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Julio Cámara Cortés, Consejero de la Cultura En situaciones sociales de crisis, como la que hoy vivimos bajo pandemia, y cuando comienzan los recortes... El Arte bajo Pandemia

Julio Cámara Cortés, Consejero de la Cultura

En situaciones sociales de crisis, como la que hoy vivimos bajo pandemia, y cuando comienzan los recortes y adecuaciones presupuestarias y se repriorizan  necesidades, la dimensión del arte y la cultura resulta siempre la mayor damnificada. Así,  una actividad de la creación humana es catalogada de prescindible, innecesaria, hay otras urgencias, suelen decir desde esferas de gobierno…como ha ocurrido en otras situaciones de catástrofes y restricciones.

Pero, hay sucesos que registra la historia en que no siempre el arte y sus diversas expresiones quedan al margen en situaciones  graves de crisis social.  Un solo ejemplo, quizá algo extremo, para graficar lo errado de dicha percepción.

Durante la segunda guerra mundial, en la ciudad de Leningrado (actual San Petersburgo) sitiada por las fuerzas armadas  alemanas, y agobiada su población por gravísimas carencias que amenazaban la supervivencia,  se estrenó en agosto de 1942, la 7° Sinfonía de  Dmitri  Shostakóvich, obra musical que el afamado autor soviético escribió en dicha ciudad y dedicada a resaltar el heroísmo de sus defensores durante el primer año de la invasión Hitleriana.

La obra, que en palabras de su autor quería expresar musicalmente a su país en guerra, fue presentada al público en la sede de la Orquesta Filarmónica de Leningrado, bajo severas medidas de seguridad, mientras la ciudad era acosada por el constante fuego de la artillería nazi y, además,  se transmitió por radio a toda la ciudadanía por lo que  la probabilidad que la escucharan los sitiadores era alta.

¿Una locura, un derroche innecesario de tiempo y recursos en momentos de apremio  y padecimientos, mientras la gente moría a consecuencias de la hambruna y otras calamidades?…

Pero Shostakóvich un compositor comprometido y consciente de su responsabilidad como artista,  entendió con claridad que su trabajo no debía estar ajeno a las vicisitudes y costos humanos y materiales que padecía la nación soviética, y emprendió su tarea creativa bajo las difíciles condiciones que se vivía en su natal Leningrado.

Su obra se estreno, como se dijo, en 1942, y requirió superar enormes dificultades para que  la 7° Sinfonía,  fuera presenciada y escuchada por  la ciudadanía asumiendo los riesgos que un evento de esa naturaleza implicaba para la seguridad en el fragor de la guerra.

Así, una obra musical creada en adversas condiciones de supervivencia, de desesperanza y en un contexto de brutalidad bélica, adquirió desde la perspectiva del arte un testimonio del impulso creador humano y de reafirmación de la belleza de la vida, a la vez que un mensaje de resistencia y homenaje a los hombres y mujeres de Leningrado y a todo el pueblo soviético,  que no claudicaría jamás frente al fascismo. La 7° Sinfonia se transformó en un símbolo de esta lucha.

Regresando a nuestra actualidad, y en momentos que la actividad artística local y nacional sufre también los apremios y restricciones que impone la pandemia, “una treintena de compañías teatrales advirtieron este miércoles sobre el riesgo de su desaparición, en una sesión de la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados.”

A través de una carta pública que leyeron en dicha instancia, señalan que:

«En el contexto actual de esta crisis, las artes han demostrado una vez más ser imprescindibles para la salud mental y emocional de nuestra sociedad. Ha quedado en evidencia cómo las personas necesitan de las artes para sobrellevar el encierro, mediante el disfrute de películas, libros, teatro online, visitas virtuales a museos. Es el arte quien mejor logra llevarnos a viajar a los más insólitos e iluminadores lugares, a través de la imaginación, las ideas y las emociones.”

Agregan, en términos de gestión, las dificultades para continuar solventando el mantenimiento de dichas compañías teatrales, tales como gastos fijos y de operaciones, poniendo énfasis en que “nuestra principal preocupación son los trabajadores. Toda la cadena de servicios técnicos y profesionales que se activan a partir de nuestro trabajo, hoy se encuentra detenida y en riesgo de desaparecer»”

Si bien la grave situación fue expuesta por agrupaciones teatrales, la crisis actual afecta también con fuerza otras áreas artísticas, con la cancelación, en unos casos, y suspensión temporal en otros, de variados eventos musicales, exposiciones  y otras actividades ligadas a un amplio sector donde existe, además,  una alta precariedad laboral.

A nivel de la región, la convocatoria de los fondos concursables 2020 se mantiene suspendida sin que personeros del GORE aporten luces respecto de fechas de apertura u otras decisiones tendientes a despejar dudas sobre el destino de tales recursos.

¿Articulará la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados alguna iniciativa o propuesta legislativa  tendiente a paliar la crisis que hoy afecta duramente al ámbito del arte y la cultura?…

Termino este texto manifestando toda mi solidaridad a quienes, desde distintas expresiones del arte y la cultura, trabajan y aportan también creativamente para hacer de Chile un mejor país, más justo y solidario.

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