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En la Plaza Condell, la histórica plaza de Iquique, llena de luchas obreras y sindicales, se realizó el acto conmemorativo por las víctimas de... 11 de septiembre, día gris y amargo: Pasan los años y hay familias que todavía buscan a sus familiares, víctimas de la desaparición forzada,

En la Plaza Condell, la histórica plaza de Iquique, llena de luchas obreras y sindicales, se realizó el acto conmemorativo por las víctimas de la dictadura, convocado por la Agrupación de Ejecutados Políticos y Detenidos Desaparecidos de Iquique y Pisagua (AFEPI). Fue un momento de memoria y resistencia, que se desarrolló, en completa armonía y mucha emocionalidad. Siempre bajo la consigna rectora de “Para Que Nunca Más”, y la exigencia de “verdad, justicia y garantía de no repetición”.

Hubo algunos momentos especialmente emotivos. No sólo se recordó a los ejecutados y detenidos desaparecidos, sino que también se nombró a los sobrevivientes, quienes se pusieron de pie, en su sitio. La respuesta fue un aplauso cerrado para ellos y ellas.

Otro momento impactante fue cuando Engracia Palominos Lamas, una luchadora incansable, destacada por su permanente contribución a la memoria histórica, bailó la cueca sola, frente a las sillas vacías, de los que ya no están.

Recordemos que el hermano de Engracia fue ejecutado en Pisagua, en un juicio del que posteriormente fue exonerado de los cargos, porque nunca se acreditaron las acusaciones. Para él, la justicia llegó tarde… Lo mataron sin razón.

Su esposo estuvo detenido en Pisagua, donde, como tantos otros, sufrió los rigores de la dictadura., siendo objeto de prisión política y torturas. Su primo hermano Marcelino, hasta hoy, permanece en calidad de detenido desaparecido.

Y como cada 11 de septiembre, fecha de conmemoración y memoria, Engracia rinde homenaje a sus seres queridos y a todas las víctimas de la dictadura, bailando la simbólica “Cueca Sola”.

Otro momento emblemático fue cuando se lanzaron al aire globos negros, representando a las almas que ya no están, ya sea por dictámenes de consejos de guerra, o porque padecen de la desaparición forzosa.

MASIVA CONCURRENCIA

Este acto, fue convocado, como cada año, por la Agrupación de Ejecutados Políticos y Detenidos Desaparecidos de Iquique y Pisagua (AFEPI), cuyo llamado logró reunir a gran cantidad de participantes: Familias de las víctimas, expresas y expresos políticos, defensores de derechos humanos y representantes de organizaciones.

También asistieron autoridades como el secretario general de Cormudesi, Víctor Guerrero; los concejales de Iquique Sebastián Vergara y Rodrigo Oliva: Jorge Mandiola, en representación de la Seremi de las Culturas.

Participaron, igualmente, exautoridades como el diputado Matías Ramírez; los ex Seremis Diego Rebolledo y David Valle; los exdirectores de Servicios públicos, como Sergio Martínez, Makarena Ruiz, entre otras personalidades.

EL MENSAJE

En su discurso, Héctor Marín, presidente de AFEPI,  quien recordó que tras el golpe civil y militar, “miles de víctimas fueron perseguidas por la dictadura,  fueron detenidas, torturadas, fusiladas, hechas desaparecer; se les expulsa del país, son despedidos de sus trabajo. En esa época los servicios de seguridad estaban en todas partes, cualquier persona que emitiera una opinión contraria a la junta militar corría riesgo de muerte. Así, se impuso la cultura del miedo, el terrorismo de Estado en todos sus niveles, llegando su brazo terrorista a otros países: Italia, Estados Unidos”.

“En nuestra querida ciudad los lugares de detención y tortura eran alrededor de 22,  entre los que desatacan por su crueldad, Orella 100, Regimiento de Telecomunicaciones, Cárcel del Buen Pasto, Regimiento Logístico – donde estaban presas las mujeres-; Palacio Astoreca que fue centro de detención, tortura y consejos de guerra”.

Y sin duda, Pisagua, “campo de concentración donde estuvieron recluidos hombres y mujeres de nuestra región y de otras ciudades del país. La dictadura los trasporto en barcos cedidos por la Sudamericana de Vapores. (…) En Iquique, quienes planificaban los crímenes eran Carlos Forestier Jansen; Ramón Larraín Larraín, comandante del Campo de Concentración de Pisagua. (…)  Sus ejecutores tanto en Iquique como en Pisagua eran Blas Barraza Wuinteros, Miguel Chile Aguirre, Fuentes… por nombrar a los más sanguinarios torturadores y asesinos de nuestros familiares”.

Dijo Marín Rossel que en Pisagua se violaron todos los derechos humanos de quienes estuvieron recluidos en ese lugar.

Sobre la situación actual, señaló: “Hoy nos enfrentamos a un gobierno negacionista de extrema derecha, que justifica todas las violaciones a los derechos humanos, sus medidas atentan en contra de la democracia que vuelve hoy a estar en peligro, el gobierno intenta imponer un régimen dictatorial con el pretexto de la seguridad y criminalizar toda protesta social acusándolos de terroristas”.

Porque, analiza, “el propósito de este gobierno de ultra derecha es barrer con todas las conquistas sociales, sindicales obtenidas por los trabajadores a lo largo de los años de lucha que han dejado un largo historial de matanzas como la de la Escuela Santa María de Iquique; en la pampa, Coruña y Marussia. (…) Hoy en esta plaza rendimos homenajes a todas las víctimas asesinadas en Iquique y Pisagua, así como también a todos los sobrevivientes de la dictadura civil Militar”, concluyó.

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