Edición Cero

Anyelina Rojas Valdés.- La jornada de protesta  de este 1 de noviembre, no pasó desapercibida. Y más bien lo que dejó fue preocupación y... ¿Pueden los militares disparar sus armas a civiles desde un recinto militar? Es la pregunta que ronda en el ambiente y que preocupa

Anyelina Rojas Valdés.- La jornada de protesta  de este 1 de noviembre, no pasó desapercibida. Y más bien lo que dejó fue preocupación y una profunda inquietud luego que efectivos militares, apostados en el Cuartel General de la Sexta División de Ejército, repelieran a los manifestantes, cuando se producían incidentes, con disparos de proyectiles de plomo. Todo sería fuera de protocolo, puesto que en situaciones como la señalada, a  la institución que le corresponde restablecer el orden público es Carabineros. El saldo arrojó al menos reportados, 3 heridos por proyectiles, uno de ellos de carácter grave, que afecta al reportero gráfico Jorge Luis Cerpa Vega, cuyo caso se difundió no sólo en el plano local, sino que también en medios nacionales.

En la tarde de este sábado, la Fiscalía de Iquique se constituyó en el Hospital, para tomar declaraciones al reportero gráfico e iniciar la correspondiente investigación.

Vale consiganr que el INDH sede regional Tarapacá, ha desarrollado un arduo trabajo en estos días, constatando tanto las situaciones de lesiones, como las detenciones, entregando reportes diarios. Profesionales de la entidad hacen turnos para asistir en calidad de observadores a cada una de las manifestaciones, para continuar luego recorriendo centros asistenciales, como recintos policiales.

En la misma línea ha actuado la Defensoría Penal, que se entrevista con los detenidos y presta asistencia a sus familiares.

CRONOLOGÍA DE UN FINAL INDESEADO

La jornada de este sábado 1 de noviembre, Día de todos los santos, partió en la Plaza Condell, como todos los días, desde hace ya dos semanas, cuando vino el estallido social en exigencias de mejores condiciones de vida para la gran mayoría de los chilenos.

Pasadas las 19.00 hrs. la marcha enfiló por calle Tarapacá, bajando, es decir en sentido contrario al tránsito vehicular. Todo se desarrollo en un ambiente familiar, con mucho caceroleo, pitazos, gritos de consignas asociada al sinnúmero de demandas; muchos carteles… en fin. Todo tranquilo.

La marcha cruzó la Plaza Prat y tomó la Avenida Baquedano, bajando O´Higgins para pasar frente a la intendencia. Un piquete de carabineros de FFEE que están apostados a un costado de la Intendencia Regional de Tarapacá, fueron el turno para recibir los abucheos y gritos de descontentos, con una que otra frase poco decorosa. Pero la marcha siguió igual, en familia y sin desórdenes.

Tanto así que el propio Ejército que emitió una declaración pública a raíz de la lesión que recibió el reportero gráfico Jorge Cerpa, reconoce que la acción de protesta era una “marcha pacífica” y que los incidentes fueron “un foco de disturbios por parte de un grupo de personas, descolgadas de la marcha pacífica”.

Pero sigamos con el recorrido. La marcha siguió hasta Cavancha hasta encontrarse con otro grupo numeroso de personas, que participaban en un “tecito rebelde”, en las inmediaciones del parador con las letras de “Iquique”, que mantiene la Municipalidad como la locación ideal para un recuerdo fotográfico de turistas y residentes. Los comensales, estaban en la calle, cortando el tránsito, con sus mantas en el suelo para protegerse e instalar los alimentos.

“AQUÍ SE TORTURA”

Sin duda que el Cuarte de la Sexta División, que hoy es investigado por eventuales torturas perpetradas contra un joven, constituye el foco de atención de los manifestantes. No era común, hasta ahora, que las marchas terminaran frente al recinto militar. A eso se suma el contexto que dio el reciente Estado de Emergencia.

Sin embargo, los primeros disturbios en Iquique, se produjeron antes que se decretara el Estado de Excepción Constitucional. Fue el sábado 19 de octubre, cuando un grupo raya los muros del edificio militar, lanzan piedras y sacan un cañón de adorno que estaba junto a la estatua de un militar, que también fue destruida.  Es ahí cuando detienen al joven que reporta haber recibido tortura al interior del recinto.

Por eso, en la jornada de este sábado 2 de noviembre, un grupo de jóvenes se descolgaron por un rato de la marcha, para instalar un papelógrafo de grandes dimensiones donde se leía: “Aquí se tortura”. Luego retomaron su camino y no hubo incidentes. Consignamos que al final de la manifestación también  en el sector de Playa Brava, donde enfiló la marcha, se registraron 7 detenciones, luego de control de identidad que hizo Carabineros,  la Defensoría Penal se constituyó en la Primera Comisaría de Carabineros.

 La jornada del día anterior, 1 de noviembre, los hechos tomaron un curso indeseado, porque luego de los gritos y consignas, se fueron acalorando los ánimos, y  la reacción de los militares fue disolver la manifestación, disparando desde el interior del recinto de la VI División de Ejército. La institución explica en una declaración pública que tanto el cuartel, como viviendas de militares, fueron foco de disturbios. Señala el Ejército que recibieron piedras y objetos contundentes y que también arrojaron elementos con intenciones incendiarias, con el consiguiente daño en la propiedad fiscal. Así lo establece el comunicado oficial.

Y es en ese escenario, en que se hiere al reportero gráfico Jorge Cerpa a quien -dice el Ejército-, apenas ocurrieron los hechos” se le entregó el auxilio verbal correspondiente”.

Herido como estaba, Cerpa se devolvió al Cuartel militar e increpó a los efectivos que estaban parapetados tras los muros. Incluso asegura haber hablado con el general jefe, quien le habría pedido disculpas por el “error”.  Luego es atendido por voluntarios de la Cruz Roja, los mismos que minutos antes había registrado con su máquina, mientras estaban a la expectativa de la manifestación.

LOS HERMANOS

También resultaron heridos, Simón Manuel Cabrera Hidalgo, psicólogo, lesionado en la pierna izquierda quien se encuentra en su domicilio a la espera de ser intervenido quirúrgicamente. Mientras, su hermano, Omar Ponce Hidalgo, trabajador minero, sufrió un impacto en la cintura y otro en la mano izquierda, quien asegura que se trata de elementos de plomo; no balines de goma. El certificado de atención médica hace referencia a “un objeto duro” y entre paréntesis indica “perdigón”. Los dos hermanos se encontraban registrando las imágenes de la marcha y luego también, cuando se producen los incidentes.

Dice Omar que su hermano estaba tomando una foto panorámica y en esa maniobra da la espalda al regimiento, donde se encontraban apostados los militares, cundo recibe el impacto en la pierna. “Yo lo estaba mirando, estaba con mi cámara. Veo que se mete entre la gente para revisarse y yo estaba molesto porque le dispararon y tenía sangre. Entonces empecé a mirar a los tipos del regimiento para ver quién le había disparado. Era imposible que fueran los carabineros porque estaban en otra posición”.

“Empecé a tirar fotos hacia el muro para ver donde estaban, entonces me disparan en al cintura. Me piqué más y tomé fotos a uno de los tipos (militares del regimiento) y luego traté de grabar un video. Estaba haciendo un paneo y me dispararon 2 veces, pero fallaron. En el tercer intento me dieron justo en la mano, entre los dedos. El proyectil pegó en mi anillo de matrimonio y atravesó el dedo. Quedó alojado en el hueso. No pude tomar más fotos, me tuve que ir a la clínica para que me atendieran”.

El joven tiene importante material gráfico que da cuenta de toda la situación que describe y que piensa utilizar en probables acciones legales. Su hermano, así como el reportero gráfico, deberán ser intervenidos quirúrgicamente. Simón espera en su hogar y Jorge Cerpa en el Hospital.

Otro herido por impacto de proyectil fue el joven de 17 años, Alejandro Quezada, quien aún tiene alojado en su cabeza, el perdigón que recibió.

COLEGIO DE PERIODISTAS

No estuvo ajeno a estos hechos el Consejo Regional del Colegio de Periodistas de Iquique.

Dice al inicio:

“Rechazamos absolutamente el uso arbitrario de armas de fuego y fuerza desmedida por parte de funcionarios del Ejército y Carabineros, ya que a la fecha, esta situación ha afectado a 4 profesionales del ámbito de las comunicaciones en la Región de Tarapacá, lo que vulnera el derecho a la prensa a ejercer adecuadamente su trabajo, así como también los derechos de quienes se manifiestan pacíficamente, lo que ha provocado que al 30 de octubre existan 32 civiles heridos, a los que se suman tres nuevos casos acontecidos el pasado viernes 01 de noviembre”.

Sobre lo mismo, el diputado Hugo Gutiérrez, señaló que pedirá oficialmente al Ejército que explique por qué está utilizando tales procedimientos con uso de sus armas, y que se identifique a los efectivos que dispararon en la jornada del 1 de diciembre.  El parlamentario señaló que se investigue el uso de fusiles con mira telecóscopica, que acusa es lo que habrían usado los efectivos militares, lo que califica como muy grave

Por su parte, Camila Castillo, de la Agrupación de Abogadas Feministas, ABOFEM, declaró que «siempre los militares deben respetar los protocolos establecidos para el uso de la fuerza que principalmente están basados en el principio de proporcionalidad. Por tanto, habría que verificar que se de la circunstancia para utilizar este tipo de fuerza para impedir o repeler la comisión de un delito, lo que inicialmente a nuestra opinión no se ha dado en los últimos hechos en nuestra comuna».

Así entonces, la pregunta planteada en esta nota, cobre mayor sentido: ¿Pueden los militares disparar sus armas desde un recinto militar?

DECLARACIONES

 

 

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