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Alberto Martínez Quezada, con el 45.8 por cientos de los votos, alcanzando así la mayoría relativa en el proceso eleccionario para escoger al nuevo... Alberto Martínez pasa a segunda vuelta en la UNAP y promete ajustar sueldos de directivos en caso de triunfar el 25 de noviembre

Alberto Martínez Quezada, con el 45.8 por cientos de los votos, alcanzando así la mayoría relativa en el proceso eleccionario para escoger al nuevo Rector de la UNAP, se impuso sobre los otros dos candidatos, pasando a segunda vuelta el próximo 25 de noviembre. El Decabo de la Facultad de Ingeniería y Arquitectura y, además, Consejero Regional, deberá disputar la testera de esa casa de Estudios, con el actual Rector, Gustavo Soto Bringas, que logró 40.67 de las preferencias.

En tercer lugar llegó Marcela Tapia Ladino, con poco más del 13 por ciento de los votos. De este modo, si la ahora derrotada postulante decide llamar públicamente alguna de las dos opciones, la contienda podría tornarse estrecha, especialmente si da su respaldo al actual Rector Gustavo Soto.

Alberto Martínez, tras tener la confirmación de los resultados, imponiéndose con la mayor cantidad de respaldo, emitió un comunicado, dirigido a toda la comunidad universitaria, incluyendo a los estudiantes. Y promete “un nuevo clima de convivencia y respeto”.

Señala que de triunfar en segunda vuelta su primera, “como futura rectoría será ajustar las remuneraciones del equipo directivo”.

LA CARTA

Hoy nuestra comunidad universitaria se ha pronunciado y el mensaje resulta claro, la mayoría quiere dar un salto hacia adelante y debemos realizarlo junto a los y las estudiantes, administrativas, administrativos, académicas y académicos, en  el marco de un nuevo clima de convivencia y respeto.

Pondremos todo el esfuerzo, motivación y cariño, para trabajar y aportar desde nuestros roles al engrandecimiento y posicionamiento de nuestra universidad y comunidad. Pero este desafío no lo podemos lograr solos, requerimos de apoyos externos, de construcción de alianzas y eso se logra generando confianzas.

Agradezco de corazón a quienes confiaron en nuestra propuesta y a los que en esta oportunidad no lo hicieron, con todos y todas me comprometo a no defraudarles, trabajaré sin descanso para engrandecerla, para que tengan las mismas oportunidades y recuperar nuestra alma mater como sinónimo de orgullo.

Reafirmamos nuestro compromiso que como primera medida, como futura rectoría será ajustar las remuneraciones del equipo directivo, como una señal clara de querer construir una institución más equitativa, como el país y nuestra comunidad nacional y universitaria lo está demandando.