Programa PIPE en alianza con proyecto UNAP–Originarias reunió a niñeces, familias y educadoras en torno al aprendizaje, identidad cultural y artes ancestrales.
Actualidad 28 noviembre, 2025 Edición Cero 0
Niñas y niños del Liceo Técnico Profesional de Colchane fueron los grandes protagonistas de la Feria de las Ciencias del Programa de Indagación para Primeras Edades (PIPE), desarrollada por Explora Tarapacá en alianza con el proyecto “Mujeres y Niñeces: Transformando Entornos” de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Arturo Prat y el Programa Originarias de ONU Mujeres.
La jornada buscó fortalecer las competencias científicas desde la primera infancia, integrando a la vez aprendizajes con identidad cultural y una profunda pertinencia ancestral. Y transformó el gimnasio del liceo en un espacio vivo donde ciencia, arte y cultura dialogaron sin fronteras.
En ese ambiente, Nelly Mamani, una de las estudiantes del nivel transición , habló con la convicción de quien descubre un mundo nuevo. “Yo he tejido, he hecho trenzas y también mandalas. Al principio no entendía mucho, pero ahora estoy muy contenta. Mis papás me dijeron que tenía que intentarlo… y lo hice”.
Sonia Flores, apoderada de la estudiante de kínder Gabriela León, observó emocionada los avances “En Gabriela he visto progresos muy lindos. Usó los materiales para construir un puente y explicar su idea. Me gustó verla pensar y crear”.
RECONOCERSE EN EL TERRITORIO
La variedad de muestras científicas y culturales fue el reflejo del trabajo sostenido del programa PIPE en el establecimiento, articulado con las educadoras del territorio y la comunidad. Así lo explicó Iris Scopinich Cisternas, encargada del programa PIPE de Explora Tarapacá “Los niños y niñas mostraron lo aprendido a sus compañeros y familias. Trabajamos ciencias naturales y sociales desde una mirada lúdica, vinculada a su comunidad, su patrimonio y el medio ambiente”.
La profesional remarcó el valor de la alianza con la UNAP y el Programa Originarias “Cada comunidad tiene su identidad. Esta alianza nace para que se sientan parte de las ciencias, pero también desde la mirada ancestral que aporta su cultura”.
Desde la Universidad Arturo Prat, la directora del proyecto “Mujeres y Niñeces: Transformando Entornos”, y Académica de la Facultad de Ciencias Humanas, Verónica Apablaza, destacó la relevancia de unir saberes para enriquecer la experiencia educativa “Nuestra participación busca promover el pensamiento creativo y científico en la niñez temprana, a través de talleres de música ancestral y textilería dirigidos a hijos e hijas de mujeres indígenas”.
Frente a esta gran iniciativa la Directora del Programa Originarias, Rebeca Sanhueza sostuvo que “Esta feria demuestra con fuerza que la ciencia y la cultura ancestral no son mundos separados, sino caminos que se encuentran y se enriquecen con los saberes actuales. El trabajo que impulsamos desde el Programa Originarias en Tarapacá está fortaleciendo la identidad de niñas y niños al integrar saberes científicos con los conocimientos que nacen de su propio territorio. Este encuentro amplía sus aprendizajes, les devuelve el orgullo y la pertenencia, y reafirma que su historia, su lengua y sus prácticas culturales no solo pertenecen al pasado, sino que son también parte fundamental de su presente y de su futuro”.
En tanto, la decana de la Facultad de Ciencias Humanas, Marcela Quintana señaló que “En nuestra Facultad entendemos que la educación se enriquece cuando ciencia, arte y cultura dialogan con respeto. En ese contexto, esta feria realizada en Colchane da cuenta de nuestra misión, porque une conocimientos científicos con saberes y expresiones ancestrales, permitiendo que niñas y niños aprendan desde su identidad. Cuando valoramos esas raíces, formamos comunidades más conscientes, creativas y conectadas con su territorio”.
MÚSICA Y TEXTILERÍA
El Taller de Música Ancestral fue uno de los espacios más concurridos por los niños. Su responsable, Daniel Moscoso, académico de la Facultad de Ciencias Humanas y yatichiri en el proyecto UNAP–Originarias, compartió la emoción del encuentro “La música y el arte ancestral conectan con nuestra memoria. Pudimos mostrar cómo nace un instrumento y el trabajo de los luriris para que suenen en armonía. La música los llama, ojalá esa semilla quede en sus corazones”
Desde el aula, la educadora Carmen Roque, del nivel de Transición 2, valoró el alcance pedagógico del programa “Los niños expusieron como verdaderos profesores y estaban muy entusiasmados. He visto grandes avances en su trabajo grupal y en la forma en que se organizan”.
A su vez, Celia Challapa, educadora de lengua y cultura indígena (ELCI), subrayó la importancia de integrar contenidos científicos con identidad territorial “Les mostramos, por ejemplo, lo que era la Antártica, y muchos no sabían dónde estaba, fue precioso ver su curiosidad. También trabajamos tejidos, mandalas y hierbas medicinales de la zona, así conociendo sus plantas, sus usos y su cultura los conectamos con su territorio. Aprendieron preguntando, explorando y descubriendo”.

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