Edición Cero

Julio Cámara Cortés.- Después de resistir varios días el asedio de fuerzas militares combinadas, que les superaban en hombres y armamento, los heroicos obreros de... El grito de Coruña… gesta dramática

Julio Cámara Cortés.- Después de resistir varios días el asedio de fuerzas militares combinadas, que les superaban en hombres y armamento, los heroicos obreros de Coruña, liderados por el “Huaso” Garrido, depusieron su lucha y entregaron el campamento…

Lo que vino después es historia conocida en las luchas del movimiento obrero chileno, represión, y más represión para acallar demandas y reivindicaciones sociales…

El 05 de junio de 1925, ocurrió la masacre obrera en la ex – salitrera Coruña, campamento ubicado al interior de la comuna de Pozo Almonte.

Se trata de un hecho brutal que la «Historia Oficial» se empeña en seguir ocultando, como suele ocurrir con otros acontecimientos que se inscriben en la historia de las luchas sociales en Chile.

Sin embargo, es penoso constatar, a 94 años de ocurrida esta masacre a manos de fuerzas militares y que costaron la vida a cientos de hombres y mujeres de la pampa, que el ocultamiento de este suceso  involucra también, por omisión o desidia, a las organizaciones políticas y sociales que por sus historias y demandas debieran relevar este acontecimiento, como símbolo y ejemplo de las luchas reivindicativas por una sociedad mejor y más justa.

Este desinterés, por denominarlo de alguna manera, se hizo evidente una vez más este 2019, en que el 94° aniversario de la masacre de Coruña no concitó en la región de Tarapacá, escenario de estos sucesos, y en Iquique su capital, ninguna manifestación conmemorativa tendiente a destacar la fecha, a excepción de dos acciones impulsadas por el autor de estas líneas.

La primera, un conversatorio realizado en Pozo Almonte, que contó con la colaboración del espacio “Café con Historia”, del Centro de las Artes Escénicas de dicha comuna, en cuya jurisdicción se encuentra el ex campamento de Coruña. La segunda, un programa especial en la radio Cavancha FM. En ambas actividades participaron los historiadores iquiqueños, Karelia Cerda Castro y Patricio Rivera Olguín. Ignoro si en el resto del país hubo alguna actividad alusiva.

Respecto de la prensa local, solo el medio electrónico Edición Cero, otorgó importante cobertura a resaltar la fecha. A nivel nacional e internacional siempre hemos contado con las páginas de piensaChile, hecho que se agradece.

Tal situación da cuenta sin duda de una desvalorización de nuestra memoria histórica que se sustenta, a mi juicio, en una grave incomprensión respecto a reconocer esta memoria y a sus heroicos protagonistas, no como una tendencia pasiva a “mirar el pasado” sino como un motor, aliciente o fuente inspiradora que debiera impulsar con más bríos las luchas y demandas del presente para trabajar unidos por un mundo mejor.

Tenemos que saldar deudas con nuestra memoria histórica. Aquella memoria aún ausente, incluso, en los textos escolares, y que sigue reproduciendo en la percepción de las actuales generaciones una historia que es sesgada, de ocultamiento de hechos  y de medias verdades, de sucesos que hay que destacar y glorificar y hechos  que es preferible y convenientes ocultar y menos recordar. Y así,  acontecimientos brutales como los ocurridos en Coruña simplemente nunca existieron.

Una situación un tanto similar se observa respecto de un suceso impactante y brutal como lo fue la masacre de la escuela Santa María, ocurrido en Iquique un 21 de diciembre de 1907. Valorando el hecho que fue una obra musical interpretada por Quilapayun, y creada por el destacado músico iquiqueño, Luis Advis, la que contribuyó notablemente a divulgar nacional e internacionalmente este doloroso suceso perpetrado por un Estado opresor, que “castigó” a través de las instituciones militares, la osadía de los obreros del salitre de exigir mejores de condiciones de vida, es reconfortante constatar que en los últimos años, en especial a partir de la conmemoración del Centenario el 2007, que cada año crecen y diversifican las actividades en torno a la fecha, destinadas a honrar de manera digna la memoria de los hombres y mujeres de la pampa que ofrendaron sus vidas por una sociedad, más digna y justa.

En particular, este año 2019, la conmemoración del  112° aniversario,  asumirá también necesariamente el contexto de lo ocurrido estas últimas semanas en el país, caracterizada por una masiva movilización, inédita y transversal, de los más variados sectores sociales que se alzaron en las calles contra los abusos e inequidades de un sistema expoliatorio, y que provocó también, como ha sido recurrente en nuestra historia, la reacción de gobierno de responder con una brutal represión de las fuerza armadas y policiales, con decenas de muertes, torturas y mutilaciones de cientos de personas, especialmente de jóvenes que han estado en la primera línea de las movilizaciones.

Así lo han manifestado diversas entidades sociales y culturales que preparan variadas acciones conmemorativas para los próximos días, las que se centraran en resaltar los costos de los hechos represivos ocurridos en estas semanas de «estallido social», ligándolos a los mártires de 1907 que también cayeron luchando contra la explotación y por mejores condiciones de vida, demanda que también estuvo y sigue vigente en las movilizaciones recientes.

Sería una promisoria señal tendiente a potenciar esta memoria histórica, que en el resto del país, sobre todo en las regiones más pobladas, las organizaciones que se mantienen masivamente movilizadas incluyeran también el día 21 acciones conmemorativas de los sucesos ocurridos en la escuela Santa María.

Es en todo este contexto descrito que debemos apreciar en su verdadera valía, el trabajo que nos entrega a través de sus textos Guillermo Jorquera Morales, y la musicalización de ellos realizada por Mercedes Jorquera Cancino y Patricio Pincheira Morales. “EL GRITO DE CORUÑA, GESTA DRAMÁTICA, es sin duda,  un aporte de mucho significado a la recuperación de nuestra memoria histórica, una tarea necesaria que debemos  asumir, para comenzar a saldar de una vez por todas nuestra deuda con los hombres y mujeres, luchadores sociales, nuestros héroes y mártires populares.

Mis felicitaciones al trabajo creativo de Guillermo Jorquera, un hombre de compromisos y sólidas convicciones, con una dilatada y fructífera labor artística y cultural en el área teatral y formativa, dirigiendo por más de 40 años a las agrupaciones TIUN – TENOR, y que no le teme acometer con su certera pluma a visibilizar hechos brutales de nuestra historia regional.

Pero, sus textos, enriquecidos desde la mirada creativa de la música, tarea que realizaron Mercedes y Patricio, contribuirán a potenciar su divulgación  a nivel local y nacional. Vayan mis felicitaciones también para ellos.