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Funcionarios y académicos que serán desvinculado, pagarán el costo de decisiones que se tomaron en otras instancias. Deuda de arrastre es demás de 48... Diversos sumarios se realizan en la UNAP para establecer si hubo responsabilidades en toma de decisiones que precipitaron crisis financiera

Funcionarios y académicos que serán desvinculado, pagarán el costo de decisiones que se tomaron en otras instancias.

Deuda de arrastre es demás de 48 mil millones de pesos. Aún así, se produjeron más de 300 nuevas contrataciones.

Sin sospechar lo que le esperaba, desde el día uno en que Alberto Martínez Quezada, asumió como Rector de la Universidad Arturo Prat, se encontró con una crisis financiera de a lo menos tres años de arrastre. Fue como un duro golpe cuando aún no terminaba de reponerse de la complicada campaña que enfrentó para acceder a la Rectoría, donde incluso, fue acusado por exalumnos -él y otros académicos cercanos-, de haber plagiado sus trabajos de titulación. Así, en medio de esta notición, que alcanzó también la pauta noticiosa nacional, debió continuar con miras a alcanzar la Rectoría, en el que fuera su segundo intento. En las elecciones anteriores se impuso Gustavo Soto Bringas. Sin embargo, el año pasado logró vencerlo.

Al asumir, no fue fácil. Había un sistema funcionando, con sucesivos periodos encabezados por el anterior Rector. Tras el triunfo Martínez nunca consideró lo que sería el mayor escollo en su gestión rectoral, pero de sopetón la realidad le develó una enorme deuda de arrastre de la UNAP, de más de 48 mil millones de pesos. La misma que lo ha llevado a escenarios complejos. Y el peor de todos, iniciar un proceso de desvinculación de funcionarios administrativos y académicos, tanto en la Casa Central, en Iquique, los diferentes centros docente de vinculación que operan en Arica, Calama, Antofagasta y Santiago; además de la sede de Victoria.

Los trabajadores, funcionarios administrativos y académicos que se verán damnificados por esta millonaria y hasta ahora inexplicable deuda, le han hecho saber al Rector, su inquietud, en el sentido de por qué, deberán pagar ellos, son sus puestos de trabajo, en circunstancias que hay responsables en la toma de decisiones. Por ello, es que ha instruido una serie de sumarios, entre éstos también se persigue determinar si hay responsabilidad efectiva en la toma de decisiones que llevaron a la UNAP, a la debacle financiera.

PLAN ESTRATEGICO INSTITUCIONAL

Esta es una frase que ronda al interior desde que las nuevas autoridades comandadas por Martínez, se hicieron cargo de la Universidad. Es que esta fue la respuesta enfrentar la situación y determinar para lo cual, primero se requería tener un diagnóstico claro. Y luego, tomar medidas. Medidas tan dolorosas como las desvinculaciones que se producirán a partir del próximo año, pero que ya están siendo informadas. Por ello vale preguntarse que si la Universidad es un patrimonio de la Región. ¿Habrá otras vías para enfrentar el colapso financiero?

La UNAP, considerando la Casa Central y sus Sedes, tiene unos mil funcionarios administrativos y alrededor de 400 académicos. Y es allí, donde llegará la sombra de, en definitiva, cesantía. “Sin duda que es un proceso muy doloroso, que desde el día uno comenzamos a trabajar al interior de la universidad, conversando con los dirigentes, los líderes al interior de nuestra universidad. Esa fue la primera etapa, que nos permitió contar con este Plan Estratégico, que se hizo consultando a todos los actores y que finalmente fue aprobado en forma unánime por la Junta Directiva”, afirma el Rector.

“Empezamos un trabajo con los diferentes  gremios y los diferentes liderazgos que tiene la universidad, quizás manejando primero todo esto hacia adentro de la UNAP, lo que derivó fue un Plan estratégico Institucional que busca un posicionamiento de nuestra universidad a futuro”, refuerza.  Así, en este proceso de diagnóstico se pudo precisar que la deuda ascendía los 48 mil millones de pesos. Para hacer un parangón, la cifra es similar o cercana al presupuesto FNDR de Tarapacá que va entre los 40 a 50 mil millones de pesos.

Aún así, durante la gestión de su antecesor se contrataron 367 funcionarios y académicos, sabiendo que había una crisis financiera. “Prácticamente se contrataron 100 personas por año, lo que es como no entender nada de los que se estaba viviendo, por eso es acá donde se debe determinar la responsabilidad en la toma de decisiones”, afirma.

Originalmente en el Plan estratégico que fue aprobado en forma unánime por la Junta directiva, la reducción de los gastos mensuales era de alrededor de 500 millones de pesos y hoy se están ajustando a rebajarlo hasta 300 millones. “Insisto, porque tenemos que dar el equilibrio… no se trata sólo de dinero, no se trata que una compañía Minera o el Gobierno regional, diga, Universidad Arturo Prat ahí tiene 3 mil 20 mil millones de pesos y paguen su deuda…. No, no se trata de eso, sino que tenemos que evidenciar que no gastamos más de lo que ingresa”, explica.

EN EL CORAZÓN DE LOS TARAPAQUEÑOS

Señala Martínez que “tenemos la obligación de estar en el corazón de los tarapaqueños… que se sientan orgullosos de esta universidad, y que no esté en los últimos lugares de los ranking, sino que por lo menos en la medianía de la tabla hacia  arriba. Para eso estamos trabajando. Queremos ir generando una docencia de calidad, una mayor productividad en la investigación y una vinculación efectiva. Así, hemos definido en nuestra nueva visión, ser un actor relevante en el territorio, eso quiere decir que tenemos claridad absoluta, que por ser una universidad regional tenemos una vocación con el territorio”.

Explica que no sólo se trata de un tema económico financiero, aunque éste sí tiene un impacto preocupante. “¿Por qué es relevante lo económico financiero?, se pregunta. “Porque tenemos que evidenciar en la Comisión Nacional de Acreditación que somos una universidad viable, eso quiere decir que nuestros gastos son financiados por nuestros ingresos, y no que nos estamos financiando con otras situaciones que en suma pueden llevar a tener estados negativos”.

Si no se cumple con esa viabilidad financiera,  añade el Rector “la universidad podría no acreditar o bajar los años de acreditación y eso significa que se pone en riesgo la gratuidad para los estudiantes. Por eso estamos trabajando para dar tranquilidad y el próximo año cuando nos acrediten, decir que fuimos capaces e tener un diagnóstico claro y serio, y tomar las medidas correspondiente para que la universidad salga de esta situación”.

Asumiendo ya que su gestión será en la práctica de una crisis permanente, Martínez señala que el resultado del trabajo de hoy permitirá que “cuando llegue un nuevo rector o rectora, la nueva autoridad pueda recibir una universidad saneada y que se enfoque en hacer sus propuestas de futuro, para mejorar el posicionamiento y valoración de nuestra universidad . Ese es nuestro gran anhelo y para eso hemos estado trabajando”.

Dice que en el entendido que la  crisis de las universidades se da a lo largo del país, han intentado de posicionar a la UNAP a nivel  nacional; en ese ámbito, como Rector está en el directorio del Consorcio de Universidades del Estado. “Estos problemas no sólo nos afligen como UNAP, sino que a todas las universidades estatales y particularmente a las regionales. Por ejemplo, puedo señalar que las universidades no pueden repactar sus pasivos de corto plazo a largo plazo y no podemos endeudarnos más allá del periodo presidencial. Por eso estamos instalan ese tema para que efectivamente a partir del próximo año, en vez de tener que pagar nuestros pasivos en un año o dos, podamos alargarlos en más años.”

“Por eso estamos instalan ese tema para que efectivamente a partir del próximo año, en vez de tener que pagar nuestros pasivos en un año o dos, podamos alargarlos en más años”, señala.

HACIA AFUERA

Una vez teniendo claro el diagnóstico y el camino a seguir, “nosotros hemos salido a comunicar a todas las autoridades; ya estamos ya en la etapa regional, donde queremos hablar con todos los actores posibles, no sólo políticos, Consejo Regional,  Intendencia, parlamentarios, alcaldes y todos quienes nos quieran escuchar.

En esa línea,  se ha enviado la información sobre la crisis de la UNAP a los autoridades regionales, Consejo Regional y  parlamentarios de todo Chile. En este último caso porque participan en la Comisión de Zonas extremas y también en la bancada regionalista.  A los parlamentarios de la Región, le han enviado una detallada minuta, a través de sus correos institucionales, con el fin de exponer acerca de la situación regional y de la educación superior en Chile. “Hemos tomando una bandera de lucha de todas las universidades, porque hemos vivido una situación muy complicada este año y cuando se toman acciones en conjunto, obviamente tienes mayor fuerza”, afirma el rector.

En medio de la compleja crisis, señala Alberto Martínez, que constantemente han sido consultados por otras universidades sobre cómo la UNAP puedo realizar un Plan de Austeridad y sobre cómo se reconfiguraron las asignaciones que son importantes al interior de las universidades. “Eso significa que hay un espíritu colaborativo, y que hay otras universidades que están preocupadas también”, señala.

VARIEDAD DE SUMARIOS

Al ser una entidad pública hay que seguir los procesos como corresponden, dice Martínez. Por eso, mientras fueron encontrando situaciones extrañas se fueron instruyendo sumarios. Además, solicitó una auditoría externa para tener una visión imparcial.

Los sumarios se suscitaron por diferentes situaciones que involucran toma de decisiones. “Por ejemplo hay sumarios por actividades relacionadas con la universidad; sumarios que tienen que ver con los posts grados virtuales; otros que tienen que ver con endeudamientos. En definitiva lo que se busca en establecer si hubo responsabilidades”.

Y es fundamental que se aclaren las causas que empujaron a la UNAP a este colapso económico y financiero, que no sólo pone en riesgo el empleo de funcionarios y académicos, sino que impacta directamente en la construcción de una universidad regional, que junto con producir conocimiento, se inserte como un eje central en el desarrollo de Tarapacá. En esta lógica, la crisis de la UNAP, no es solo institucional, sino que que regional.

 

3 respuestas a “Diversos sumarios se realizan en la UNAP para establecer si hubo responsabilidades en toma de decisiones que precipitaron crisis financiera”

  1. Jorge Villarroel dice:

    Angelina he leido la crónica sobre la Unap, el Rector indica que hay sumarios; la Masoneria iquiqueña siempre ha gobernado la universidad desde su cambio, ahí hay que investigar. Al final se corta por lo mas fino que son los trabajadores. Ellos no se van a tocar desde el Rector hacia los distintos departamentos. la Corporación también esta en una crisis profunda ya el contrato con M. Justicia se perdio por no pago de sueldos enero abril de este año.

  2. Luis dice:

    Quiero señalar que, esta casa de estudios puede consolidarse también en el presente y futuro de nuestra región marcando una, especial consideración por los alumnos para la permanencia en ella Recordemos que aunque es un ente público puede también usarse todos los elementos empresariales para su progreso y posicionamiento. Hace algunos años ya, se veía varias irregularidades que salieron a la opinión pública y no se hizo nada en su momento. Recordando sólo algunos episodios la funcionaria que llevaba años en el nivel administrativo y recortaba de los sueldos de cada trabajador o como también la compra, de equipamiento para odontología… Y la pérdida de computadores en un evento allí.. Que mas se puede decir.. PODRÍA SER PEOR…

  3. Sergio Esquivel V. dice:

    Como que no sabia, el era decano de la facultad de ingeniería y participaba en el consejo académico y dice que no sabia, a quien quiere engañar señor Martínez