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Dr. Bernardo Muñoz Aguilar. Antropólogo Social, Universidad de Alemania.- Memoria del Holocausto, ética bíblica y la tragedia palestina en el tablero geopolítico. Introducción Hay... ¿Quién es hoy el pueblo escogido?

Dr. Bernardo Muñoz Aguilar. Antropólogo Social, Universidad de Alemania.-

Memoria del Holocausto, ética bíblica y la tragedia palestina en el tablero geopolítico.

Introducción

Hay preguntas que atraviesan al mismo tiempo la historia, la fe y la política. Por eso resultan incómodas: ¿qué significa realmente ser el pueblo escogido?

La pregunta vuelve con fuerza en el contexto del conflicto que involucra al Estado de Israel, Irán y el respaldo estratégico de Estados Unidos. Mientras tanto, el sufrimiento del pueblo palestino continúa acumulándose ante los ojos del mundo.

La memoria del Holocausto

Hace algunos años tuve la oportunidad de dirigir una misión técnica que nos llevó a recorrer Alemania y Holanda. Dentro del itinerario visitamos varios centros de memoria dedicados al Holocausto, donde Europa recuerda el exterminio de aproximadamente seis millones de judíos durante el régimen nazi encabezado por Adolfo Hitler.

Caminar por esos lugares no es una experiencia académica ni turística. Es una experiencia moral. En los memoriales, las cifras dejan de ser estadísticas y se transforman en nombres, rostros e historias interrumpidas. Uno comprende allí que el siglo XX fue capaz de producir una maquinaria industrial de exterminio que puso en cuestión los fundamentos mismos de la civilización europea. Pero esa experiencia también deja una pregunta inevitable: ¿qué ocurre cuando la memoria del sufrimiento histórico convive con nuevas formas de sufrimiento en el presente? 

El problema del “pueblo escogido”

En la tradición bíblica, Israel aparece como el pueblo elegido por Dios a partir del pacto con Abraham. Sin embargo, la propia Biblia advierte que la elección divina nunca fue un privilegio político ni una licencia para la injusticia. Los profetas de Israel fueron los críticos más severos de su propio pueblo cuando se alejaba de la justicia. El profeta Amós lo expresó con una claridad extraordinaria: «Solamente a vosotros he conocido de todas las familias de la tierra; por tanto, os castigaré por todas vuestras maldades» (Amós 3:2). La elección divina implicaba una responsabilidad moral mayor, no una inmunidad ética.

Jesús y la universalización de la ética

Dentro del cristianismo, Jesucristo reformuló profundamente esta idea. Al resumir toda la ley en el mandamiento de amar a Dios y al prójimo, desplazó el centro de la religión desde la pertenencia a un pueblo hacia la responsabilidad ética frente al otro. En la parábola del buen samaritano, el prójimo no pertenece al propio grupo religioso ni nacional. Es simplemente el ser humano vulnerable que aparece en nuestro camino. El filósofo Emmanuel Levinas desarrolló esta intuición al afirmar que el rostro del otro constituye el fundamento mismo de la ética.

Israel bíblico e Israel político

Una de las confusiones más frecuentes en el debate contemporáneo consiste en identificar el Israel bíblico con el Estado moderno de Israel. El primero pertenece al ámbito de la teología; el segundo es una entidad política creada en 1948. Como cualquier Estado moderno, Israel toma decisiones estratégicas, militares y diplomáticas que pueden ser objeto de debate, crítica y evaluación ética. La expansión de asentamientos israelíes en territorios palestinos ocupados ha sido considerada ilegal por numerosas resoluciones de las Naciones Unidas y constituye uno de los principales obstáculos para una solución basada en la coexistencia de dos Estados.

Diversos gobiernos y organismos internacionales sostienen que la creación de un Estado palestino junto a Israel sigue siendo la vía más razonable para alcanzar una paz duradera. Sin embargo, sectores políticos vinculados al partido Likud han dificultado sistemáticamente ese camino.

El tablero regional en tensión

El conflicto tampoco puede comprenderse sin mirar el tablero geopolítico más amplio del Medio Oriente. La guerra en Gaza, los enfrentamientos indirectos entre Israel e Irán y la creciente militarización de la región han convertido el territorio palestino en el epicentro de una crisis internacional que involucra a múltiples actores estatales y no estatales.

Lo que ocurre allí no es solamente un conflicto local, sino un nudo geopolítico donde convergen memorias históricas, disputas territoriales, intereses energéticos y rivalidades estratégicas entre potencias regionales y globales.

Memoria y responsabilidad ética

El intelectual palestino-estadounidense Edward Said advirtió hace décadas que el drama palestino se encuentra atrapado entre dos memorias históricas profundamente traumáticas: la memoria legítima del Holocausto judío y la negación sistemática de la experiencia palestina.

El desafío moral consiste precisamente en reconocer ambas memorias sin que una anule a la otra. La filósofa Hannah Arendt, al analizar los totalitarismos del siglo XX, advirtió que la deshumanización del otro comienza cuando las sociedades aceptan que ciertas vidas valen menos que otras. La filósofa contemporánea Judith Butler ha formulado una pregunta inquietante: ¿por qué algunas vidas merecen duelo público mientras otras quedan fuera del campo de la compasión? Cuando ciertas vidas se vuelven invisibles, la violencia se vuelve más fácil de justificar.

Una pregunta incómoda

Después de recorrer los memoriales europeos dedicados al Holocausto, uno comprende que la memoria histórica no es solamente un ejercicio del pasado. Es una interpelación moral permanente. Tal vez la pregunta más importante hoy no sea quién fue elegido por Dios en la antigüedad, sino quién está dispuesto a defender la dignidad humana en el presente.

Porque si algo nos enseñó el siglo XX es que la barbarie comienza cuando dejamos de ver al otro como un ser humano. Y quizás la única elección verdaderamente digna, la única que podría llamarse divina, sea ponerse, sin ambigüedades, del lado de la vida, de la justicia y de la paz. Recordar el Holocausto no debería ser solo un ejercicio de memoria histórica, sino también un compromiso ético con todas las víctimas de la violencia contemporánea.

 

Esta sección de OPINIÓN Y COMENTARIOS, está destinada a la difusión de opiniones y análisis  de autores y temas diversos, que no representan necesariamente nuestra opinión

Una respuesta a “¿Quién es hoy el pueblo escogido?”

  1. Estela. Giugno dice:

    Excelente comentario de un profesional preparado para las cosas de Dios. Muy bien explicado con un lenguaje simple y especial a la vez.

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