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Omar Williams López/ Sociólogo En Chile la masonería ha tenido un vínculo profundo e indisoluble con la educación, la cultura, el desarrollo social  y... Educación, Cultura y Masonería

Omar WilliamsOmar Williams López/ Sociólogo

En Chile la masonería ha tenido un vínculo profundo e indisoluble con la educación, la cultura, el desarrollo social  y sin duda con la construcción de las instituciones más trascendentes de la estructura republicana.

El último domingo de cada mes de mayo, fue declarado mediante el decreto  252 de mayo de 2000, el día del Patrimonio Cultural de Chile y desde  esa fecha se ha comenzado a reconocer  su importancia, llegando a ser en la actualidad una verdadera fiesta ciudadana.

Desarrollar una jornada festiva y de reflexión en torno al conocimiento de los valores, el rol y el significado de nuestra herencia cultural, es el objetivo del Día del Patrimonio Cultural de Chile. En sus inicios esta celebración se orientó a la apertura de edificios protegidos por la Ley de Monumentos Nacionales de Chile, pero poco a poco se han sumado diferentes inmuebles y numerosas actividades culturales promovidas por la ciudadanía a través de diversas organizaciones sociales.

En este contexto y con este propósito, la masonería iquiqueña se ha sumado a estas jornadas, una vez más,  tradición que iniciara hace unos años, abriendo el Club de la República, edificio que alberga a tres de las cuatro Logias de Iquique y en cuyo Templo común con rasgos arquitectónicos conforme los requerimientos del rito de York a causa de su dependencia a la Gran Logia de Escocia, cuyo nombre distintivo es Pionner 643, instalada en el año 1923, es una edificación novedosa no solo por la perspectiva del patrimonio cultural, sino porque coincidentemente también acoge allí, tres escuelas, en este caso, escuelas filosóficas, iniciáticas e esotéricas, cuyo propósito es el mejoramiento del hombre y por su intermediación a la sociedad toda.

La educación y por cierto la cultura entendida también como una resultante natural de la educación, ha sido y seguirá siendo para la Masonería, un pilar esencial de la República y la democracia. Revisando la historia de Chile, desde los albores de su independencia, no se puede dejar de referenciar al ilustre masón Bernardo O´Higgins y su indiscutible preocupación por la educación y la libertad. Citar nombre de ilustre chilenos que han provenido de la cantera de la masonería sería interminable. Mencionar leyes fundamentales para la educación, redactadas, promovidas y apoyadas desde los hemiciclos legislativos por miembros de la masonería son innumerables. El desarrollo de la educación en nuestro país, qué duda cabe,  es un legado de la masonería.

Y desde luego lo más relevante en este magnífico y sólido aporte para la construcción de la Patria ha sido el tipo de educación sugerida. La masonería no ha propuesto un tipo de educación cualquiera, se ha manifestado por la educación laica, es decir, libre y abierta a todos los pensamientos y doctrinas. A una educación democrática y formadora de valores democráticos, Esencialmente libre de influencias de todo tipo,

Y esta  forma de definición de principios, explica por qué la masonería es, en esencia, una  escuela de formación de sus integrantes. Desde la perspectiva educativa, el objetivo de la masonería no es inculcar a sus adeptos un conjunto de conocimientos sino, fundamentalmente, principios filosóficos y un sistema de valores. En este contexto,  el ideal de hombre que la masonería quiere formar debe estar en posesión de tres cualidades básicas.

Ha de ser una persona ilustrada, moral y libre. Ilustrado para que pueda aportar con su estudio algo en la tarea de progreso que la masonería propugna. Moral,  para que distinguiendo el bien del mal, contribuya a la felicidad propia y de los que le rodean. Libre,  porque sin libertad no se puede ser responsable. Y sin responsabilidad la persona no puede ser íntegro.

La masonería se define como una escuela y por lo tanto para alcanzar sus metas sus miembros realizan  permanentemente y a lo largo de toda su vida institucional, trabajos, estudios e investigaciones  para fortalecer dichos principios y valores. Consecuentemente, su vínculo con la educación y la cultura, entre otros, más  que valores compartidos son  principios irrenunciables. La preocupación por la educación, como el gran tema nacional que hoy ha emergido con gran vigor, siempre ha estado en el ADN de la masonería. La acción y el pensamiento de la masonería está conectado con el progreso humano y la educación es una base indispensable.

Sin duda que en el ideario masónico hay algo más profundo respecto de la educación y se sustenta en la tesis de que en lo socio-político no son suficientes, el igualitarismo y democratismo, que fueran la base del ideal de la enseñanza gratuita y obligatoria que comienza a incubarse a finales del siglo XIX y comienzos del XX, sino que considera indispensable tener una posición realista, antropológica y sociológica que considere además el sentido y fin de la educación en relación con el entorno geopolítico y cultural, las circunstancias, necesidades y oportunidades del hombre. La educación así concebida fortalece el concepto de igualdad que debe darse en toda sociedad humana y que es un claro propósito del ideario masónico.

El Club de la República de Iquique, en calle Aníbal Pinto N° 1229 abrirá su puertas el domingo 26 de mayo, de 11:00 a  14:00 y nos invita a seguir conociendo algo más de esta interesante historia.