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En la tarde de este miércoles 20, se realizó la reconstitución de escena del caso del tiroteo en el regimiento de Caballería Blindada de Iquique,... Reconstitución de escena de tiroteo en Regimiento: Fiscalía Militar maneja tesis que soldado habría actuado en forma “solapada” y “premeditada”, con tapones en sus oídos.

En la tarde de este miércoles 20, se realizó la reconstitución de escena del caso del tiroteo en el regimiento de Caballería Blindada de Iquique, donde el pasado sábado 16, el soldado Marco Antonio Velásquez González, de 18 años, mató con su arma de servicio a dos suboficiales, para luego suicidarse. La Fiscalía Militar, estima tras la repetición de la secuencia de los hechos, que el joven recluta actuó en forma “solapada”, “premeditada” y usando tapones en los oídos. Mientras, la familia ha sostenido que actuó bajo una presión muy grande producto de los constantes hostigamientos.

Hasta el Regimiento llegó el Fiscal Militar, Mayor Jaime Arriagada, junto a personal del OS-9 y de Labocar, realizando una larga diligencia -la principal, según fuentes internas- que se prolongó por unas 3 horas, mientras la prensa aguardaba en las afueras del Regimiento.

Para realizar la reconstitución de escena, cuyo objetivo era marcar la secuencia de los hechos sucedidos ese día, primeramente, se fijaron los puntos, son personas vestidas con overol blanco y rostro cubierto, y numerados cada una para diferenciar el rol que jugaron en ese trágico episodio.

Según la secuencia, supervisada por el Fiscal Militar, se ubica al soldado Velásquez en el costado derecho del Regimiento, donde se exhiben tanques antiguos, lugar al que se le conoce como sector o museo de tanques y que puede ser apreciado por los transeúntes, desde el exterior. Desde este espacio, donde cumplía con la guardia,  el recluta se desplazó  “solapadamente”, como se indicó en fuentes de la Fiscalía, y avanzó rodeando el sector por detrás, hasta llegar a la guardia.

Provisto de su rifle de servicio y habiendo eliminado el tiro de salva, se para frente a la guardia por la parte de atrás, impactando al Cabo Primero Pedro Benavides, luego, se el Sargento Segundo Fernando Zamorano, recibe un impacto.

De acuerdo con la reconstitución de escena, el soldado, dispara otras dos veces contra Benavides, impactándolo en la cara y en el torax. Enseguida se dirige a la parte trasera de la caseta de vigilancia y se autoelimina, cayendo al pasto.

La recreación de los hechos ubica a un militar al interior, desde el ala derecha que fue el primero en llegar e identificado con el número 4; y a otro que venía en sentido contrario, consignado como el número 6. Al momento del impacto, desde el lado derecho, hay una persona que se ubica en un cuarto piso, que, alertada por los impactos de bala, se asoma y presencia el suicidio del soldado Velásquez.

La Fiscalía Militar, para establecer esta reconstitución de escena, consideró las versiones de estos testigos militares y las imágenes de la cámara de grabación del mismo Regimiento. No se consideraron aportes de testigos externos al Regimiento, es decir vecinos o transeúntes que pasaban por el lugar en ese preciso momento.

También la Fiscalía Militar de Iquique tuvo a la vista, los primeros peritajes que se realizaron por casi 12 horas, en el lugar mismo, tras ocurrida la tragedia, que terminó con la vida de tres militares.

En la investigación militar se maneja la tesis que “fue un acto premeditado”, desvirtuando con ello la versión de los familiares que han señalado públicamente, incluso a modo de denuncia, que el joven estaba sometido a una gran presión, producto de constantes hostigamientos.

Para la Fiscalía se trata de premeditación, porque el solado llegó a la guardia con tapones en lo oídos y había sacado el tiro de salva, con el que se protege el armamento. Queda la duda aún si los disparos posteriores a Benavides fueron para “rematarlo” o ya estaba muerto, lo que se determinará en el informe de autopsia que no ha sido evacuado al Fiscal investigador.

La Fiscalía estima, de acuerdo a la diligencia de la tarde de este miércoles, que el soldado llega a la guardia en forma “solapada”, de modo que sus superiores no  pudieron percatarse de su presencia.

“TODO SUPER CLARO”

Luego de tres horas de reconstitución de escena, dirigida por el fiscal, Mayor Jaime Arriagada, la Fiscalía, que no contó con versiones externas al Regimiento, estima que “la secuencia está súper clara”, con la cámara de seguridad del interior y la visión de un testigo desde el cuarto piso.

La familia del joven soldado ha dicho que no confía en la investigación que lleve la Fiscalía Militar de Iquique. Esta entidad estima que es una apreciación subjetiva, materia sobre la cual no se pronunciará.

Respecto de los plazos, en rigor pueden ser dos años, para terminar la investigación, pero la Fiscalía pretende concluirla a lo sumo, en 90 días. El objetivo es determinar la secuencia de los hechos, pero teniendo claro que muerto el autor, las responsabilidades penales se extinguieron.

Hasta el momento, la Fiscalía Militar tampoco ha considerado la denuncia de un soldado desertor, amigo de Velásquez, porque no ha llegado denuncia sobre el tema. Dentro de lo que se ha difundido por la prensa, esta persona, que dice que escapó cansado del hostigamiento, no es identificado con su nombre.

SALUD PÚBLICA

Otro elemento vital desde el punto de vista de la Fiscalía Militar, es que el sistema de salud de los conscriptos, no es CAPREDENA, que corresponde al personal contratado. Los soldados acceden a la salud pública, de modo que, para profundizar en la investigación, el órgano investigador solicitará la ficha clínica, donde se debiera consignar si el soldado tenía o no, antecedentes psiquiátricos.

Siguiendo esta lógica, la responsabilidad sobre el diagnóstico del joven Velásquez, sería de la responsabilidad es del sistema público. Sin embargo hay una ley que resguarda la ficha clínica de los pacientes, por lo que debe ser solicitada por un tribunal -como sería este caso-, o por la familia.

CASILLERO

Al ingresar como soldado, a la persona se le asigna un casillero. El que estaba asignado al soldado Velásquez ya fue revisado en el curso de la investigación, pero no se habría encontrado “nada importante”. Se espera que en el plazo que corresponda, los efectos personales sean entregadas a la familia.

Finalmente, respecto de versiones que indican al inicio, que el soldado Velásquez, tenía un impacto de bala en su pierna, fue descartado en las primeras pericias, de acuerdo a información que maneja la Fiscalía Militar.

IMÁGENES

En las imágenes se observa:

Frontis del Regimiento de Caballería Blindada

Inicio de la Reconstitución de Escena

Puesto de Guardia

Zona de tanques.