Edición Cero

Alfonso Schiller Casanga, es un iquiqueño conocido por su trayectoria en el mundo social y de la política local. En la actualidad con 72... Interrogante para pacientes que se dializan y requieren más de 3 horas para el procedimiento que les permite seguir con vida

Foto referencial, de internet.

Alfonso Schiller Casanga, es un iquiqueño conocido por su trayectoria en el mundo social y de la política local. En la actualidad con 72 años, es un paciente renal crónico, que se realiza diálisis 3 veces a la semana. Así lo sorprendió la pandemia.

Es una persona muy disciplinada por su condición de salud, por lo que se mantiene compensado, en muy buena condición física, siempre activo y optimista. Junto con leer e informarse de los acontecimientos que vive el país y nuestra región, cumple con los cuidados necesarios para estar bien. Y cuando vino la pandemia, reforzó todas las medidas para seguir con la diálisis, sin mayores complicaciones, como efectivamente ocurrió.

Hay que considerar que la insuficiencia renal crónica conlleva otras enfermedades como hipertensión, diabetes y otras; a ese factor de riesgo, especialmente en tiempos de pandemia, hay que considerar otro, que es el hecho que en su mayoría, los pacientes son de la tercera edad y tienen estas patologías a cuestas.

EL PROCEDIMIENTO

Indica Schiller que todo iba bien hasta que se produjo el cambio en los permisos que se deben solicitar en la Comisaría Virtual, para que el paciente pueda trasladarse a un centro asistencial, que, ahora se reduce a tres horas. Absolutamente insuficiente para los pacientes renales crónicos, señala Schiller, que requieren someterse a diálisis, día por medio, requiriendo de 5 ó 6 horas.

Recuerda que antes del cambio,  se autorizaban 12 horas, tiempo más que suficiente para realizar el procedimiento y retornar al hogar. Incluso, sobraba tiempo. En esta modalidad y la actual, los centros de diálisis entregan un certificado al  paciente que sirve para sacar el salvoconducto o permiso temporal, procedimiento que se torna engorroso para los mayores.

Estos centros, además, proveen de transporte,  “pero la proximidad que hay al interior de los vehículos es demasiado peligrosa para nuestra condición , por ello se procura viajar individualmente”, sostiene.

LA RUTINA

Pensemos en la rutina del paciente renal crónico que requiere diálisis. Primero, trasladarse desde su domicilio al centro asistencial. En Iquique hay 4 centros de diálisis y 2 en Hospicio.  Estimemos como máximo tiempo de traslado media hora si eres de la ciudad, porque si el paciente proviene de otras comunas, el tiempo se incrementa.

Luego, llegada al Centro de Diálisis. Se presenta en la recepción mientras espera que el turno anterior salga. Luego, se inicia la sanitización de módulo. En seguida pasa y es preparado para la conexión. Estimemos media hora más.

Viene ahora el procedimiento propiamente tal, que tarda 4 horas o un poco más. Recordemos que al paciente que se dializa, la máquina dializadora le extrae y limpia toda la sangre que hay en su organismo.

Luego de terminado el proceso, viene la desconexión, breve periodo de recuperación del paciente, incorporarse e iniciar el retorno al hogar. Otra media hora.

Entonces, si los tiempos efectivamente se cumplen, el paciente requiere de 5 horas y media. No 3 como autoriza el permiso temporal.

Hay que señalar también, que hay pacientes que son trasladados en vehículos institucionales, por lo tanto, estaría justificado el sobre tiempo que requieren. Pero otros pacientes se trasladan por sus medios o en vehículos de familiares, siendo éste el punto de inflexión.

Alfonso Schiller quiso despejar la duda y se trasladó hasta la Comisaría, pero la fila era enorme para hacer los trámites y por más que explicó su condición, no lo atendieron, así que no le quedó otras que volver a su hogar.

Hicimos el ejercicio de llamar a la Comisaría Virtual, al número que se indica en su página. Primero la grabación con las recomendaciones sanitarias, luego el número que tienes en la espera (cien, ciento ciento vigésimo). Y cuando faltaban cinco, la llamada se cortó. Repetimos el intento y la misma situación.

¿Qué deben hacer los pacientes que se dializan y necesitan mucho más de tres horas de permiso temporal? Esa es la pregunta.