Colectivo por Cambios de Verdad rechaza invasión de Estados Unidos a Venezuela y advierte consecuencia para Latinoamérica
Crónicas 4 enero, 2026 Edición Cero 0
Un llamado al pueblo de Chile para «rechazar y oponerse ante los hechos prácticos a la invasión que está sufriendo la hermana Venezuela y su pueblo, con el cual compartimos la misma historia y cultura», expresó el Colectivo Político «Por cambios de Verdad».
Y advierte que: «Si la agresión yanqui escala, las consecuencias no las sufrirá la población de Estados Unidos, sino los pueblos de América Latina»
DECLARACIÓN PÚBLICA.
El colectivo político de Tarapacá “Por Cambios de Verdad,” defensor de la democracia, la libertad y la independencia política y económica de los pueblos de América Latina, ante la invasión del imperialismo norteamericano a la hermana República Bolivariana de Venezuela, se hace un deber ineludible de declarar públicamente:
1 El nuevo césar del imperio estadounidense Donald Trump, ordenó la invasión de un país hermano nuestro, Venezuela, y el secuestro de su jefe de estado Nicolás Maduro y su esposa, quienes están hoy recluidos en una cárcel de Nueva York, para pronto ser juzgados por un tribunal extranjero, uno de Estados Unidos, sobre cargos de narcoterrorismo y narco-tráfico.
2 El mundo entero ha sido testigo del matonaje internacional que ha ejercido el imperialismo norteamericano en todo el mundo desde hace muchas décadas, siempre con argumentos cuya falsedad ha sido invariablemente probada por instancias internacionales objetivas y neutrales. Se recordará, solo por dar un ejemplo, cuando el imperio estadounidense invadió Irak, con la falacia que aquel país fabricaba armas químicas en gran escala. La verdad era otra.
El imperio yanqui invadió Irak por una sola razón, la misma de hoy con respecto a Venezuela, apoderarse de su mayor riqueza natural, el petróleo.
3 Las cruentas intervenciones militares directas de Estados Unidos en América Latina no son cosa nueva. Recordemos solo las más importantes, las invasiones de Guatemala en 1952, y de la República Dominicana en 1965, cuando las capitales de esas naciones centro-americanas fueron brutalmente bombardeadas por la aviación estadounidense, horas antes de que los “marines” yanquis las ocuparan, destruyendo instalaciones industriales y residenciales y matando a miles de civiles desarmados, entre ellos mujeres y niños.
A diferencia de esas naciones, y a diferencia de la Venezuela de hoy, el imperio no pudo invadir Cuba, no solo porque el pueblo cubano entero se preparó muy bien contra la invasión, sino porque Cuba contó con el apoyo militar y político de la Rusia de entonces, la Unión Soviética. Hoy, sin embargo, Cuba sufre otro tipo de agresión del imperio yanqui, a través del bloqueo, el aislamiento y el boicot económico, sin precedentes en ninguna otra parte del mundo.
4 Contra todo derecho internacional, establecido por las Naciones Unidas y demás organizaciones internacionales multilaterales, Estados Unidos, el gran imperio de nuestra época, se ha arrogado el derecho de invadir y apoderarse de cualquiera nación del mundo que se oponga a su dominación. Donald Trump ha declarado abiertamente que “administrara Venezuela” hasta cuando él lo estime. Además, con el lenguaje prepotente, soez y la vulgaridad que ya lo caracteriza, ha amenazado al presidente legítimo y constitucional de Colombia, Gustavo Petro, con la frase que “debe cuidarse su trasero.”
Dicho con claridad, la invasión de Venezuela y la amenaza a Petro, solo pueden definirse como una declaración de guerra que sin duda alguna traerá una gran inestabilidad general en Sudamérica. Las Fuerzas Armadas venezolanas están con su gobierno constitucional y van a resistir la invasión. Por cierto, esta crucial decisión de defensa de su patria, puede llegar a transformar la región en un nuevo Vietnam, con las siniestras consecuencias que ello implica para toda América Latina.
5 El manido argumento que exhibe el imperio y la derecha y ultra-derecha de Venezuela y de Chile, es que el gobierno de Maduro no “mostró las actas” de la elección presidencial del 28 de julio de 2024. Nada más falso. En sintonía con la constitución política de Venezuela, el presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE) de ese país, entregó las actas de escrutinio de las presidenciales al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), que hizo una revisión de su resultado, y dio los plazos constitucionales correspondientes para su recusa.
Como los resultados proclamaron ganador a Nicolás Maduro, de inmediato, la derecha perdedora declaró que el Tribunal Supremo de Justicia era “chavista,” y sin ninguna prueba, proclamó a su candidato como ganador. Se sumó a esta falsedad todo el inmenso poder mediático del imperio y de la derecha pro-yanqui latinoamericana, con el fin único de preparar el camino a la invasión de Venezuela.
Han seguido sin variación alguna con la falsedad que Venezuela es una dictadura, a pesar que nunca ha dejado de haber elecciones periódicas en ese país. En Chile, la derecha nacional, con el pinochetista Kast a la cabeza, sin ninguna vergüenza, vociferan contra lo que llaman “fraude electoral” en Venezuela, mientras ese sector político llevó a cabo el irrefutable mayor fraude electoral conocido en nuestra historia, el de 1980, en que se nos impuso la espuria e ilegítima constitución que aún nos rige.
6 Llamamos al pueblo de Chile entero a rechazar y oponerse en los hechos prácticos a la invasión que está sufriendo la hermana Venezuela y su pueblo, con el cual compartimos la misma historia y cultura. Si la agresión yanqui escala, las consecuencias no las sufrirá la población de Estados Unidos, sino los pueblos de América Latina.

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