuentacuentos con los niños, pero el arte se llama narración oral y se dedica a todos. A mí me interesa contarle a los adultos», explicó Jorquera, detallando cómo aborda estos temas desde un lenguaje lírico: «Yo lo trato muy poéticamente. Hablo sin mencionar al psicópata, sino de un perrito que llega a la casa desde un basural de Hospicio… porque para mí, la gente que hace estas cosas siempre está cerca, siempre es alguien muy cercano».

El paso del creador iquiqueño generó una atmósfera de profunda inmersión emotiva. «La recepción fue muy buena. El público se mantuvo siempre atento y logró conectar con las historias, viviendo cada momento de tensión, felicidad, miedo, suspenso, horror y amor», relató el intérprete, quien destacó que la principal diferencia radica en el territorio: «Mis historias nacen desde el Norte Grande, por lo que es fundamental describir de la mejor manera posible su geografía, sus olores, sabores y colores, para que quienes no lo conocen puedan imaginar y sentir ese mundo». Las alusiones a la mística local y a la camanchaca —la densa niebla que trepa a la pampa— cautivaron a una audiencia acostumbrada a los relatos del centro y sur de Chile.

Finalmente, Jorquera celebró la existencia de estas plataformas: «Es muy importante presentarse en este tipo de eventos porque permite escuchar a otros narradores, conocer distintas formas de contar historias y su postura personal ante este arte, lo que amplía mi visión», concluyó, valorando además el debate teórico para derribar visiones centralistas sobre el origen de la oralidad en el país.

UN HITO PARA LA GESTIÓN CULTURAL

Para su directora y productora general, la iquiqueña Carolina Díaz Araya, el certamen representa la concreción de un anhelo en el ecosistema cultural regional. «Este festival fue muy significativo porque era un sueño al que venía dándole forma desde hace tiempo y tener la posibilidad de concretarlo me llena de orgullo, alegría y agradecimiento», declaró la gestora, destacando el despliegue del equipo y el nivel de las y los artistas invitados, a quienes admira y respeta.

Asimismo, enfatizó el valor de la veta investigativa del certamen. «Hubo un espacio de exposición del trabajo investigativo y esa es una dimensión que nos interesa posicionar, la de artistas investigadores, porque este es un arte que se estudia y que se piensa. A pesar de su aparente sencillez, es un acto escénico muy complejo que requiere un trabajo serio y profundo. Solo así se logra conmover al mismo tiempo de entretener y compartir ‘el viaje’ del que tanto se habla sobre los cuentacuentos», concluyó Díaz Araya.

 

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