Edición Cero

Waldo Aguilar Figueroa, Coordinador zonal Norte, No + AFP.-  La aprobación de este primer trámite legislativo para lograr la posibilidad de retirar el 10%... 10 por ciento, un pequeño paso para el cotizante, un gran paso para la Seguridad Social.

Waldo Aguilar Figueroa, Coordinador zonal Norte, No + AFP.- 

La aprobación de este primer trámite legislativo para lograr la posibilidad de retirar el 10% de los fondos de las AFP nos tiene muy satisfechos, sin duda este es un antecedente importante que abre camino a arrebatar a las administradoras el predominio económico total sobre los Fondos de Pensiones de los cotizantes, así como también comienza a derrumbarse el mito demagógico que venera el sistema de capitalización individual.

Sabemos que queda mucho aún, puesto que este es sólo el primer paso de muchos que faltan para concretar efectivamente el retiro de fondos, sin embargo, nos da esperanza. Debemos continuar empujando los cambios que exigimos las grandes mayorías, sin olvidar lo importante y urgente que es derogar el decreto 3500. Este decreto implementado en dictadura por el hermano del presidente Piñera, es el gran obstáculo para poder avanzar en la construcción de un verdadero sistema de Seguridad Social.

El decreto 3500 ha servido para que los poderes del Estado persistan en su indolencia y no sólo condenen a la ciudadanía a bajas pensiones, que constituyen en la mayoría de los casos una miseria, sino también y sobre todo, continúen apoyándose en él, tratando de demonizar otras alternativas, difundiendo una serie de mitos (algunos atemorizantes), para negarnos el derecho fundamental a la seguridad social. Han intentando ocultar esta negación  de derechos que se traduce en beneficios privados y todo tipo de injusticias, para proteger un sistema que margina a las personas, sobre todo a las mujeres, bajo una ley que en su nacimiento no aprueba requisitos mínimos establecidos por principio en el concepto de democracia.

Concebido de manera ilegitima, el decreto 3500 hace legal casi todo tipo de abusos. Recordemos también los protocolos de control de siniestralidad, una herramienta administrativa utilizada para negar pensiones a personas con grados diversos de invalidez, el ocultamiento de los valores cuota, la evasión de 420 millones de dólares, por citar sólo 3 ejemplos. Con estos antecedentes llegamos a la conclusión que el decreto 3500 es una ley perversa que debe ser derogada y los congresistas deben responder no sólo a un sector importante de la población que está organizado, sino al sentido común, es incomprensible, raya en lo tragicómico que con estos antecedentes este sistema de ahorro forzoso continúe vigente, un sistema de financiamiento de empresas privadas que perjudica tan gravemente a las personas y el interés público.

 En nuestro incansable trabajo hemos establecido contacto con la mayoría, casi todos los congresistas del país, de los cuales hoy 54 diputados y 8 senadores apoyan la derogación del decreto 3.500 (entre ellos el diputado Gutiérrez y el senador Soria). Es necesario saber que piensan la senadora Luz Ebensperguer, los diputados Ramón Galleguillos y Renzo Trisotti , que dicho sea de paso, ayer se abstuvo de votar a favor del proyecto, lo que en definitiva significa que no apoya la iniciativa del retiro de fondos, lo que es lamentable, porque escucharemos tal  vez escusas y explicaciones que están demás, la gente lo está pasando mal y tiene una fracción de su sueldo ahorrado en una institución que no los protege…

¿Quién tiene la facultad de negarnos la posibilidad de decidir o no retirar parte de él para enfrentar esta emergencia? Mientras no haya Seguridad Social en Chile el dinero debe estar a disposición de las personas que con su esfuerzo lo han reunido y que hoy se ven impedidas de acceder a él porque se nos ha obligado a los trabajadores a contribuir con nuestro esfuerzo al financiamiento de empresas que no nos respetan como consumidores, que se coluden, que atentan contra el medio ambiente, tienen prácticas antisindicales. Los abusos deben terminar.

Hoy hemos dado un gran paso y ojalá pronto se materialice la posibilidad de retiro de los fondos para enfrentar de mejor manera esta crisis sanitaria y social, pero sin duda debemos seguir avanzando hacia el objetivo final: un verdadero sistema de Seguridad Social.