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Dispuestos a llegar hasta el final para saber la verdad, la familia de Mauricio Ernesto Muñoz Reinoso, de 52 años, dice que no acepta... Familia de hombre que se habría suicidado en Comisaría de Hospicio cuenta con versión de testigo clave y pide investigar posible intervención de terceros. 

Dispuestos a llegar hasta el final para saber la verdad, la familia de Mauricio Ernesto Muñoz Reinoso, de 52 años, dice que no acepta la versión oficial entregada por Carabineros de Alto Hospicio, que indica que se habría ahorcado en su celda, haciendo uso de su polera.  Apoyan su tesis en la versión de un testigo clave que asegura que el detenido fue golpeado reiteradamente y que no fue él quien puso fin a su vida.

Mauricio Muñoz, con más de 100 kilos y con un cuadro asmático avanzado, según su familia, no estaba en condiciones físicas como para tener la fuerza necesaria para atentar contra su vida y  colgarse, soportando sus 100 kilos de peso; Y menos hacerlo con su propia polera.  Además, indican que emocionalmente, era una persona alegre que amaba la vida.

Su hermana Ana Muñoz, con residencia en Santiago, señaló que su hermano se encontraba hace 3  años en Iquique y que trabajaba como conductor de microbuses. Y si bien aceptan que se le detuvo por un problema con su pareja, donde se le acusó de ejercer violencia, descarta la tesis del suicidio, por lo que interpondrán una demanda para que se esclarezcan los hechos.  Es fundamental los antecedentes que aportaría el testigo clave.

VERSIÓN OFICIAL

La versión oficial que no acepta la familia da cuenta que la detención de Mauricio Muñoz, se produjo a las 17.30 horas del pasado 15 de febrero, indicando como motivo lesiones leves en contra de su pareja, de nacionalidad ecuatoriana.

A las 19.17 horas, un policía que realizaba una ronda por el calabozo, habría encontrado a Mauricio colgando  de la reja de la puerta, utilizando para tal efecto, su polera. El informe remitido a Fiscalía y que obra en poder de este medio, añade que personal del SAMU realizó maniobras de reanimación, infructuosamente, constatándose la muerte a las 19.44 horas.

Señala que no fue posible comunicarse con el Fiscal de turno, pese a reiterados llamados telefónicos y que a las 20.30, el Comisario subrogante, de la tercera Comisaría de Alto Hospicio, Capitán Patricio Vargas, finalmente tomó contacto con el Fiscal de turno, Carlos González, quien instruye:

Dar cuenta del hecho; aislar el sitio del suceso para la realización de los peritajes; concurrencia de la Brigada de Homicidios de la PDI; y finalmente envío del cadáver al servicio Médico Legal, para la realización de la autopsia.

La versión del suicidio se respalda con las imágenes de las cámaras de seguridad, que muestran el momento en que el detenido ata su polera a la puerta metálica de la celda. Las grabaciones fueron incautadas por la Fiscalía, en el marco de la investigación.

TESTIGO CLAVE

A nombre de la familia, habla la hermana de Mauricio, Ana Muñoz, sostiene que gracias a la versión de un testigo clave que está dispuesto a declarar, la investigación tendría otro curso.

Relató  que el día de los hechos su hermano iba con dos amigos como pasajeros en una micro, cuando vio a su pareja con otro hombre. Se bajó molesto y discutió con ellos y justo pasan carabineros que se movilizaban en bicicletas, que intervienen, pero Mauricio reaccionó dándoles unos “aletazos”, según les relató el testigo clave.

Los Carabineros trasladan a la Comisaría a los tres, pero después dejan a su hermano solo en un calabozo, porque seguía descontrolado y “dando aletazos”, señaló. “Este testigo nos dice que los Carabineros se turnaban para pegarle y que para ello lo envolvían en toallas húmedas. Es ahí cuando le sobreviene el ataque de asma y desesperado pide sus inhaladores, pero nunca se los pasaron”.

Mauricio Muñoz padecía de un asma severa.

Ana señala que “el testigo nos dijo que era imposible que mi hermano se suicidara porque las rejas tienen protección de rejillas, por lo tanto es imposible que pase una camisa. Además, como señalé antes, el peso de mi hermano hace muy difícil la maniobra”.

Molesta acusa a los policías porque no socorrieron a su hermano cuando pedía los inhaladores. “Lo extraño es que recién los había comprado, pero me los devolvieron descargados”, señala.

Respecto de las marcas en su cuello, Ana cree que éstas se las hicieron posterior a su muerte para simular un suicidio. Dice que el cuerpo, además, presentaba signos de golpes en sus brazos.

Finalmente señala que no descansará hasta que se establezca la verdad de lo sucedido. El informe de la autopsia será clave para identificar si efectivamente el cuerpo muestra signos de golpes reiterados, atribuibles a terceros.