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Jorge Pellegrini Tapia, presidente Frente de Profesionales y Técnicos (PDC) Tarapacá.- El Día Internacional de la Mujer (8 de marzo) conmemora la lucha histórica... Reflexión Día Internacional de la Mujer

Jorge Pellegrini Tapia, presidente Frente de Profesionales y Técnicos (PDC) Tarapacá.-

El Día Internacional de la Mujer (8 de marzo) conmemora la lucha histórica de las mujeres por la igualdad de derechos, justicia, paz y desarrollo, recordando eventos claves como las huelgas de trabajadoras textiles en Nueva York y protestas por mejores condiciones laborales y sufragio a principios del siglo XX. Este día de conmemoración fue formalizado por la ONU en 1975, para visibilizar la desigualdad de género y reivindicar la participación plena de la mujer en la sociedad.

Este día, no es una celebración, es una conmemoración. Es memoria de lucha, de injusticias enfrentadas, de derechos conquistados y, sobre todo, un llamado a seguir avanzando sin permitir retrocesos.

Memoria histórica y conquistas jurídicas

La historia de las mujeres en Chile está marcada por hitos fundamentales: el reconocimiento del derecho a sufragio en 1949, su progresiva incorporación al mundo laboral formal, la igualdad ante la ley consagrada constitucionalmente y la ratificación de instrumentos internacionales que promueven la no discriminación.

En el plano legislativo nacional, se han logrado avances significativos:

Ley N° 20.348, que consagra el derecho a igual remuneración por igual trabajo.

Ley N° 20.005 y su perfeccionamiento mediante la Ley N° 21.643 (Ley Karin), que fortalecen la prevención y sanción del acoso laboral y sexual.

Normas del Código del Trabajo sobre protección a la maternidad, fuero maternal y derecho a sala cuna.

Ampliación del postnatal parental.

Legislación en materia de violencia intrafamiliar.

Estos avances son fruto de convicción democrática y compromiso transversal. Sin embargo, el desafío hoy no es solo mantenerlos, sino profundizarlos y evitar cualquier retroceso.

Brechas persistentes y desafíos estructurales

Igualdad salarial efectiva. Aunque la ley reconoce la igualdad de remuneraciones, la brecha salarial persiste. Se requiere mayor fiscalización, transparencia y mecanismos efectivos que garanticen igualdad real y no meramente formal.

Sala cuna y corresponsabilidad. El sistema actual sigue generando distorsiones que pueden afectar la contratación femenina. Debemos avanzar hacia un modelo universal y solidario, que promueva corresponsabilidad parental y no penalice la maternidad.

Trabajo decente y conciliación laboral-familiar. El trabajo es expresión de dignidad. No puede desarrollarse en condiciones de precariedad, discriminación o sobrecarga incompatible con la vida familiar. La conciliación no debe recaer exclusivamente en las mujeres; la corresponsabilidad es un deber compartido.

Protección frente a abusos y violencia

Como Partido Demócrata Cristiano afirmamos con claridad: siempre estaremos con las víctimas en actos de abuso. Nuestra postura no admite ambigüedades ni cálculos políticos. Cuando existen denuncias de abuso o acoso en espacios de poder, deben investigarse con rigurosidad, garantizar la protección de quienes denuncian y respetar el debido proceso. Pero desde el primer momento, nuestra voz debe estar del lado de la dignidad de la persona afectada.

Asimismo, la desaparición de la concejala María Ignacia González en la comuna de Villa Alegre nos conmueve profundamente y nos recuerda la fragilidad que aún enfrentan muchas mujeres en el ejercicio de funciones públicas. Expresamos nuestra solidaridad con su familia y exigimos que las instituciones actúen con la máxima diligencia.

Violencia Intrafamiliar: una realidad regional que exige acción

En la región de Tarapacá, la violencia intrafamiliar constituye uno de los delitos de mayor recurrencia. No podemos relativizar ni normalizar estas conductas. Mucho menos romantizarlas bajo discursos que justifican celos, control o dominación. La protección de la mujer frente a la violencia intrafamiliar debe ser prioridad política y social.

Fortalecer la familia no significa invisibilizar el conflicto; significa erradicar toda forma de violencia dentro de ella. La familia se fortalece con respeto, corresponsabilidad y amor auténtico, nunca con temor o sometimiento. Se requiere:

Mayor fortalecimiento de programas de prevención; Apoyo jurídico y psicológico oportuno; Coordinación interinstitucional eficaz.

 

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