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Momentos de extrema desesperación vivieron los pobladores de la toma más grande y antigua de Iquique “Laguna Verde”, luego de un incendio de grandes... Unas cien viviendas de material ligero, destruidas por las llamas y 400 personas damnificados dejó incendio en toma de “Laguna Verde”.

Momentos de extrema desesperación vivieron los pobladores de la toma más grande y antigua de Iquique “Laguna Verde”, luego de un incendio de grandes proporciones que tardó más de cuatro horas para ser controlado. Como resultado, unas cien viviendas siniestradas, la mayoría construidas con material ligero y unas 400 personas damnificadas, que lo perdieron todo.

La Alarma de incendio sonó a las 16.00 horas, concurrieron todas las compañías del Cuerpo de Bomberos de Iquique, que más tarde, fueron reforzados con bomberos de Alto Hospicio y Pozo Almonte.

El control de las llamas resultó muy complejo, en consideración que al tratarse de tomas de terreno, no hay grifos de agua, por lo que se contó con el apoyo de camiones aljibes.

El viento veraniego contribuyó a la expansión de las llamas, de manera muy rápida, al punto que se extendieran a distintos pasajes de la toma más grande de Iquique.

También jugó en contra la estrechez de estos pasajes, que dificultaban el acceso de los carros bomberiles, especialmente porque había vehículos estacionados y algunos en pana.

En tanto, los vecinos, desesperados por rescatar sus enseres, también dificultaron el trabajo de los voluntarios.

Ya cayendo la noche iquiqueña se controló el siniestro, hasta donde llegó también la Municipalidad de Iquique, para prestar la ayuda social.  Así, en la Escuela Chipana, dependiente de la Corporación de Desarrollo Social de Iquique, Cormudesi, se dispuso de la rápida habilitación de un albergue, con capacidad para 200 personas.

Un segundo establecimiento, la Escuela España, también fue habilitada como albergue, recibiendo a 130 personas.

Hasta la Escuela Chipana llegó el alcalde de Iquique, Mauricio quien verificó el desarrollo del operativo.

El director de la Onemi Tarapacá, Álvaro Hormazábal, confirmó que las viviendas siniestradas eran cien y que la propagación del incendio fue por la falta de agua.

Hormazabal coordinó con el alcalde Soria, la habilitación de los albergues que rápidamente comenzaron a operar y a recibir el apoyo solidario de vecinos de Iquique y organizaciones.

También se coordina con la Autoridad  Sanitaria, para aplicar las medidas respectivas, ante la pandemia de Covid-19 y evitar la propagación.

Por su parte, el diputado electo, Matías Ramírez, expresó en su cuenta de facebook que «la catástrofe levanta una vez más la necesidad de buscar un plan habitacional integral para nuestra región, no podemos seguir postergando las necesidades de miles de personas. Mi solidaridad con los damnificados, ya avisaremos los canales para quienes puedan ir en ayuda de las familias».

 

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