Epifanio Flores Collao, cronista.-
El profesor socialista-comunista Rigoberto Pizarro Prado ha fallecido. Militante socialista y docente en el Instituto Comercial de Iquique es detenido el 25 de junio de 1973 mientras impartía clases; además son presos tres alumnos y dos docentes más ese día, todos torturados, inicialmente, por la policía de Investigaciones. Era la antesala al fatídico campo de concentración de Pisagua.
Era, en fin, el despliegue de la dictadura cívico-militar con su secuela de horror, tortura y muerte, a partir del 11 de septiembre de 1973. Era el horror increíble que todavía perdura hoy en la presencia de nuestros detenidos desparecidos.
En el mausoleo de la Corporación Pisagua fue despedido por un grupito de sus compañeros, por su yerno, por el consejero regional Lautaro Lobos, por el dirigente de la Corporación Pisagua, Enrique Echeverría y por la militante de la célula «Rosa Lara» del Partido Comunista, Rosa Gallegos.
A algunos años de distancia de próximas elecciones, nos salvaron de su presencia toda clase de candidatos a alguna elección popular y también los infaltables postulantes a cargos de elección partidaria. Al fin y al cabo, se agradece su ausencia.
Efectivamente, nada más lejos que de aquellos, una personalidad como la del maestro Rigoberto Pizarro. Auténtico Allendista asumió como maestro su completa adhesión al gobierno popular. Tomó responsabilidades en el Sindicato Único de Trabajadores de la Educación y en la Central Única de Trabajadores. Y se daba espacio para asesorar al Centro de Alumnos de su plantel educacional.
La más hermosa épica chilena que llevó al triunfo del gobierno de la Unidad Popular encabezado por el presidente Salvador Allende, lleva también la impronta de este destacado profesor.
Una vez liberado de Pisagua se fue incorporando al apoyo y al protagonismo frente a la grandiosa épica unitaria del pueblo de Chile por sacudirse de la dictadura. Desde su frente del magisterio reclamó y tomó su lugar.
Se rebela en la etapa neoliberal de la Concertación y se afilia al Partido Comunista. Milita en la célula «Manuel Guerrero» con destacados comunistas como Rigoberto Echeverría, Artemio Salinas, Hernán Cortéz, Odesa Flores y Neftalí Vilca.
En la ofrenda floral del Partido Socialista, no sé si por la perspicacia de alguien o por el mero albur, que también suele ser perspicaz, el tradicional símbolo socialista instalado en la corona, símbolo que es la del continente suramericano con un hacha nativa, aparece la hoz y el martillo, símbolo comunista, entrelazada. Nada podía expresar mejor la militancia de Rigoberto Pizarro, sobre todo Allendista, sobre todo unitario.
Con ese detalle que, sin duda, escapó de sus manos, ha partido el maestro Rigoberto Pizarro Prado, profesor de amplia cultura, sin embargo, amable, gentil, respetuoso de todas las personas, atento y solícito. Ha partido un curioso socialista-comunista, es decir un allendista. (Epifanio Flores)

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