Edición Cero

Leonel Reyes Fernández. Iquiqueño, residente en Vizcaya, País Vasco-España Sra. Marcela Cubillos Sigall: Me dirijo respetuosamente a Usted, como ex Ministra de Educación y... Chile: el rostro de la “derecha ideológica”. Carta abierta para la Sra. Marcela Cubillos Sigall.

Leonel Reyes Fernández. Iquiqueño, residente en Vizcaya, País Vasco-España

Sra. Marcela Cubillos Sigall:

Me dirijo respetuosamente a Usted, como ex Ministra de Educación y emisora de opinión pública. En texto –día jueves 9 de julio- a través de publicación virtual del periódico El Mostrador, declaró abiertamente (por su cuenta Twitter) dos apreciaciones suyas, que han causado ofensa e indolencia conmigo y con el pueblo chileno. Cito textualmente:

“…este es el resultado de enfrentar con populismo, buenismo y sin coraje a la izquierda ideológica. O alguien cree que van solo por el 10%? (*)

Se refirió a la “izquierda ideológica” y al tema del retiro del 10% de los ahorros de las AFP. Y usted, no es la única que emite juicios despectivos, ni la única en frenar el proceso de una real participación ciudadana en Chile. Por ello, le puntualizo lo siguiente:

1) Usted, escribió despectivamente acerca de la “izquierda ideológica”: Esa izquierda ideológica –de la cual usted ligeramente habla- es la que protegió, organizó y apoyo al movimiento obrero –desde mucho antes que naciera- de las injusticias y maltratos por el patronazgo coludido por los grupos oligargicos de la época, fines de siglo XIX y principios siglo XX. Tenemos un caudal de luchas locales y de numerosas matanzas en el Norte de Chile: Plaza Colón (Antofagasta, 1906), Escuela Santa María (Iquique, 1907), San Gregorio (Antofagasta, 1921), Marusia (Tarapacá, 1925), Coruña (Tarapacá, 1925), entre otras, sucedidas en el sur chileno.

2) Mi abuela cuando me contaba las historias de la pampa, ella, se consideraba de izquierda –quizás sin saber mucho de historia, procesos sociales ni ideologías- pero me transmitió que eran los únicos que hablaban y defendía a los trabajadores y trabajadoras de la época. De ella aprendí a tener conciencia de mi origen, dignidad y rebeldía. Nunca he participado en partidos de izquierdas, pero me identifica a la hora de defender los derechos humanos de los trabajadores y trabajadoras.

3) Nací en un humilde puerto del Norte de Chile y mi padre trabajó en una salitrera de la Segunda Región, Antofagasta. Y viví allí hasta los 9 años de edad. Esa misma izquierda ideológica –que usted crítica- fue la que me dio en mi infancia, años 70 -cada día que estudié en la Escuela Ecuador, del Departamento Coya Sur, Oficina de María Elena- un jarrón de leche y unas exquisitas galletas que las recuerdo con mucha gratitud, porque mi padre trabajaba muy duro como obrero para los insensibles empleadores extranjeros de Anglo-American (contrato que aún conservo). La izquierda ideológica –como usted la señala- fue quien nos dio esperanza de nuevos días. El proceso fue abortado antes de nacer por los mezquinos intereses de los grupos de poder criollo y extranjero.

4) Pasé gran parte de mi infancia en la pampa –tengo numerosas anécdotas y lindos recuerdos- pero un 1973, teniendo solo 11 años, hipotecaron mi vida personal y familiar –sin consulta previa- a un sistema dictatorial que duró 17 años y que resucita nuevamente en nuestros días. Mi padre trabajo en el PEM durante mucho tiempo (Programa de Empleo Mínimo, 1975), y luego en el POJH (Programa de Ocupación para Jefes de Hogar, 1982). Los sueños de mi padre nunca se pudieron cumplir, pero trabajó infatigablemente para mantenernos con vida y esforzada educación.

5) Sé que la izquierda de ayer es muy diferente de la hoy. Partieron muchos líderes con vocación social y pública de gran talla ética. Mis grandes respetos por Salvador Allende Gossens (1908-1973), de quien tengo vagos recuerdos cuando en el 1971 fue a visitar a los trabajadores del Departamento Coya Sur y Oficina María Elena. La impronta que él dejó, no se marchitará jamás, porque me encargaré de que los hijos de mis hijos no olviden de contar la valiente historia de esta gran persona y estadista chileno. Y como él, hubieron muchos idealistas –varones y mujeres- que murieron en manos asesinas, en una contienda bélica ficticia y desigual, y lo peor, sin ninguna posibilidad de defenderse de igual a igual.

6) Muchos dirigentes de hoy –con un discurso izquierdista- se embriagaron con los atractivos del modelo neoliberal impuesto desde 1980, hasta el día de hoy. Pero, sabe, Marcela Cubillos Sigall, pese a las traiciones de algunos izquierdistas con el pueblo chileno, creo que debo darle otra oportunidad de reivindicarse históricamente. De lo contrario, el mismo pueblo –y las generaciones futuras- le pasará la cuenta. Lo que necesitamos hoy es una Nueva Izquierda comprometida con los nuevos procesos culturales, sociales, políticos y económicos para los futuros decenios.

7) Usted expresa que existe una “izquierda ideológica”, entonces, implícitamente está asumiendo que existe una “derecha ideológica”. Por tanto, estamos en igualdad de derecho para acceder al poder, ya que desde 1973 en adelante se consolidaron dos (2) Chile: de los que se han beneficiado del modelo capitalista neoliberal y de los que estamos sufriendo la desigualdad, las injusticias, la discriminación y la represión.

8) Ante una eventual decisión electoral crítica, no cederé mi voto, ni mi vida –y la de mis hijos- a la “derecha ideológica” que nos gobierna actualmente, de cuyo fascismo escondido en la perversa clandestinidad, planifica la represión, atenta contra la débil democracia, ataca criminalmente, disparando y mutilando vidas juveniles. Últimamente, apresando a jóvenes mapuches y mal gestionando una crisis sanitaria de proporciones, mientras aprovechan de remediar las crisis de empresas en punto de quiebre y de encubrir actos de corrupción.

9) Segundo, usted –además- escribió irónicamente la interrogante “…o alguien cree que van solo por el 10%??”: expresarle que usted tiene una parte de razón. No solo vamos por el 10%, más bien, vamos por la mejora de la calidad de vida de los más pobres –aquel lumpen, aquel flaite, aquellos patipelaos, como les agrada decir a ustedes- de familias de campamentos y tomas a lo largo del país; de los pueblos y naciones indígenas históricamente discriminados y violentados sistemáticamente a través de la corta historia de 202 años de vida Republicana; de las mujeres que poco a poco se liberan del machismo cultural impuesto desde siglos; de los diversos movimientos liberacionistas y restauradores de su propia dignidad.

10) No solo vamos por el 10%, sino también por la recuperación de todos los recursos naturales, expropiados, privatizados, negociados a las grandes transnacionales. No recibimos favores ni migajas, sino exigimos -por derecho y mínima dignidad- el ahorro de “nuestro” dinero, el mismo que las AFP se han lucrado por decenios con el trabajo nuestro. Dígame, ¿qué hizo usted –junto a sus correligionarios- cuando los trabajadores y trabajadoras perdieron el 10, 20 o el 30% de sus ahorros, en la ruleta financiera de la Bolsa de Valores? ¿Usted –y sus correligionarios- devolvería ese dinero perdido grotesca y abusivamente?. Ni siquiera hemos tenido derecho a quejarnos abiertamente ante NNUU, la OEA o la Corte Internacional. De aquello no se discutió ni salió por los medios masivos de comunicación oficial.

11) Existe una intuición, pero muy limitada en su razonamiento: insisto, no solo vamos por el 10% -que ayudará a paliar el hambre y la necesidad de alimentos de muchas familias- sino vamos por Dignidad, Participación y Bien vivir. El 10% es poco para un pueblo que ha esperado mucho tiempo, pero vamos a cambiar este funesto sistema de vida a través de una consulta “popular” –y espero que este concepto no le incomode- para la germinación de una Nueva Constitución Política, Social y Cultural como corresponde hacerla, donde la economía –incluido el dinero del trabajo de todos los chilenos y chilenas- esté al servicio de la vida humana y de todas las personas, familias, organizaciones sociales y comunidades, sin importar la condición generacional, étnica y de género.

Finalmente, quiero expresarle que mi resiliencia -adquirida al fragor del sol de la pampa nortina- es la que me mantiene en pie, a pesar de los años.  También quiero expresarle, que pese a la resistencia y sufrimiento de mi querido pueblo, los embates de la pandemia y la represión, no serán obstáculo para seguir luchando –desde todos los frentes- para ver en un mediano plazo un Chile más equitativo, sonriente y fraterno.

Chile despertó y no nos robarán la esperanza!!!

Atentamente.

Leonel Reyes Fernández. Iquiqueño, residente en Vizcaya, País Vasco-España

(*)https://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2020/07/09/derrota-feroz-los-coletazos-politicos-de-la-noche-mas-oscura-del-presidente-pinera-y-su-comite-politico/